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Ana Milán: "Las redes sociales están tan integradas en la vida como el sofá de tu casa"

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"Las vueltas que da la vida". Podría parecer un POV [point of view] viejuno, pero si algo hemos aprendido de la pandemia es que todos estamos más guapos con mascarilla y que las cosas giran antes de que nos demos cuenta. Esa es la filosofía sobre la que se asienta el nuevo programa de Movistar+, que tiene como 'cebo' a Miguel Campos, guionista de La Resistencia. Él será quién invite a cinco protagonistas de excepción a subirse a una noria: las actrices Carmina Barrios y Ana Milán, y las cómicas Henar Álvarez, Ana Brito y Mariona Casas. Cinco mujeres de cinco generaciones diferentes que vienen dispuestas a hacernos pensar sobre la vida, la muerte, la familia e incluso el futuro y, sobre todo, a tomárnoslos con humor a lo largo de los cuatro capítulos que integran este formato que, entre vuelta y vuelta, las llevará incluso al metaverso.
El equipo de UwU monta en esta atracción de feria con un pase vip y acompañamos a una de sus ocupantes en este viaje. Nuestra compañera de cabina no podía ser otra que Ana Millán. Esa jefa de 'marketing' borde de la mítica Camera Café, que se convirtió en la mala de España por obra y gracia de una cámara de vigilancia. O aquella falsa trabajadora de la limpieza de la revista Bulevar 21 en Yo soy Bea que bien podría haber inspirado a El Jefe Infiltrado. Y, por supuesto, nuestra profesora de inglés favorita, esa docente sin pelos en la lengua y firme con los alumnos del Instituto Zurbarán en Física o Química. Lleva varias 'motomamis' en su interior y, para un par de generaciones, ya es historia de la tele. No importa en qué momento pare la noria. Ella siempre hace cima.

El episodio de arranque de Las vueltas que da la vida trata sobre "crecer" y el miedo a cumplir años, pero solo hay que comprobar la media de edad de tus seguidores en Instagram para evidenciar que las barreras generacionales son tan irreales como el andén 9 y 3/4. ¿Por qué crees que te has convertido en referente para los centennials, sin ser tú nada de eso?
La verdad es que no lo sé, pero si tuviera que hacer una apuesta, diría que les gusta pasar tiempo conmigo porque a mí me encanta compartirlo con ellos y te aseguro que, cuando le pregunto su opinión a alguien con veinte años, me interesa verdaderamente su respuesta. Forman parte de una generación a la que les ha tocado un momento muy complicado y, sin embargo, están consiguiendo cambiar las cosas.
Este nuevo programa de Movistar+ presume de ser el primero que da el salto al metaverso. En estos tiempos en los que ya hasta las marquesas hablan de nanosegundos en esta dimensión paralela, ¿cómo te imaginas el mañana de la televisión?
El mundo siempre va a mejor o, al menos, así acaba siendo después de algunos vaivenes. Es la ley del péndulo. Piénsalo. La gente se batía en duelo a espada en la Edad Media, algo hemos avanzado. En la tele, también. Ya tenemos una oferta mucho más extensa y los guiones cada vez son más interesantes, pero hay cosas que nunca cambian. Leemos y consumimos productos audiovisuales para conocernos mejor. Necesitamos vernos reflejados en los personajes para entender qué nos pasa por dentro.
Hablamos de avances sociales y culturales, pero hace pocas semanas se viralizaron unas imágenes del Colegio Mayor Elías Ahuja que parecen ancladas a "tiempos peores". ¿El futuro será feminista o no será?
Tengo una fe absoluta en las nuevas generaciones, incluso en las que no son tan jóvenes. Todo gran cambio requiere tiempo, pero creo en un futuro de igualdad y estoy segura que solo se podrá alcanzar de la mano del movimiento feminista.
Puestos a mencionar tiempos peores, toca recordar tus directos durante el confinamiento, que fueron un rayo de luz para mucha gente. Aquello derivó en ByAnaMilan, una web serie basada en aquellas anécdotas desternillantes. ¿Crees que las redes podrían ser un vehículo mágico para encontrar nuevos formatos?
La vida, en sí misma, está llena de formatos y de historias. Lo fundamental para encontrarlas es que comprendamos que las redes no son islas, sino que están tan integradas como el salón de tu casa.
También te podemos encontrar "en formato podcast". La Vida y Tal recoge el espíritu de esos audios interminables que intercambiamos por WhatsApp cuando nos "rayamos". Confiesa, ¿tú también tiras de reproducción a 1,5 cuando te llegan confesiones de promoción o eres una confidente paciente?
Mis amigos hablan a tal velocidad que sería imposible. Escucharlos es como seguir el aleteo de un colibrí: si pestañeas, te lo pierdes.
¿Te acuerdas de alguna nota de voz legendaria?
¡Por supuesto! Siempre cuento aquella ocasión en la que la me llegó un DM del auténtico Muñeco Michelín. Estaba en Valencia, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, para presentar la nueva edición de la Guía Michelin y de pronto veo que me entra un mensaje con una proposición de matrimonio, directamente. Ya me veía yo con un chef con estrella y leo en la descripción de su perfil: "Mascota publicitaria". No podía parar de reirme. Intenté enviar siete audios diferentes para contarlo en mi grupo de amigos y era incapaz, me ahogaba de la risa. Al final, acabamos todos en una videollamada a las dos de la madrugada.