Este artículo se publicó hace 4 años.
¿Por qué la regla sigue siendo un tabú en la sociedad?
La menstruación sigue siendo uno de los tabús de la sociedad. Tanto es así que los anuncios de compresas y tampones siguen mostrando la regla de color azul y se refieren a ella con un sifin de eufemismos: “Están en esos días", “ha florecido la peonía roja, “has empezado a manchar” o “te encuentras indispuesta”… ¡Basta ya!

-Actualizado a
"No estoy llorando porque esté con la regla ni nada de eso. Es que no me puedo creer que una película sobre la menstruación haya ganado un Oscar", declaró la directora Rayka Zehtabchi al recoger el Oscar al mejor cortometraje documental por ‘Period. End of Sentence’ en 2019. Esta producción de Netflix arranca con los testimonios de varias mujeres indias que responden con vergüenza a las preguntas que les hacen sobre la regla y exponen la falta de acceso a los productos sanitarios a la que se enfrentan.
No necesitamos irnos tan lejos para encontrar resistencias para hablar de algo tan cotidiano como la menstruación. Este 2022, el Ministerio de Igualdad, encabezado por la Ministra Irene Montero, propuso renovar en España la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo. A esta norma, aprobada hace 12 años, le faltaba actualizarse para incluir algunos temas que están a la orden del día, como la posibilidad de abortar de manera voluntaria a partir de los 16 años, ofrecer garantías para que los hospitales públicos cumplan con su deber de realizar abortos seguros, fortalecer los mecanismos contra la gestación subrogada, incluir la educación sexual en los programas de los centros escolares y la posibilidad de coger la baja por la menstruación, entre otros puntos clave.
Precisamente este último, suscitó bastante revuelo, ya que había parte de la sociedad que no apoyaba la medida. De hecho, Macarena Olona, antigua militante de Vox, afirmó que “como mujer” le parecía “hasta insultante”. Un posicionamiento que no es nuevo para este partido de ultraderecha español, que apela a los valores tradicionales, recuperando la expresión “ideología de género” de los manuales ultras católicos, y han hecho negacionismo de la violencia de género.
No obstante, más allá del hecho de plantear el dolor de la regla como posible motivo de baja laboral, lo que quizá más sorprendió es que el propio tema de la menstruación se volviera el centro de atención. No olvidemos que, por muchos pasos adelante que haya dado el feminismo, el periodo sigue siendo un tema tabú. Y si piensas que no lo es, tan solo tienes que observar cómo llevan las mujeres los tampones o compresas al baño: la gran mayoría de veces suele estar escondido en algún bolsillo o en un bolsito. ¡Y lo que nos cuestan! Estos productos siguen gravados con un 10% del IVA, en lugar del 4% de impuesto superreducido que se aplica a los artículos de primera necesidad. Según el Parlamento Europeo, cada mujer dedicará a lo largo de su vida fértil unos 5.250 euros a la compra de estos productos.
Pero este tabú no es algo nuevo. De hecho, proviene de hace miles de años, y está ligado a la tradición cristiana. En el ‘Levítico 15:19-33’, relativo al Antiguo Testamento, se hacía énfasis en la impureza que representaba la regla para la mujer, y contiene citas como: “Cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en su cuerpo, siete días estará apartada; y cualquiera que la tocare será inmundo hasta la noche”.
Afortunadamente, ya han pasado miles de años y hemos evolucionado. Nadie piensa ya que una mujer sea impura mientras tenga la regla, pero tampoco es un tema que se suela poner sobre la mesa para debatir de forma abierta. De hecho, según un estudio realizado en 2018 por la ONG ‘Plan Internacional’, el 35% de adolescentes y jóvenes piensa que el periodo debe mantenerse en secreto. Dos tercios de las mujeres encuestadas, además, manifestaron que siguen sintiéndose incómodas hablando de la regla con los hombres que conocen (padres y novios incluidos).
Según un estudio realizado en 2018 por la ONG ‘Plan Internacional’, el 35% de adolescentes y jóvenes piensa que el periodo debe mantenerse en secreto.
Tampoco ayuda que los anuncios relativos a la menstruación sean tan irreales. Por ejemplo: ¿por qué se plasma un líquido azul en vez de sangre? ¿O por qué se habla de frescor, limpieza y nubes cuando tener la regla es todo lo contrario? Es sangre, es preocupación por si has manchado los pantalones, es malestar y dolor, ganas de llorar o de gritar de rabia, depende del día. En vez de mostrar la regla tal y como es, se la sigue tratando como un tema privado y cargándola de eufemismos por todos lados. Sin ir más lejos, una historiadora gallega contó 5.000 eufemismos para la menstruación.
Si se mostrara tal y como es, quizá la gente entendería que las personas que menstrúan pidan la baja laboral.
Mitos de la regla alrededor del mundo
Cristina Pedroche, en su visita a La Resistencia en 2020, llevó de regalo al presentador una copa menstrual. La respuesta de David Broncano no se hizo esperar: "¿Qué es esto?". Ella se prestó a dar un curso acelerado sobre las virtudes de su uso y argumentó: "Ese es el problema, que no hay educación. (...) Hay que visibilizar la regla. La gente se pone tampones sin más cuando esto es mucho más sano para la mujer y para el medio ambiente".
Con todo, la menstruación es algo estudiado y conocido en España. Sin embargo, en otros países la menstruación sigue rodeada de oscurantismo.
Un claro ejemplo es el de la India, donde las mujeres no pueden entrar en la cocina durante este periodo porque se cree que puede agriar la comida. Todas estas creencias forman parte del desconocimiento sexual, ya que el 50% de las niñas no sabía qué era la regla cuando les llegó por primera vez, según un estudio publicado en 2016.
En el caso de Nepal, existe una tradición, llamada ‘chaupadi’, en el que se obliga a las mujeres que se encuentran menstruando a marcharse en refugios de barro o piedra o cobertizos mientras sangren. Esta práctica hindú se basa en la creencia de que las mujeres en el periodo deben alejarse porque sino el pueblo y la comunidad sufrirán una desgracia. Afortunadamente, en 2017 tipificaron esta práctica como delito en el país nepalí.
Otro de los países que mantienen los prejuicios y los mitos sobre la regla es Japón. La tradición explica que las mujeres no pueden ser chefs de sushi, ya que los cambios hormonales que provoca el ciclo menstrual pueden alterar su gusto. De hecho, Yoshikazu Ono, reputado chef del país nipón, explicó en una entrevista con The Wall Street Journal que “ser profesional significa tener un sabor constante en la comida, pero debido al ciclo menstrual, las mujeres tienen un desequilibrio en su gusto, y es por eso que las mujeres no pueden ser sushi chefs”. Además, también alegaban que las féminas tienen las manos demasiado calientes y podría estropear la comida.
Falta de investigación
A pesar de que las mujeres pasan una media de ocho años enteros de su vida menstruando (450 reglas, de media), la realidad es que la investigación sobre esta temática no es del todo extensa. Esto se debe a varios factores: el principal de todos, que es una situación que tiene inicio y fin. Si la sangre no cesara, entonces sí que habría trabajos de campo, pero como es algo que finaliza al cabo de los días, se relativiza.
Además, hay pocos científicos y científicas que dediquen su vida a estudiar la regla. Una de las investigadoras que fue contra la norma y sí lo hizo fue Enriqueta Barranco. La granadina descubrió que la menstruación contiene parabenos y benzofenonas, dos compuestos que se encuentran normalmente en cremas o champús y que pueden actuar como disruptores endocrinos -químicos capaces de alterar el correcto funcionamiento corporal y afectar de forma negativa a nuestro cuerpo-. Actualmente, tiene 72 años y ya no investiga, aunque sigue ejerciendo como profesora colaboradora en la Universidad de Granada.
Recomendado: La vacuna covid aumentó el sangrado de la menstruación en el 42% de las mujeres
Otra de las referentes en este ámbito es Carme Valls Llobet, cuyo caso es similar a la de su homónima: ya ha cumplido 77 años. “En el apartado de la docencia médica se ha hablado muy poco de la menstruación y se la ha relacionado poco con posibles alteraciones que la mujer pueda tener”, explicaba en una entrevista con ‘El Confidencial’ de 2018.
Por lo tanto, las dos expertas en este campo ya están en edad de jubilación, y, por el momento, hay pocas investigaciones que releven las suyas.
Aún quedan muchos misterios por descubrir sobre este tema. Por ejemplo, falta por saber aún por qué las mujeres de 15 o 16 años tienen menstruaciones dolorosas, por qué se producen episodios de migraña mientras se ovula o se sangra, o por qué muchas chicas sufren anemia durante el periodo.
En 2015, la pedagoga menstrual Erika Irusta creó la primera comunidad educativa del mundo sobre el ciclo menstrual: "Soy 1. Soy 4", que ha involucrado a mujeres de todo el mundo. Hasta que no se empiece a ver la regla como algo “normal” y se analice en profundidad, seguiremos tomando ibuprofeno o paracetamol cada mes, como si fuera la auténtica panacea. Somos mujeres, sangramos. ¿Qué pasa?


