Una grabación decomisada por la policía permite desarticular una banda de pescadores furtivos

  • Agencia Atlas - 22/06/2022 17:00
El cazador furtivo es "cazado" por su propia cámara de grabación submarina. Garrafa de lejía en mano, vierte un líquido tóxico en las rocas y consigue que el pulpo salga de su escondite. Cuando intenta huir el buceador lo captura. Una práctica cruel, inhumana y prohibida. Estos vídeos los encontraron en una depuradora clandestina en Ferrol, A Coruña, donde los detenidos almacenaban sus capturas ilegales: pulpo y otras especies de marisco que extraían sin permiso de la ría. La operación se precipitó tras hallar este alijo de 800 kilos de ostras furtivas.