1.846 personas han notificado intoxicaciones durante esta pandemia por un mal uso de la lejía para desinfectar

  • Agencia Atlas - 17/04/2020 08:50
La lejía se ha convertido en una importante arma de desinfección en nuestros hogares pero las autoridades advierten. Se están produciendo muchos fallos al hacer mezclas caseras. O demasiado poca o excesiva. Para evitar riesgos para la salud, hay que diluirla bien en agua y no mezclarla con amoníaco ni aguafuerte. El afán por desinfectar todas y cada una de las superfices se nos está empezando a ir de las manos. Con la lejía no se juega, es muy peligrosa. Conviene leer bien las indicaciones del envase, nada de ponerla al alcance de los niños, evitar el contacto con los ojos. Todo esto pensarán que es de sentido común pero hay cosas que no lo son tanto. No se puede mezclar con otros productos porque genera gases tóxicos. Si no que se lo digan a las 1.846 personas que han notificado intoxicaciones durante esta pandemia. Nada de mezclar lejía con amoniaco porque puede llegar a provocar la muerte. Especial cuidado con pulverizarla porque podría quedarse suspendida en el aire y provocar mareos o irritación de las vías respiratorias. Cuando se dispongan a limpiar: primero agua y jabón, después diluimos la lejía en agua fría, nunca caliente, en un recipiente opaco. La dejamos actuar 5 minutos y la retiramos. -Redacción-