Cinco razas de perros tranquilos para quienes buscan paz y silencio en casa, según los veterinarios
Los perros son nuestros mejores amigos y unos compañeros de piso imbatibles, aunque no todos poseen las mismas necesidades.

Convivir con un perro tiene muchas ventajas, sobre todo respecto a la compañía que nos ofrecen. Al fin y al cabo no se ganaron el título honorífico de nuestros mejores amigos por nada. Siempre están ahí para nosotros, con una fidelidad imbatible. Eso sí, a cambio confían en nosotros para cumplir sus necesidades más básicas. Tanto fisiológicas como de socialización: salir a pasear, sesiones de juego, etc.
Aunque el pacto tácito entre humanos y perros es siempre el mismo, lo cierto es que no todos los canes poseen la misma personalidad. Tampoco las mismas necesidades. De hecho, todos los perros son diferentes entre sí, aunque sí es cierto que según su raza poseen unas características comunes. Hay perros que tienen una gran energía o tamaño, por lo que por ejemplo no son recomendables para habitar en un piso pequeño. Otros, en contra, poseen un carácter más apacible, siendo más indicados para convivir con personas mayores o, simplemente, aquellos que desean mantener una mayor paz en casa. Siempre teniendo en cuenta que vivimos junto a un animal.
Según la plataforma veterinaria Evidensia, algunas razas se distinguen por su temperamento equilibrado y su bajo nivel de actividad. Son perros que disfrutan de los paseos tranquilos y las siestas largas, ideales para quienes buscan compañía sin la exigencia de una rutina intensa. Estos son algunos de ellos:
Basset hound: el compañero ideal de sofá
De orejas largas y mirada melancólica, el basset hound es sinónimo de calma. Conocido popularmente como perro salchicha por su largo cuerpo, le gustan los paseos, pero sin prisas. De hecho, debido a su particular morfología, con patas cortas en relación a la longitud de su cuerpo, se trata de un can lento en su andar.
Aunque su rictus pueda parecer triste, lo cierto es que es un perro muy sociable. Eso sí, su felicidad está igual de asegurada tumbado a los pies del sofá. Es paciente, afectuoso y se adapta sin problemas a la vida de interior, lo que lo convierte en un compañero perfecto para familias tranquilas o personas mayores.
Bulldog francés: tranquilidad en formato pequeño
Compacto, expresivo y de carácter bonachón, el bulldog francés es uno de los perros urbanos por excelencia. Disfruta tanto de una pequeña caminata como de largas siestas y no necesita un gran espacio para sentirse feliz. Su temperamento relajado y su apego a los humanos lo hacen ideal para quienes viven en pisos o pasan gran parte del día en casa.
Se trata de un perro muy querido por los niños, pues posee un lado juguetón difícil de obviar. No obstante, posee un gran instinto protector y, además, apenas ladra. Eso sí, como perro braquicéfalo puede roncar, especialmente si posee exceso de grasa. Por ello es importante asegurarse que cumple con su dosis de ejercicio diario.
Cocker spaniel: equilibrio entre cariño y calma
El cocker spaniel combina un carácter alegre con una sorprendente serenidad. Es sociable, dulce y muy paciente, lo que lo convierte en un excelente perro de familia. Aunque disfruta del juego, tiende a mantener una energía moderada y se relaja con facilidad cuando está cerca de sus dueños.
Eso sí, su pelaje requiere ciertos cuidados regulares. De hecho, lo recomendable es un cepillado diario para evitar posibles enredos, sobre todo en patas, orejas y faldón. Además de un baño cada cuatro o seis meses. Por ello, es importante calcular si disponemos del tiempo necesario para dotarle de toda la atención que merece.
Shar pei: tranquilo, leal y con personalidad
Detrás de su aspecto singular y sus característicos pliegues, el shar pei esconde un perro equilibrado y muy leal. No demanda una gran cantidad de ejercicio y prefiere pasar tiempo tranquilo junto a su familia. Su independencia y su serenidad natural lo hacen perfecto para hogares donde se valora la discreción tanto como el cariño.
El shar pei no es un perro muy ladrador per se, aunque sus instintos protectores sí le llevan a emitir sonido si identifica un peligro potencial. De hecho, esta característica de perro guardián le hace ser desconfiado con los extraños, por lo que su educación precisa de un dueño equilibrado que le transmita la calma necesaria para forjar su personalidad.
Perro de agua español: seriedad e inteligencia
Aunque muchos lo asocian con la actividad y el trabajo, el perro de agua español también puede ser un compañero calmado y adaptable. Es inteligente, obediente y, una vez satisfechas sus necesidades básicas de ejercicio, se muestra tranquilo dentro de casa. Su carácter equilibrado y su fuerte vínculo con el dueño lo convierten en una raza versátil y fácil de integrar en cualquier hogar.
No solo eso, sino que su pelaje rizado y lanoso es muy conveniente para convivir en interiores. Es hipoalergénico y no babea en exceso, por lo que se trata de un perro muy limpio en aspectos generales. Se trata, eso sí, de un perro ladrador, por lo que es importante que queme energías antes de regresar al hogar.
Como recuerda Evidensia, la raza influye en el temperamento, pero el entorno, la educación y la rutina diaria son factores igual de determinantes. Un perro tranquilo puede volverse nervioso si no se le presta atención, y uno activo puede adaptarse si tiene una rutina estable y afecto constante.


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