Circos, publicidad y televisión: por qué los santuarios de monos son más importantes que nunca
Los primates llevan causando fascinación en los seres humanos desde tiempos inmemoriales, lo que no siempre se traduce en un buen trato hacia ellos.

Zaragoza-
Los primates son una de las principales víctimas de la acción del ser humano en la naturaleza. Tanto de manera indirecta, debido a la destrucción de sus ecosistemas para la extracción de recursos, o de una manera directa. Prácticamente desde que existen registros, los simios han supuesto un objeto de fascinación para las personas. Ya sea por su parentesco genético, su comportamiento o fuerza, su presencia en la cultura popular es omnipresente. Una representación que, en muchas ocasiones, ha sido contraproducente para ellos.
Poco a poco la legislación va cambiando el panorama. Por ejemplo, los días de la exhibición de monos en espectáculos circenses ya han quedado atrás. La Ley de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales prohibió a los circos utilizar a animales salvajes en sus shows. Claro que no se trata de la única industria del espectáculo que empleaba a los monos en sus negocios. Los primates han sido también utilizados de manera frecuente en publicidad y televisión.
La concienciación sobre los derechos animales, así como el desarrollo de técnicas de animación generada por ordenador cada vez más realistas, han conseguido que la explotación de monos vaya disminuyendo progresivamente. Claro que eso abre nuevas preguntas como, por ejemplo: ¿qué hacer con los animales que ya no pueden ser explotados por la industria del espectáculo?
Qué son los santuarios de primates
Un santuario de primates es un lugar dedicado al rescate, rehabilitación y cuidado de los primates a largo plazo. La idea es que los animales que han sido objeto de explotación por parte humana puedan encontrar un entorno seguro que replique lo más fidedignamente posible la que hubiese sido su vida en libertad.
Hay que tener en cuenta que muchos de los animales que llegan a un santuario han sido criados en cautividad. Por ello, la gran mayoría no posee de las habilidades necesarias para ser reintroducidos en la naturaleza. Muchos de ellos arrastran un condicionamiento producido por sus años de interacción con humanos, generando una relación de dependencia. Eso en el mejor de los casos, pues muchos animales explotados poseen secuelas traumáticas que necesitan ser sanadas.
Es importante tener en cuenta que un santuario de animales no es un zoo, aunque puedan tener visitantes de manera puntual. En los santuarios el único objetivo es la recuperación y cuidado de los animales, ofreciéndoles unas condiciones de vida dignas y seguras. Es decir, el acento se pone siempre en el bienestar de los primates, no en su exhibición. Además todos los animales que llegan a un santuario han de ser rescatados, pues la idea de fondo es evitar el negocio en la compra-venta de especies.
Cuántos santuarios de monos hay en España
Al principio puede sorprender pues la península ibérica no es un hábitat natural para primates, sin embargo España cuenta tres santuarios de primates. Estos son: Fundación Mona (Girona), Fundación Rainfer (Madrid) y la AAP-Primadomus de Alicante.
Se calcula que entre los tres centros dan acogida a unos 40 primates, la mayoría de ellos chimpancés. Debido a su expresividad y agilidad, esta especie era la preferida de los circos para sus espectáculos; también de agencias de publicidad para rodar anuncios y películas. En los santuarios a las hembras se les implantan parches anticonceptivos para evitar que tengan crías en cautividad y, por lo demás, se trata de que se acostumbren a la convivencia con otros primates, muchos de ellos han pasado toda su vida aislados pese a ser criaturas muy sociales, a poder ser en espacios lo más abiertos posibles.
Cómo ayudar
Evidentemente, cuidar a animales de gran tamaño resulta tremendamente caro. Es por ello que los tres santuarios poseen maneras de poder colaborar con ellos. Las opciones son muchas y variadas, desde la adopción de un primate a donaciones o, incluso, la posibilidad de ser voluntario en el centro. Además los tres centros ofrecen la posibilidad de realizar una visita para ver a los animales y poder aprender más de ellos. Una vez más, hay que tener en cuenta que no se trata de un zoológico, por lo que las reglas de comportamiento son más estrictas y el respeto debe primar sobre todo.


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