Por qué deberías cambiar los juguetes de tu mascota con frecuencia
Todos los perros tienen un juguete que es su preferido, aunque es complicado que este aguante durante toda su vida.

Zaragoza-
El juguete para un perro no es un capricho, sino una necesidad. Tampoco es algo que se circunscriba a sus primeros años de vida, cuando son más activos y necesitan estimulaciones constantes. La función del juguete para nuestra mascota es vital en su aprendizaje y relación con el entorno. También a la hora de encontrar sosiego y confort en situaciones cotidianas.
En todas las casas en las que habita al menos un perro hay un juguete que es claramente su favorito. Ese que siempre lleva a todos lados. El primero que va a buscar cuando se pone contento. Sin embargo, es complicado que un mismo juguete pueda acompañar a nuestro perro durante todo su periplo vital. Fundamentalmente porque la única manera que tiene el animal de transportarlo es en su boca, lo que termina haciendo mella sobre el objeto. Afortunadamente para nuestro peludo, es importante que un perro tenga varios juguetes a lo largo de su vida.
Un juguete adecuado para cada edad
Precisamente porque la boca es la única manera que tiene un perro de transportar su juguete, eso hace que según la etapa vital en la que se encuentre nuestro mejor amigo sea aconsejable un tipo de juguete u otro. Así, los cachorros necesitan juguetes que sean blanditos para que no dañen sus mandíbulas o dientes, todavía en formación. Es por ello que la mayoría de perritos suelen ir acompañados de un peluche, pues para ellos es una sensación de mordida muy agradable.
La cosa cambia cuando los perros son adultos. Un juguete duro, además de resistir la fuerza que puede ejercer un can con sus fauces, les ayuda a estimular la mordida. Evidentemente debe tratarse de una resistencia limitada, ya que si es muy duro les puede perjudicar los dientes. En la edad adulta del perro es el momento ideal de juguetes como mordedores, pelotas, cuerdas y otros objetos que se puedan lanzar para jugar a ir a buscarlo.
Los perros en edad senior quizá no tengan tanta energía como antes, pero siguen adorando los juguetes (y jugar con nosotros, claro). Es algo que no hay que perder de vista nunca, pues les permite mantenerse activos, sentirse queridos y, en líneas generales, prolonga su calidad de vida. Eso sí, hay que adaptar sus juguetes a su nueva realidad. Por ejemplo, existen juguetes para dientes sensibles, pensados para perros con problemas de visión, para aquellos que tienen problemas auditivos…
Los problemas de los juguetes viejos
Un juguete roto es un peligro potencial para nuestro perro. Como decíamos, la principal actividad de un animal con sus juguetes es morderlo. Por ello, una vez que estos se rompen, quedan piezas sueltas que el animal se puede tragar sin querer. Esto pasa, por ejemplo, con el relleno de los peluches, el cual puede incluso causar la asfixia en un caso muy extremo.
Es por ello que siempre hay que estar muy atentos al estado de los juguetes de nuestros perros. Si se aprecian grietas, agujeros, bordes afilados o desprenden un olor raro, lo mejor es deshacerse de ellos. No hay que olvidar que pueden ser fuente de infecciones bucales si se encuentran muy sucios, por ello además de reemplazarlos también hay que lavarlos de vez en cuando (especialmente los de tela).
Las ventajas de los juguetes nuevos
Aunque tengan sus preferidos, a los perros también les gustan los juguetes nuevos. Sobre todo si se los da su humano favorito, pues es una manera de establecer un vínculo. Seguro que él ha compartido en más de una ocasión un juguete contigo, aunque sea un palo que ha encontrado durante el paseo. Pues bien, esta relación funciona de manera bidireccional.
Es cierto que no tiene sentido abrumar a un animal con muchos juguetes diferentes en un corto espacio de tiempo. De hecho puede ser contraproducente. Sin embargo, un nuevo juguete de vez en cuando va a ser recibido con alegría seguro. Es más, supone una fuente de estímulos: nuevos olores, nuevas texturas, nuevos juegos…
No existe una respuesta universal sobre cada cuánto tiempo se debe cambiar el juguete de un perro. Por norma general, si está roto es momento de reemplazarlo. También si el animal deja de hacerle caso, por el motivo que sea. Entonces es el momento perfecto de introducir una novedad en su vida.


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