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La conexión rural es diez veces más lenta

El ADSL en el campo es más caro y cumple peor con la velocidad contratada

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Los internautas de las zonas rurales no sufren una discriminación frente a los urbanos. Sufren tres. El que tengan que pagar 45 euros al mes por la modalidad básica frente a los entre 10 y 20 euros que se paga en las zonas urbanas por una velocidad equivalente, ya se sabía. Que, por otro lado, ese dinero sea para pagar por una conexión de 512 kilobits (Kbs) en sentido bajada y 128 Kbs de subida, no tenía vuelta de hoja. Pero, además, resulta que la velocidad real entregada es casi la mitad de lo contratado.

Un estudio realizado por el portal ADSL Zone con 18.000 clientes del ADSL rural entre noviembre y marzo revela que los internautas rurales tienen que apañarse con una velocidad media de 296 Kbs de bajada, esto es, un 57,8% del caudal contratado.

Aunque ninguna de las modalidades de conexión consigue dar el 90% (el 10% restante se pierde por razones inherentes a la tecnología), las conexiones en los pueblos son las que más pierden por el camino.

Comparación con la ciudad

Si se compara estos resultados con los que disfrutan los internautas de la ciudad, las cosas empeoran. Por supuesto, éstos no tienen modalidades de 512 Kbs, la mínima urbana es del doble, 1 megabits. En ADSL Zone han hecho la comparación con la modalidad más extendida en la ciudad: 3 Mbs de bajada. Aquí, la velocidad media efectivamente entregada es de 2.300 Kbs. Por tanto, la mayoría de los navegantes de las zonas rurales tienen ocho veces menos de velocidad que los de las urbanas y pagando mucho más.

Para Javier Sanz, gerente de ADSL Zone, así no se acaba con la brecha digital, sino que se amplía. 'Cobrar 45 euros por 512 Kbs que, encima, no obtienes, es exagerado', dice. El responsable del estudio cree el problema es estructural. 'Mientras en otros países se ha apostado por otras tecnologías inalámbricas que, como el Wimax y el LMDS, pueden ofrecer cobertura a zonas lejanas sin necesidad de grandes inversiones, aquí seguimos apostando por el cable de cobre y el ADSL'.

El gobierno español puso en marcha en 2005 un ambicioso plan, que debe concluir a finales de año, por el que se quería llevar la banda ancha a ocho millones de ciudadanos y más de 5.700 municipios. Eran zonas en las que había pocas centrales telefónicas, anticuadas y lejos de los domicilios, lo que no invitaba a las operadoras a invertir. Telefónica y Telecable (para Asturias) fueron las únicas que se apuntaron.

El grado de cumplimiento es bueno. En febrero, sólo quedaban 158 ayuntamientos y 116.000 personas sin cobertura. El problema es que la velocidad de la conexión es muy baja.