Publicado: 10.09.2015 19:30 |Actualizado: 10.09.2015 19:30

Berlín rescata para una exposición un polémico y gigantesco busto de Lenin

Una exposición de monumentos históricos de Berlín ha desenterrado la cabeza de la gigantesca estatua de Lenin que hizo internacionalmente famosa la película "Good Bye Lenin!" y hoy fue presentada en público tras 25 años oculta en un bosque.

Publicidad
Media: 3.50
Votos: 2
Comentarios:
Trabajadores trasladan la cabeza de una escultura de Lenin en un bosque en Berlín (Alemania) hoy, 10 de septiembre de 2015. La cabeza del monumento de Lenin, que fue retirado en 1991, formará parte de la exposición "Revelado. Berlín y sus Monumentos". EFE

Trabajadores trasladan la cabeza de una escultura de Lenin en un bosque en Berlín (Alemania) hoy, 10 de septiembre de 2015. La cabeza del monumento de Lenin, que fue retirado en 1991, formará parte de la exposición "Revelado. Berlín y sus Monumentos". EFE/Wolfgang Kumm

BERLIN.- Una exposición de monumentos históricos de Berlín ha desenterrado la cabeza de la gigantesca estatua de Lenin que hizo internacionalmente famosa la película "Good Bye Lenin!" y hoy fue presentada en público tras 25 años oculta en un bosque. "¡Bienvenido, Lenin! Espero que este sea tu emplazamiento definitivo", aseguró ante los medios el responsable de Cultura del distrito berlinés de Spandau, el conservador Gerhard Hanke, tras asistir a la descarga del polémico busto de granito, de 3.900 kilos y 1,7 metros de altura.

Un camión acababa de llegar lentamente, con más cuidado que ceremonia, hasta la fortaleza de Spandau, reconvertida en centro cultural y museo, cargando con el pétreo perfil del líder comunista recién desenterrado. A continuación una excavadora, entre una gran expectación de periodistas y curiosos, colocó la cabeza provisionalmente sobre unos palés en el suelo, y Hanke aprovechó para quitarle parte de la tierra que seguía adherida a la oreja derecha de Vladimir Ilich Ulianov.



Con este escaso glamur se acababa la etapa más oscura y azarosa de la vida de esta controvertida estatua, que vivió su época dorada en la República Democrática Alemana (RDA) y que con la derrumbe del muro de Berlín cayó en desgracia, para acabar enterrada en una zona boscosa junto al lago Müggel, en el sureste de Berlín. La estatua, que en su versión de cuerpo completo medía 19 metros, fue inaugurada ante 200.000 personas en abril de 1970 en la entonces llamada plaza Lenin de Berlín Este, para conmemorar el centenario del nacimiento del revolucionario bolchevique.

Un convoy de camiones había llevado desde Rusia esa mole de granito rosa ucraniano, que había tallado el entonces presidente de la Academia Soviética de las Artes, Nikolai Tomsky. Pero cuando se descorrió el Telón de Acero, la estatua empezó a ser cuestionada y el primer alcalde de la Berlín reunificada, el conservador Eberhard Diepgen, ordenó en 1991 retirarla, como símbolo de "una dictadura donde la gente era perseguida y asesinada".

El monumento fue troceado en 120 fragmentos y enterrado en secreto, en una acción mucho menos espectacular que la escena no histórica de la tragicomedia "Good Bye Lenin", en la que una reproducción de la estatua surca suspendida de un helicóptero los cielos de Berlín. Tuvieron que pasar más de dos décadas para que Spandau solicitase recuperar, al menos el busto, para una exposición llamada "Destapado. Berlín y sus monumentos", una petición que suscitó desde el primer momento rechazo en algunos sectores.

El Gobierno del estado de Berlín alegó en 2014 que desenterrarla sería muy costoso y que ni siquiera se sabía su emplazamiento concreto

El Gobierno del estado de Berlín alegó en 2014 que desenterrarla sería muy costoso y que ni siquiera se sabía su emplazamiento concreto, hasta que el documentalista californiano Rick Minnich, que reside en la capital alemana, detalló dónde estaba, porque la había desenterrado parcialmente para un trabajo. Entonces, este enero, Los Verdes en Spandau denunciaron que desenterrar el busto amenazaba a una colonia de lagartos de arena en peligro de extinción y las excavaciones se detuvieron hasta que se completó un estudio biológico.

El resultado: la estatua podría desenterrarse en verano, una vez concluido el período de hibernación de los lagartos y que se trasladase a la colonia de estos reptiles a un nuevo hábitat. Pero al final, las autoridades de Spandau han logrado rescatar del olvido a este Lenin de piedra y confían en que el pueblo berlinés mire con otros ojos al líder revolucionario. "Volver a mostrar estatuas es muy importante. No se debería romperlas y destrozarlas, sino que habría que conservarlas para el futuro. Son testigos de su tiempo. Por eso es también muy importante que estas personalidades algo controvertidas sean presentadas", explicó Hanke.

El responsable de Cultura de Spandau añadió: "Los últimos días no han estado libres de polémica y discusión, pero es un trozo de historia, estas esculturas estaban en las calles de Berlín". La exposición "Destapado. Berlín y sus monumentos" contará con hasta cien estatuas de los siglos XVIII, XIX y XX principalmente, y abrirá sus puertas, "a principios del año que viene" si no surgen nuevos contratiempos, según Hanke.