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Una crónica homosexual y fiel a uno mismo

 El peruano Javier Fuentes León presenta su primera película, Contracorriente'

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'Me interesa hablar de la homosexualidad. Yo soy gay, y no voy a negar que en la película existe una intencionalidad', afirma Javier Fuentes León (Lima, 1968) que acaba de aterrizar en Madrid con su ópera prima, Contracorriente. La película, ambientada en una zona rural de Perú, cuenta la historia de un triángulo amoroso en el que Miguel (Cristian Mercado), un pescador bastante tosco, es el nexo de unión entre Mariela (Tatiana Astengo), la mujer con la que espera un hijo, y Santiago (Manolo Cardona), de quien está enamorado.

'Quería lanzar el mensaje de que da igual que el amor sea entre un hombre y una mujer, entre dos hombres o entre dos muejres. El amor siempre es el mismo', indica Fuentes León. Sin embargo, admite que es 'más fácil ser homosexual en sociedades donde hay una comunidad gay'. Pero, como muestra en la película, muchas veces es uno mismo el que se autocensura: 'En mi propio proceso de salida del armario', yo fui mi mayor enemigo por miedo al rechazo. Lo importante es descubrir lo que cada uno es y aceptarlo'.

En lo que el peruano insiste es en la necesidad que tienen las sociedades urbanas de poner etiquetas, algo que no pasa en el entorno rural donde se desarrolla la película. 'Nunca se me ocurrió ambientar el filme en la ciudad, porque la historia entre los personajes habría sido diferente. Miguel no es ni heterosexual, ni bisexual, ni homosexual. Miguel es Miguel', apunta el director. 'Todo tiende a etiquetarse según unos estereotipos. Los norteamericanos son clasificadores hasta el extremo -continúa- pero la sexualidad es una cosa bastante gris, que no la podemos calificar de blanco o negro'.

Contracorriente llegará a los cines el próximo 17 de septiembre, avalada por 13 premios internacionales, entre los que destaca el del público en la pasada edición de Sundance. 'Que el público te conceda premios es como recibir una palmadita en la espalda', admite orgulloso.

Javier Fuentes León confiesa estar 'sorprendido' por la buena acogida que su película ha tenido en Perú. 'Tenía un poco de reticencia y miedo. Es un país machista pero la gente, al final, se ha identificado con los sentimientos. Y esa era mi intención'.