Publicado: 18.10.2016 09:10 |Actualizado: 18.10.2016 09:13

El Thyssen acoge la primera retrospectiva en España dedicada a Renoir

El museo hace un recorrido por toda la obra uno de los artistas más importantes del impresionismo. En total, 78 obras del artista que refleja su interés por pintar con "los cinco sentidos".

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:
El Thyssen acoge la primera retrospectiva de Renoir en España / EUROPA PRESS

El Thyssen acoge la primera retrospectiva de Renoir en España / EUROPA PRESS

MADRID. - El Museo Thyssen-Bornemisza abre las puertas este martes 18 de octubre de la exposición Renoir: intimidad, la primera retrospectiva que se realiza en España en torno a este artista impresionista, que permanecerá abierta hasta el 22 de enero de 2017 y cuenta con el mecenazgo de Japan Tobacco International.

El director artístico del Thyssen, Guillermo Solana, es el comisario de esta exposición, que recorre todas las etapas del artista y que muestra que el pintor realizaba las obras con "sus cinco sentidos", lejos del plano intelectual en el que se movían otros nombres, lo que en palabras de Solana hace que esta figura se escape del"patrón de artista de la tardomodernidad", tal y como ha señalado durante la presentación de esta exposición.



En total, la muestra incluye un total de 78 obras, entre las que destacan Almuerzo en el Restaurant Fournaise (1875), Retrato de Jeanne Samary (1877) o Niño con una fusta (1885), entre muchas otras, que se dividen en varios apartados: Impresionismo: lo público y lo privado; Retratos de encargo; Placeres cotidianos; Paisajes del norte y del sur; La familia y su entorno; y Bañistas.

El Thyssen acoge la primera retrospectiva sobre Renoir en España / EUROPA PRESS

El Thyssen acoge la primera retrospectiva sobre Renoir en España / EUROPA PRESS


Según ha explicado Solana, junto a Monet, Renoir ha sido uno de los detonantes del impresionismo y, sin embargo, es "el más desconocido o el más incomprendido", entre otros motivos, por su falta de sintonía con los intelectuales, a quienes consideraba "incapacitados para oler y ver", puesto que creía que los sentidos "no les funcionaban", algo que para él era imprescindible.

Además, a diferencia de la idea de los "estetas" de separar el arte y la vida, y de no asumir de manera "literal" aspectos como el dolor y el placer que están representados en los cuadros, Renoir sentía "de manera ingenua y sin pretensiones intelectuales" que el disfrute del arte debía tener continuidad con la vida.

En este sentido, ante la "tendencia de celebrar la pintura trágica como algo heroico", Solana ha defendido la postura de Renoir, a quien, cuando ya estaba enfermo e incapaz de sentarse ante el caballete, lo único que le daba alegría era continuar pintando. "Puede que haya más heroísmo ahí que dejarse llevar por la pintura trágica. La celebración de la vida es un arte", ha dicho.

A pesar de que Renoir prefería representar figuras, en las que buscaba la intimidad, esta retrospectiva también se hace eco de sus paisajes, con una muestra que pone de manifiesto el sentido de "descanso" que suponían para él.

Asimismo, también dedica un espacio al desnudo, un género que, al igual que Degás, defendió "contra viento a marea" entre sus contemporáneos y que, según ha explicado Solana, supuso la conexión de Renoir con la tradición. "En la pintura de bañistas encontró terreno para asimilar lo que no había aprendido antes, para medirse con los maestros de la antigüedad y encontrar su lugar en la tradición", ha indicado el comisario.

Los cinco sentidos en la obra

En su apuesta por destacar los cinco sentidos a los que recurría Renoir para sus creaciones, la última sala de esta exposición acoge la instalación Un hermoso jardín abandonado, cuyo objetivo es mostrar la relación entre la experiencia sensorial y el resultado artístico.

En este espacio, y tomando como partida el cuadro Mujer con sombrilla en un jardín, la instalación presenta una reproducción de la obra que se puede tocar y que invita a recorrer con los dedos los trazos con un antifaz en la cara.
Asimismo, el visitante escuchará grabaciones de aves, brisa, zumbidos de abejas o voces de niños, al tiempo que podrá sentir el olor de las diferentes flores que salpican todo el cuadro, tales como las margaritas, las rosas silvestres, las amapolas o los lirios, así como la hierba fresca.