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Las vencedoras y la represión del 50% 

La obra de teatro 'La Sección' ilustra el papel que jugaron mujeres como Pilar Primo de Rivera, Mercedes Sanz-Bachiller y Carmen Polo y, por supuesto, la Sección Femenina de Falange en la represión de la dictadura franquista. 

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'La Sección' es una obra de teatro que muestra de manera pedagógica el papel de mujeres como Carmen Polo, Pilar Primo de Rivera y Mercedes Sanz-Bachiller.- DAVID RUIZ

MADRID.- El planteamiento es muy fácil. Las mujeres son el 50% de la población y, por tanto, hubo mujeres entre los vencedores de la Guerra Civil y hubo mujeres que utilizaron su poder para reprimir a otras mujeres. Sin embargo, la información sobre las vencedoras no abunda. Los libros de Historia, los medios, los analistas dedican más tiempo a contar el papel de los hombres en la Guerra Civil y en la dictadura. Las mujeres, vencedoras o vencidas en la Guerra española, han sido la parte invisible de la historia indistintamente del bando en el que militaban. Se trataba de asuntos menores, de cosas de mujeres, de historia en minúscula. Y ahora toca recuperar también ese pasado. La memoria del 50%. 

Bajo esta premisa se ha estrenado este jueves en el Teatro del Barrio (Madrid) la obra La Sección, una representación que ilustra el papel que jugaron mujeres como Pilar Primo de Rivera, Mercedes Sanz-Bachiller y Carmen Polo y, por supuesto, la sección femenina de FalangeMujeres que a pesar de ser conocidas por su yo relacional, es decir como hermana, viuda y esposa de, jugaron un papel importantísimo durante la represión franquista y marcaron la vida de la mitad de la población española e influyeron en la mentalidad de la sociedad hasta el día de hoy. 

"Conocemos prácticamente todo de Franco o de José Antonio Primo de Rivera, pero muy poquito de las mujeres de la dictadura. Es una muestra más del olvido sistemático del 50% de la población. Así que en esta obra intentamos recuperar la figura de estas tres mujeres y la importancia que tuvieron, precisamente, por el daño que hicieron y por la influencia que sus ideas aún tienen en nuestra vida", explica a Público Jessica Belda, responsable del texto de la obra y de la interpretación de Pilar Primo de Rivera. 

La obra muestra, además, la contradicción constante que supone que mujeres empoderadas como las mencionadas anteriormente utilizaran su poder para subyugar y reprimir al resto de mujeres. "Es curioso como entre ellas utilizaban el término feminista para insultarse, pero son mujeres que no siguen el patrón franquista. Sanz Bachiller, por ejemplo, se casó dos veces y participó en política y Primo de Rivera fue soltera toda la vida", explica a Público Carla Chillida, directora de La Sección. 

Y así, a través de la figura de las vencedoras, la obra también muestra la represión que se ejercía sobre las mujeres. El castigo del franquismo sobre las mujeres fue doble. Por “rojas” y por “liberadas”. La dictadura exigió a las mujeres un exceso de virtud que encarnara un modelo de decencia y castidad que limpiara la, a su juicio, degradación moral republicana. Sobre ellas recayó la responsabilidad de “regenerar la patria”. Catalogadas como individuas de dudosa moral, su acceso a la ciudadanía fue castigado ejemplarmente durante la dictadura a través de cárcel, violencia, exilio, silencio o uniformidad.

La Sección, no obstante, no es una obra que se queda anclada en el pasado. Más allá de adoptar un estilo pedagógico, la representación establece una dialéctica constante entre pasado, presente y futuro. "Hay muchos vínculos entre la mentalidad machista que la dictadura inculcó a la sociedad y los problemas que hoy sufrimos las mujeres. Hasta 1981 no se reconocieron derechos a las mujeres que ya estaban recogidos en la Constitución republicana de 1931. 50 años de diferencia", insiste Jessica Belda. 

Catalogadas como individuas de dudosa moral, su acceso a la ciudadanía fue castigado ejemplarmente durante la dictadura a través de cárcel, violencia, exilio, silencio o uniformidad.

Para apoyar la función pedagógica que persigue el texto, la representación se apoya de tres estores en los que reflejan frases reales del tirano Francisco Franco, contextualizan diferentes escenas y otorgan un aire que convierten la representación en una suerte de cómic. Así lo reconoce Carla Chillida, dramaturga que se ha encargado también de los escenarios de la obra y que ha perseguido dotar a la obra de un espíritu pegagógico que sirven como primer paso de aproximación a la realidad de la Sección Femenina de Falange. 

"Sería muy positivo que este tipo de obras se representara también en institutos. No entramos en profundidad, somos actrices. Esto es una obra de teatro, no una clase de historia. Pero sí buscamos que la gente salga del teatro sabiendo algo más de lo que sabía cuando llegó", prosigue Chillida. Tanto es así, que el leit motiv que llevó a Jessica Belda a escribir el guión no es otro que denunciar la situación de desigualdad que siguen sufriendo las mujeres en España tanto dentro del hogar como en los centros de trabajo. "Nos dicen que somos libres e iguales y es mentira. Aún hay mucho camino por recorrer", sentencia Jessica Belda.  

Un momento de la representación de 'La Sección'.- G. LEOUTRE