Publicado: 01.09.2015 20:54 |Actualizado: 01.09.2015 23:30

Florentino Pérez, experto en
cerrar fichajes sobre la bocina,
se pasa de frenada con De Gea

El presidente del Real Madrid se ha acostumbrado en los últimos años a fichar a sus jugadores al límite del plazo. Recordados son los casos de Ronaldo, Sergio Ramos, Modric
y Bale. En el caso del portero, sin embargo, ha apurado tanto que ha hecho el ridículo.

Publicidad
Media: 1
Votos: 1
Comentarios:
Florentino Pérez junto a Gareth Bale el día de la presentación del galés por todo lo alto en el Bernabéu.

Florentino Pérez junto a Gareth Bale el día de la presentación del galés por todo lo alto en el Bernabéu.

MADRID.- Florentino Pérez, el hombre que hacía posibles los fichajes más complicados e inverosímiles, ha fallado. Y lo ha hecho con estrépito con el portero David De Gea, el llamado a convertirse en el fichaje estrella del Real Madrid en el mercado que acaba de cerrarse. Sin embargo, el club blanco apuró tanto los plazos en la negociación con el Manchester United que se le agotó el tiempo. 28 minutos han separado al meta madrileño de vestir de blanco. Consecuencia: De Gea seguirá a las órdenes de Louis Van Gaal, Keylor Navas también se queda en un club donde sabe que la directiva no le quiere y la frustrada operación se convierte en el esperpento veraniego.

Pero es que, como diría aquel, tanto va el cántaro a la fuente que termina por romperse. El presidente del Real Madrid se ha empeñado en los últimos años en alargar las negociaciones y eternizar los culebrones de cada verano hasta coquetear con el límite del plazo establecido por la Liga. Así, el caso de De Gea no es el primero ni el segundo que Florentino Pérez deja para el último día permitido para poder fichar. Los aterrizajes del brasileño Ronaldo, de Sergio Ramos o de Gareth Bale también fueron bombas que se detonaron a escasas horas o minutos de que tocara la campana. 



El primero en abrir la era madridista de los fichajes 'in extremis' fue Ronaldo Nazario. Nadie esperaba la noticia que se iba a producir en torno a las 23 horas del 31 de agosto de 2002 cuando se anunció el tercer fichaje galáctico de la era Florentino tras los de Luis Figo y Zinedine Zidane. El 'fenómeno' recalaba en Concha Espina procedente del Inter de Milán a cambio de unos 45 millones de euros. En principio, se especuló con que Fernando Morientes iba a entrar en la operación pero al final se quedó en el Real Madrid.

Le seguiría, ya en 2005, el caso de Sergio Ramos. Florentino Pérez pagó directamente la cláusula de rescisión de 27 millones de euros al Sevilla, club en el que militaba el de Camas. Por aquel entonces tenía 19 años y un futuro prometedor como central. El precio que pagó el Real Madrid le convirtió en el fichaje español más caro de la historia del club blanco. Llegó con la enorme responsabilidad de cubrir el hueco dejado por Fernando Hierro y después de diez años se ha convertido en santo y seña del madridista y esta temporada estrena capitanía tras la marcha de Iker Casillas.

Duras negociaciones con el Tottenham por Modric y Bale

En 2012 no hubo que esperar hasta el mismísimo 31 de agosto para que el Real Madrid anunciara el fichaje del croata Luka Modric, por el que había estado peleando durante meses. Fue exactamente el 27 de agosto cuando las negociaciones con el Tottenham llegaron a buen puerto. 30 millones más variables pagó el club blanco por hacerse con los servicios del mediocentro, que se ha convertido en pilar fundamental en el equipo.

Y el último y más polémico de los culebrones de verano y que desembocó en el que para muchos es el fichaje más caro de la historia del fútbol es el del galés Gareth Bale. De nuevo, Florentino Pérez se las tuvo que ver con las habilidades negociadoras del presidente del Tottenham, Daniel Levy. Era en 2013 y después de meses y meses de especulaciones hubo que esperar al 31 de agosto para que Florentino tuviera a su nuevo galáctico. Su fichaje costó 91 millones, según el Real Madrid, y 101 según el club inglés. Su coste, su ficha y su caché le han garantizado un hueco habitual en los once iniciales. Sin embargo, salvo esporádicas actuaciones estelares, el rendimiento de Bale no ha cumplido con las expectativas. Es más, a día de hoy Rafa Benítez todavía mantiene dudas sobre la posición en la que puede rendir mejor.

Todos estos casos tuvieron un final feliz tanto para los jugadores como para el Real Madrid, pese a que el club blanco jugó con fuego hasta el último instante. No puede decir lo mismo en el caso de De Gea, en el que ha terminado por quemarse. La imagen del Real Madrid ha quedado dañada por el esperpento. Florentino Pérez se queda sin el portero con el que había soñado como relevo natural de Casillas y el propio De Gea se ve obligado a quedarse en el Manchester United por lo menos hasta el mercado de invierno. El Real Madrid ha culpado en un comunicado a los 'diablos rojos' de torpedear este lunes la operación. Sin embargo, ha tenido muchos días durante todo el verano para entablar conversaciones con la entidad inglesa y acordar la llegada del cancerbero antes de que el tiempo se le echara encima.