Público
Público

Una naranja mecánica desfila en Motorland

Casey Stoner sólo necesitó la mitad de la carrera para marcar una diferencia definitiva sobre sus rivales

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Una moto pret a porter desfiló ayer por el circuito aragonés de Alcañiz. La pasarela de Motorland sirvió de escenario para que Casey Stoner luciera la extraordinaria fiabilidad de su máquina. Más naranja que de costumbre gracias a la imaginación del diseñador David Delfín, la máquina japonesa transportó al piloto australiano hasta otra victoria con apariencia sencilla.

Se ha quedado sin emoción Moto GP. Hay muy pocos pilotos en la categoría, la diferencia entre Honda y Yamaha es abismal respecto al resto de marcas. Aquí también hay una Liga a la escocesa. Ni siquiera eso esta temporada puesto que hay un margen de unas décimas de segundo decisivas entre una y otra que han puesto el título en bandeja para Stoner.

Sólo le hizo falta al australiano la mitad de la carrera para certificar el resultado. 'La verdad es que no ha sido una mañana demasiado complicada pues en el momento que he conseguido cierta ventaja me he limitado a mantenerla y no me he tenido que esforzar al máximo', dijo el vencedor que ni siquiera se atrevió a sobreactuar y describir una prueba complicada o dura como dicta el manual de declaraciones tópicas en este tipo de casos. Ganó y fácil, esa es la realidad. Con su triunfo en el Gran Premio de Aragón ya son 44 puntos de distancia con Jorge Lorenzo a falta de cuatro pruebas. A pesar de la victoria no creo que el título esté decidido, pues Jorge no es un piloto que se rinda y no hay que bajar la guardia'.

El campeón del mundo arañó un nuevo podio. No daba para mucho más su moto. El golpe al título parece ya irreversible más por la superioridad de una montura frente a otra que por las matemáticas. 'Hemos conseguido lo máximo a lo que podíamos aspirar en un fin de semana desastroso. No he podido hacer más', publicó el balear en su twitter unas horas después de la carrera.

La Ducati de Valentino Rossi anda cerca de cerrar la primera temporada con un cero como nota final

Para colmo, la Ducati de Valentino Rossi anda cerca de cerrar la primera temporada con un cero como nota final. El italiano tuvo ayer que salir desde el pit lane del trazado después de utilizar el séptimo motor de la temporada durante el entrenamiento de la mañana. El reglamento sólo permite el uso de seis motores por piloto, a partir de ese número hay penalización. Ya en carrera, al nueve veces campeón del mundo tampoco le ha dado resultado el cambio al chasis de aluminio. Ha disfrazado la máquina de todo lo imaginable pero nada le ha dado resultado.

Un único momento de sobresalto tuvo la carrera: la salida. A punto estuvieron de rozarse Stoner y Dani Pedrosa ante la explosiva arrancada de Ben Spies. Alejado el susto, a Stoner le bastaron un par de adelantamientos para situarse en la cabeza. El catalán compartió el diseño de David Delfín, pero, al igual que Lorenzo, unas décimas hicieron inalcanzable a su compañero de equipo. Finalizó en segunda posición en una prueba en la que marchó en solitario la mayor parte de los giros. No tuvo ritmo para en ningún momento apretar a Stoner ni Lorenzo ni Spies pusieron en peligro su plaza.

Con este panorama tan compartimentado hubo que echar la vista unos cuantos metros atrás para encontrarle algo de chicha al gran premio. Bonita, por ejemplo, fue la pelea entre Bautista, Hayden y Barberá por la sexta posición. El fulgor de las estrellas Lorenzo y Pedrosa eclipsa el curro de estos otros dos españoles por hacerse un hueco entre los grandes. Acabaron en una más que notable sexta y octava posición, respectivamente. A Toni Elías el año se le ha echado a perder. Nadie sabe muy bien explicar qué le ocurre a su moto. Ayer, para colmo, se fue al suelo.