Publicado: 29.01.2014 07:00 |Actualizado: 29.01.2014 07:00

La antitaurina que saltó a la arena política

Laura Duarte encabeza la candidatura a las elecciones europeas del Partido Animalista, que ha cambiado de nombre y renovado su imagen para ampliar el caladero de votos

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Laura Duarte (Vigo, 1986) votó hace un lustro a la misma formación política que hoy pretende mandarla a Bruselas. "Me enteré de que había un partido antitaurino justo antes de las pasadas elecciones europeas y decidí confiarles mi papeleta", recuerda esta periodista de 27 años, diez de ellos en Madrid, adonde llegó para estudiar Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos. Desde entonces, vive en un apartamento de Fuenlabrada con su pareja, también plumilla, y sus dos gatos. "Daniela y Adriana", corrige. "Son gatas".

En este lapso, algunas cosas han cambiado. Era vegetariana y ahora es vegana, o sea, no consume productos de origen animal. Encadenó varios trabajos hasta que hace unos meses engrosó la lista del paro. Y pasó de simpatizante a cabeza de lista de unas siglas que, paralelamente, también han sufrido mutaciones. El PACMA, aquel Partido Antitaurino contra el Maltrato Animal que lucía como logotipo un toro banderilleado que escupía sangre, se denomina actualmente Partido Animalista, cuya renovada imagen muestra a un astado en libertad. "El prefijo anti- denota rechazo y queríamos lanzar un mensaje positivo. Ya no representa aquello contra lo que luchamos sino algo que defendemos".

La abolición de la tauromaquia tapaba, además, otras causas justas, por lo que dejaron de centrarse en las plazas y ampliaron su radio de acción. "Ahí está el abandono de animales, que está aumentando en un país que no regula su venta ni fomenta la esterilización o la adopción. Por no hablar de las condiciones de las perreras, en manos de empresas sin criterios animalistas que practican sacrificios indiscriminados", denuncia Duarte, que ejerce como voluntaria. Todos sus compañeros lo son, excepto una militante que trabaja a media jornada. "No recibimos subvenciones y nos financiamos con las cuotas de los afiliados y las donaciones", aclara.

El reto es quintuplicar las adhesiones de 2009 y alcanzar los 250.000 votos necesarios, según sus cálculos, para ocupar un escaño en el Parlamento Europeo. Su referente son las 371.433 papeletas logradas en 2011 por sus aspirantes al Senado. Para ello, darán cabida a las propuestas de los simpatizantes en el programa, que seguirá persiguiendo el fin de las corridas y de la experimentación con animales.

"En todo caso, el negocio de los toros se está yendo a pique. Pese a que los festejos han descendido un 40% en cinco años, siguen recibiendo inyecciones de dinero público. Sin subvenciones, se hundiría, pero hay muchos intereses económicos y políticos en juego", cree la candidata animalista, volcada en la preparación de la campaña. "Es agotador, porque hasta cuando sales de cañas todas las conversaciones giran en torno al partido. Sin embargo, la única manera de salir adelante es el compromiso y la dedicación total".