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Aznar irrumpe en la crisis con Rabat a espaldas del Gobierno

El ex presidente se presenta por sorpresa en Melilla y denuncia que sus ciudadanos viven "entre el acoso y la dejadez" gubernamental. El Ejecutivo de Zapatero tacha su actuación de "desleal"

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El ex presidente José María Aznar acusó ayer en Melilla al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero de permitir que los habitantes de la ciudad autónoma vivan 'en un paréntesis entre el acoso y la dejadez'. Este nuevo ataque de Aznar a la política exterior de Zapatero llegó justamente cuando la crisis diplomática con Marruecos ofrece visos de suavizarse.

De hecho, sobre la visita sorpresa del ex presidente cayó como un jarro de agua fría la noticia de que las asociaciones marroquíes que mantenían el boicot a la frontera de Melilla acababan de suspender sus protestas a primera hora de ayer. El boicot quedaba así neutralizado minutos antes de que aterrizara en la ciudad el hombre que hace ocho años ordenó la toma del islote Perejil, lo que dio pie al primer incidente armado entre ambos países desde que España recobró la democracia.

Se presentó en la ciudad autónoma acompañado por uno de sus hijos

Las palabras de Aznar encontraron una durísima réplica gubernamental. La visita del ex presidente a Melilla constituye 'una deslealtad al Gobierno y a España', dijo el ministro de Fomento, José Blanco. A renglón seguido, abundó en cuestionar el supuesto patriotismo del que Aznar hace bandera: 'No conozco espetó el ministro ningún ex presidente de Gobierno que, sin conocimiento del Gobierno de su país, tenga este comportamiento. Esto no lo haría ningún presidente de ningún país democrático'.

Con visible enfado, Blanco presagió la vuelta a la normalidad: 'Estamos trabajando en el problema, se va a arreglar a pesar de González Pons, Mariano Rajoy y el que faltaba ahora, que nunca visitó la ciudad en los ocho años que fue presidente'. El ministro y número dos del PSOE aludía así también a la visita girada el martes a Melilla por el portavoz del PP, Esteban González Pons, so pretexto de apoyar a los policías y guardias civiles que vigilan la frontera con Marruecos.

Desde las filas del PSOE, su secretario de política municipal, Antonio Hernando, tildó de 'enorme irresponsabilidad' y de 'oportunismo tremendo' el viaje de Aznar.

El viaje del ex presidente tuvo al final un perfil muy bajo y quedó reducido a poco más que el pequeño baño de multitudes que algunos empleados de la Asamblea de la ciudad le dispensaron. Pero mientras algunos melillenses lo aplaudían, otros recordaban en voz alta que, siendo jefe de Gobierno, Aznar sólo viajó una vez a la ciudad, y además lo hizo disfrazando su visita con el pretexto de que no viajaba a Melilla como presidente, sino como candidato del PP a las elecciones de 2000. Una excusa que buscaba probablemente no despertar las iras de Marruecos, una actitud similar a la que el PP le recrimina ahora al Gobierno socialista.

Durante sus 8 años en la Moncloa, no viajó a Melilla como jefe del Ejecutivo

'Siempre he dicho que Melilla no debería vivir en una especie de paréntesis entre el acoso y la dejadez. Muchos ciudadanos de Melilla pueden tener la impresión de que mientras unos acosan, otros mantienen esa actitud de dejadez', dijo en clara alusión al Gobierno. 'He venido aquí para mostrar mi absoluto respaldo y apoyo a los melillenses', aseguró el ex líder popular en una breve comparecencia en la que no se permitieron preguntas de los periodistas.

'No he venido a Melilla a criticar a nadie', sostuvo Aznar pese a la carga lanzada por él mismo contra el Gobierno. 'Siento defraudar agregó a todos aquellos que esperan críticas de mi parte'. 'A lo que he venido apostilló desmintiendo su propio anuncio de evitar críticas es a decir que hay políticas serias, decididas y coherentes que cuando se aplican bien dan resultados'.

Como ejemplo de esas políticas, el ex presidente recordó la gestión del PP: 'Durante nuestros gobiernos, el PIB de la ciudad creció un 8% por encima de la media española'.

La visita de Aznar no fue muy bien recibida por la oposición melillense, cuyo líder, el presidente del partido de mayoría musulmana Coalición por Melilla, Mustafá Aberchán, exigió al ex presidente que 'pidiera perdón a los melillenses'. Aberchán afeó al ex dirigente popular que, en su única visita a la ciudad, se presentara como candidato del PP y también que 'se negara a firmar en el libro de oro de la ciudad' algo que sí hizo ayer cuando el político musulmán, entonces presidente de Melilla, se lo pidió.

'La visita de Aznar, lejos de dar pasos para solucionar el problema viene para alimentarlo'

'La visita de Aznar, lejos de dar pasos para solucionar el problema viene para alimentarlo y sacar rédito electoral', críticó el líder de Coalición por Melilla, partido aliado del PSOE en la oposición local.

Tras visitar el puesto fronterizo de Beni Enzar, Aznar desayunó en el centro con el presidente de Melilla y líder local del PP, Juan José Imbroda. Acompañado por su hijo Alonso, Aznar contó también en su séquito con el diputado del PP por Melilla, Antonio Gutiérrez.

Voluntaria o involuntariamente, Juan José Imbroda relegó al líder del PP, Mariano Rajoy, cuando aseguró que Aznar había viajado a Melilla a petición suya: 'Quiero dar las gracias al presidente [Aznar] por haber atendido una vez más nuestra llamada para venir a Melilla'.

El titular de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, viajará a Rabat el lunes para entrevistarse con su homólogo marroquí, Taieb Cherkaoui. Y las autoridades de ambos países ya se encuentran inmersas en la preparación del encuentro. Ayer fue el director general de la Policía y de la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, el que se desplazó hasta la capital alauí para ultimar los preparativos. Velázquez mantuvo una reunión con el director de Asuntos Interiores marroquí, Brahim Boufous, encuentro en el que también participaron miembros de las fuerzas de seguridad de marroquíes. En un comunicado conjunto, ambos gobiernos resaltaron las “especiales relaciones” existentes entre España y Marruecos.