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Los cielinos, la secta católica de la élite educativa

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La asociación de algunos miembros del PP con sectores extremistas de la Iglesia católica no es algo reciente. Desde la identificación de la actual alcaldesa de Madrid, Ana Botella, como seguidora de los Legionarios de Cristo, a la asociación como cielina de Lucía Figar, consejera de Educación de la comunidad y posible sucesora de Esperanza Aguirre, son muchos los que creen que sus políticas sociales y educativas se basan en sus ideologías religiosas.

[En el vídeo, Lucía Figar explica su visión de la Educación española en un acto de Comunicación y Liberación -los cielinos-  en agosto de 2011]

Pero... ¿qué significa ser cielina? Los cielinos son los seguidores del grupo ultracatólico Comunión y Liberación (CL), fundado por el italiano Luigi Giussani en 1954, que empezó a impartir su propia doctrina cristiana dando clase de religión en el instituto Liceo Berchet de Milán. Su intención entonces era 'mostrar a los chicos el carácter razonable de la adhesión a la fe' y la 'necesidad de volver a los aspectos elementales del cristianismo', explica en una entrevista publicada en la propia página web del movimiento.

CL 'es un movimiento eclesial cuya finalidad es la educación cristiana madura de sus propios seguidores y la colaboración con la misión de la Iglesia en todos los ámbitos de la sociedad contemporánea[...] Un instrumento fundamental de formación de los seguidores del movimiento es la catequesis semanal denominada Escuela de comunidad', continúa el portal.

Una 'Escuela de comunidad' que pretende luchar contra'un ambiente cultural y escolar que tiende a marginar el hecho cristiano como hipótesis de lectura de la realidad' e implicar a 'los nombres más ilustres de la cultura' en la promoción de sus ya asentadas 'editoriales, fundaciones e institutos'. Asimismo, los cielinos pretenden influir, a través de sus seguidores más afamados, en las cuestiones políticas para defender su libertad, 'amenazada' por la tendencia individualista moderna del Estado.

Su actual presidente, el sacerdote español Julián Carrión, insiste en esta idea y enumera los nuevos retos del movimiento ultracatólico en una entrevista en la revista Alfa y Omega. 'Nuestro desafío fundamental es educativo: ver si el cristianismo está en condiciones de generar un sujeto unido en el que la fe afecte a todas sus dimensiones: el trabajo, el afecto, el ocio...'

Los cielinos son junto a los kikos -nombre que reciben los seguidores del Camino Neocatecumenal  en honor al fundador del grupo, Kiko Argüello-, una versión moderna de los Legionarios de Cristo, grupo que desde que se descubrieron los abusos sexuales cometidos por su fundador, Marcial Maciel, ya no cuenta con las mismas simpatías por parte del Vaticano. Todos ellos son primos hermanos del histórico Opus Dei, que, al igual que los cielinos, también extiende su red a través de sus propios colegios e instituciones.