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Izquierda Socialista aplaza su decisión sobre la consulta

Los dos diputados de la corriente interna del PSOE desvelarán si firman la petición de referéndum tras unas jornadas fijadas para los días 10 y 11

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El dramático mensaje interno lanzado el lunes por Alfredo Pérez Rubalcaba para justificar la reforma de la Carta Magna sin refrendo popular ha horadado el discurso de Izquierda Socialista (IS). Aun habiéndose pronunciado sin ambages en favor del referéndum, sus dos diputados han decidido postergar su decisión sobre si firman o no la solicitud de consulta popular hasta que el Senado haya aprobado el texto. Muy próximo a esa corriente, el diputado Manuel de la Rocha, vinculado a UGT y e igualmente crítico con la fórmula elegida para la reforma, no pudo ser localizado, pero fuentes de su entorno aseguraron que, previsiblemente y por lealtad, no solicitará la celebración del referéndum. De momento, los únicos miembros del grupo del PSOE en el Congreso que han garantizado su firma en el formulario de solicitud de referéndum son el exlíder de CCOO, Antonio Gutiérrez, y el cordobés Juan Luis Rascón.

El portavoz de Izquierda Socialista, Juan Antonio Barrio de Penagos, indicó ayer a Público que su eventual apoyo al referéndum y el de su compañero de escaño, José Antonio Pérez Tapias, dependerá de una 'reflexión colectiva' que, no obstante, carecerá de carácter vinculante: o sea, que, en teoría, podría ocurrir que Barrio tomase un camino y Pérez Tapias, otro.

El diputado Manuel de la Rocha, muy ligado a UGT, no pedirá el referéndum

Esa reflexión se producirá en el seno de las jornadas que Izquierda Socialista ha programado en Madrid para los días 10 y 11 de septiembre y en la que participarán entre 15 y 20 representantes territoriales. Es decir, la reflexión tendrá lugar después de que esa semana, y en fecha aún por definir posiblemente, el día 6, calculan fuentes de la Cámara, el Pleno del Senado haya validado con su voto la reforma.

Las jornadas llegarán, por tanto, en un momento clave: porque la manifestación convocada contra la reforma para el día 6 por CCOO, UGT y otras organizaciones permitirá medir la temperatura del rechazo ciudadano; y porque justo a partir del momento en que la Cámara alta apruebe el texto sin cambios se abrirá un plazo de 15 días para que los parlamentarios puedan solicitar el referéndum.

'El cuerpo me pide firmar, pero hay que valorar otras cosas', dice Barrio

Celebrarlo sólo será factible si lo reclaman 35 diputados o 26 senadores, el 10% de cada una de las dos Cámaras. Dado que ya hay 29 firmantes seguros en el Congreso, el referéndum sólo necesitaría la rúbrica de otros cuatro diputados si los dos de IS apoyan la petición.

¿Defenderá Juan Antonio Barrio el referéndum en las jornadas de IS? El diputado responde así: 'Expondré los pros y los contras. El cuerpo me pide hacerlo [firmar la petición], pero hay que valorar otros elementos'. Básicamente, 'los que expuso Rubalcaba el lunes', dice Barrio. Y los reseña: que España precisa lanzar un mensaje urgente a los mercados para, aceptando sus exigencias, disuadirlos de un nuevo ataque contra la deuda pública, cuyo coste sería 'inasumible', dice Barrio parafraseando a Rubalcaba.

Ayer, y tras el pleno del Congreso con el que arrancó la reforma, este periódico intentó sin éxito contactar con José Antonio Pérez Tapias para conocer su posición. El silencio del diputado impide verificar si continúa hoy sosteniendo los argumentos que plasmó en un artículo publicado el pasado lunes. 'No aceptar el reto de un referéndum significa atascarse en esa política del miedo que nos tiene a expensas de poderes económicos', escribió Pérez Tapias. Y también esto: 'Desestimar esa vía (...) denota una actitud timorata de graves repercusiones'.