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Voces contra "el plebiscito del miedo"

La plataforma de apoyo a Rubalcaba, huérfana de famosos.

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ARosa María Mateo le dijeron que fuera llorada de antemano y la periodista optó, según confesión propia, por dejarse los clínex en casa. Pero tanto su introducción del acto en el que se presentó la plataforma de representantes del mundo de la cultura y el espectáculo en apoyo a la candidatura de Rubalcaba, como las intervenciones de algunos de sus principales signatarios, estuvieron trufadas de referencias, más o menos conscientes, a los pronósticos adversos de las encuestas, del tipo: 'Incluso en la derrota podemos seguir adelante;' o 'Estoy segura de que tenemos una oportunidad'.

Huérfana la plataforma de famosos de la farándula, que han preferido en esta ocasión quedarse en casa o apostar por otras opciones de la izquierda, salvo mohícanos como Álvaro de Luna, Fernando Guillén Cuervo y José Carlos Plaza, las intervenciones corrieron a cargo de: Federico Mayor Zaragoza, ex director general de la Unesco; Amelia Valcárcel, catedrática de Filosofía; Agustín Díaz Yanes, cineasta; Ginés Morata, biólogo e investigador; Rosario Zanabria, presidenta del lobby europeo de Mujeres Migrantes; y Mireia Pilar Ruiz, pedagoga.

La mayoría de los que acudieron esperaban ver a Rubalcaba, que a las actrices jóvenes 'les parece sexy', al decir de su amigo Díaz Yanes, aunque 'no es que sea Georges Clooney', según el dictamen de Mateo, si bien la periodista suscribió la tesis de que es 'estupendo y maravilloso, según las chicas (periodistas)'. Pero el candidato no apareció, al contrario que la semana pasada, cuando tampoco figuraba en el cartel y se presentó por sorpresa en la puesta de largo de la plataforma de feministas.

A falta de candidato, el discurso político se reservó para Cristina Narbona, redactora de la ponencia, que sentó los fundamentos de su programa electoral. La exministra, que acompaña a Rubalcaba en la candidatura por Madrid, arengó a los presentes: 'No nos jugamos sólo el resultado de unas elecciones. Nos estamos jugando el inmediato futuro'.

Con la autoridad de haber sido ministra de Medio Ambiente, Narbona subrayó que, cuando el PP apuesta por la energía nuclear, demuestra que 'no se ha enterado' de lo que pasó en Japón, y resaltó que, además, la opción energética 'no es sólo una opción económica', sino también de modelo de civilización. Pero en el calor de la arenga, cuando ensalzaba las cualidades del modelo de sociedad que promueve el PSOE, tuvo el lapsus de decir que esas bondades son 'lo que persigue el PP', sin que el murmullo del público lograra advertirla del error.

Así las cosas, el discurso político que arrebató a los congregados fue el de Amelia Valcárcel. La filósofa llamó a rebelarse contra 'el plebiscito del miedo' en el que, según dijo, intenta convertir el PP estas elecciones. 'Quieren que se les vote por deses-peración y los demócratas tenemos que votar de pie', sostuvo.

Valcárcel, muy próxima a Victoria Camps, ironizó con el programa del PP: 'Nunca creí que suprimiendo la asignatura de Educación para la Ciudadanía se fuera a arreglar el problema el paro'. Pero la filósofa no se quedó en la broma y expresó abiertamente su temor a que mucha gente 'vaya a votar creyendo que el PP tiene la solución, cuando no la tiene, porque no la tiene nadie'. La diferencia, a su juicio, es que el PSOE garantiza 'no dejar caídos' a los más castigados por la crisis.

Además, aportó una explicación al propósito del PP de suprimir Educación para la Ciudadanía: 'El PP no es un verdadero partido liberal. No tiene una ideología propia. Ese trabajo deja que la Iglesia lo haga por él'. Esto, según su análisis, es lo que expli-ca su oposición a la vigente regulación sobre el aborto o al matrimonio entre personas del mismo sexo, pero también es lo que complica el papel del PSOE desde hace 30 años: 'Tiene que hacer de partido socialista y también de partido de la defensa de las libertades individuales'.

El biólogo Ginés Morata, tirando del currículum de Rubalcaba como doctor en Químicas, dijo que a España no le vendría mal 'un presidente formado en el rigor'. Yanes, amigo de la mili y de veraneos, glosó tres motivos para votarle: 'Ha metido los toros en el Ministerio de Cultura, habla de corrido y expli-ca muy bien las cuestiones complicadas'. Y Mayor Zaragoza puso el broche global: 'Por primera vez, se ha acabado esto de ser testigos de lo que pasa. Todos podemos expresarnos. Ahí está el 15-M'. Y todo ocurrió en la sala Galileo.