Publicado: 15.09.2015 15:11 |Actualizado: 15.09.2015 15:21

Budapest se defiende: "En España no hay que explicar lo que es una valla"

La embajadora de Hungría en Madrid justifica las represivas medidas anti inmigrantes del Gobierno de su país como única opción ente el "ataque de miles de personas" a su frontera

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Un refugiado y dos agentes húngaros junto a la valla que separa Hungría de Serbia. - EFE

Un refugiado y dos agentes húngaros junto a la valla que separa Hungría de Serbia. - EFE

MADRID.- Como gato panza arriba. Hungría se defiende de las críticas recibidas por sus medidas anti inmigrantes denunciando lo que considera "una política de doble rasero" dirigida desde otros países europeos. "Nos critican por nuestra valla cuando Francia tiene en Calais una valla mucho más grande"; o también "cuando se admite que Baviera (estado federado alemán) no puede más, pero en cambio a nosotros no se nos admite", ha declarado este martes Eniko Gyori, la embajadora húngara en Madrid.

U ha justificado durante un encuentro con la prensa en la sede diplomática de Hungría en Madrid las polémicas decisiones del Gobierno conservador de Viktor Orban, como declarar el "estado de crisis" para aumentar los controles y dar mayor poder a la Policía y el Ejército o la imposición de penas de cárcel para los refugiados que entren en el país de forma ilegal.



La embajadora húngara: "No podemos acoger a todo el mundo que quiera huir de la pobreza" a pesar de que intenten escapar de una vida "muy difícil"

La embajadora ha tratado de explicar que blindar la frontera por tierra y aire era la única opción que tenía el Gobierno de su país para afrontar el éxodo masivo de miles de refugiados que huyen de la violencia de sus lugares de origen. Para ello se ha referido a España, donde, a juicio de la embajadora, "hablar de valla se entiende bastante bien y no hay que explicarlo". 

"España lo hizo no porque le gustaran las vallas, y Hungría lo hace no porque le gusten. Nadie hubiera pensado hace unos meses que tendríamos una valla en nuestra frontera con Serbia de 175 kilómetros", ha afirmado Gyori, que para terminar su argumentación ha empleado una expresión poco afortunada: "Si una frontera resulta atacada por miles de personas que intentan entrar ilegalmente, qué otra cosa podemos hacer".

Salirse del "discurso políticamente correcto"

Según la embajadora, "no es justo criticar a un país que hace respetar las reglas". Gyori ha defendido que Hungría sólo se limita a cumplir con las "obligaciones" y que todas las medidas son acordes con los tratados internacionales y con el convenio Schengen sobre gestión de fronteras exteriores de la UE y libre circulación.

Hungría cree que Europa
ha respondido tarde a la crisis migratoria de los Balcanes al "concentrarse" únicamente en la ruta mediterránea hacia Italia

La representante diplomática también ha advertido de la necesidad de salirse del "discurso políticamente correcto" para arrojar luz sobre una realidad que "no es ni blanca ni negra". En esta línea, ha llamado a distinguir entre refugiados e inmigrantes económicos, por mucho que se pueda entender "personalmente" la situación de todos ellos. "No podemos acoger a todo el mundo que quiera huir de la pobreza", a pesar de que intenten escapar de una vida "muy difícil", ha apostillado. 

Hungría cree que Europa ha respondido tarde a la crisis migratoria de los Balcanes al "concentrarse" únicamente en la ruta mediterránea hacia Italia. "Nadie quería darse cuenta", ha lamentado Gyori, al hablar de una ruta que "parecía con menos riesgo" a ojos de la mayoría de los países del continente.

La embajadora ha admitido que escenas como la de un grupo de policías lanzando la comida en un centro de recepción de inmigrantes son "muy feas", pero ha pedido que no se cuestione la labor de unas fuerzas de seguridad que están sobrepasadas e intentan hacer cumplir la ley. Gyori, por ejemplo, ha justificado que no se permitiese subir a los refugiados en trenes porque existe la "obligación" de acceder con documentación.

Gyori admite que escenas como la de un grupo de policías lanzando la comida en un centro de recepción de inmigrantes son "muy feas"

Según la embajadora, la intención del Gobierno húngaro "no es cerrar la frontera con Serbia", sino gestionar "los flujos de migración hacia los puntos fronterizos". "Los inmigrantes no pueden entrar por cualquier parte de la frontera", ha advertido antes de añadir que "ningún país dejaría que en su territorio se pudiera entrar por cualquier parte. La prioridad de cualquier estado es la protección y control de sus fronteras exteriores. Un estado sin fronteras exteriores no existe y el territorio determina la soberanía".

La embajadora húngara ha asegurado que su país no está en contra de la política de cuotas, pero que antes "hay que ordenar las cosas en la frontera exterior, establecer unas políticas de retorno eficaces, establecer un sistema único de países seguros y de tránsito, y dotar con una financiación adecuada la política migratoria" europea. Según Budapest, hasta este lunes han entrado en Hungría 191.702 inmigrantes, de los cuales 170.578 han solicitado asilo. De todos esos casos, sólo han llegado a resolverse 67.000 y únicamente en 2.093 se ha alcanzado una decisión final.