Publicado: 08.05.2015 08:20 |Actualizado: 08.05.2015 08:20

Clegg deja abierta su continuidad tras el batacazo histórico
de los liberales

El líder de la formación consigue mantener su escaño. Asume el "castigo" inflingido a su partido, que podría perder hasta 47 de los 57 diputados que tenían hasta ahora

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El líder de los liberales británicos, Nick Clegg, acompañado por su esposa, Miriam Gonzalez. - REUTERS

El líder de los liberales británicos, Nick Clegg, acompañado por su esposa, Miriam Gonzalez. - REUTERS

LONDRES.- El líder de los liberaldemócratas británicos y viceprimer ministro en la pasada coalición, Nick Clegg, ha dejado abierta su continuidad al frente del partido tras lo que ha calificado como una "cruel noche" electoral, en la que se ha confirmado que las generales celebradas este jueves han supuesto un "castigo" para la hasta ahora tercera fuerza política de Reino Unido.

En su primera intervención tras confirmar que, a pesar de los riesgos agitados durante la campaña, ha logrado mantener su escaño por la circunscripción de Sheffield Hallam, Clegg ha reconocido las "implicaciones para el país y para los liberaldemócratas" como consecuencia de los resultados, que según la encuesta a pie de urna de la BBC llevarán a su partido a perder 47 de los 57 diputados con los que contaba, algo que con el transcurso del escrutinio parece que se va confirmando e incluso empeorando.

"Es dolorosamente claro que está siendo una noche cruel y brutal para los liberaldemócratas", ha admitido un Clegg que apenas ha sonreído tras confirmar su continuidad en Westminster, desafiando unas encuestas que, durante meses, habían mantenido que podría verse apeado del Parlamento.



Por ello, ante el severo golpe confirmado en el escrutinio que comenzó al cierre de los colegios electorales a las 23.00 horas (hora peninsular española), el exviceprimer ministro ha avanzado que "realizaría más comentarios" cuando hubiese analizado la situación con su partido a lo largo de la mañana, una vez de vuelta en Londres. "Haré más comentarios sobre las implicaciones para el país y para mi posición cuando haya hablado con mis colegas a mi retorno a Wesminster", ha dicho.

Sus palabras abren el debate en torno a su continuidad, a pesar de que durante la campaña, cuando los sondeos vaticinaban una debacle que podría llevarlos a perder en torno a la mitad de los 57 escaños obtenidos en 2010, había dicho que "continuaría liderando el proyecto liberaldemócrata en todas las circunstancias".

"Sé que muchos no me han apoyado esta vez y mi mensaje es que mi mayor honor en mi vida política ha sido representar a esta ciudad --Sheffield-- y siempre trabajaré por sus intereses en Wesminster", se ha limitado a adelantar en relación a su futuro, tras una noche en la que los suyos han tenido ya la oportunidad de comprobar que afrontan una jornada post-electoral complicada.

Si la encuesta de la BBC les ha pronosticado la peor noche de su historia, de momento uno de sus históricos, Vince Cable, tipificado hasta 2010 como un potencial ministro del Tesoro en una coalición y finalmente responsable del Departamento de Empresas en el último lustro, ha perdido su escaño en la circunscripción londinense de Twickenham a la que representaba en Westminster desde 1997 y que desde estas elecciones pasarán a estar en manos conservadoras.

Su caída representa uno de los mayores golpes para los liberaldemócratas, puesto que se consideraba una de las voces más independientes del partido y durante años había sonado como potencial alternativa al liderazgo de Clegg. Su asiento no estaba entre los más probables como pérdidas, si bien David Cameron había visitado su circunscripción en los últimos días de campaña, en lo que los analistas consideraron una prueba de que los 'tories' lo veían factible.

Por si fuera poco, otro de los históricos liberaldemócratas, Simon Hughes, número dos del partido hasta el pasado año y también miembro del bipartito, perdió su escaño por la circunscripción londinense de Bermondsey & Southwark, de la que era representante en el Parlamento desde 1982. El resultado confirma que ni siquiera los personalismos han sido capaz de detener el voto de castigo que la hasta ahora tercera fuerza está sufriendo esta jornada y también el exlíder Charles Kennedy ha perdido su escaño en Escocia a manos de los nacionalistas.