Publicado: 16.09.2015 12:34 |Actualizado: 16.09.2015 12:50

Croacia da vía libre a los refugiados para que sigan su ruta hacia Alemania

El cierre de la frontera húngara obliga a miles de personas a variar su camino hacia el norte de Europa, aunque este sea mucho más largo que a través de Hungría. "Les vamos a ayudar", dice el primer ministro croata.

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Un grupo de refugiados sirios en la frontera entre Serbia y Croacia. / ANTONIO BRONIC (REUTERS)

Un grupo de refugiados sirios en la frontera entre Serbia y Croacia. / ANTONIO BRONIC (REUTERS)

MADRID.— Hungría y Austría han cerrado las fronteras mientras miles de refugiados han quedado atrapados en la frontera entre Serbia y Hungría a la espera de poder seguir su camino hacia Alemania. Ante este escenario, los refugiados sirios han decidido cambiar su ruta en su viaje hacia Europa Occidental: ahora se dirigen hacia Croacia, donde son mejor recibidos. De hecho, el primer ministro de Croacia, el socialdemócrata Zoran Milanovic, dijo este miércoles que todos los refugiados que acudan a su país podrán atravesarlo en su camino hacia Alemania.

"Van a poder pasar por Croacia, nosotros les vamos a ayudar en ello", manifestó el jefe de Gobierno, citado por la emisora N1, después de que los primeros grupos de refugiados cruzaran esta mañana la frontera croata-serbia.



Según la agencia de noticias croata Hina, unos 150 refugiados entraron en Croacia durante la noche pasada en varios autobuses procedentes de Serbia. "Tendremos en mente ante todo los intereses de Croacia, su seguridad, pero tampoco olvidaremos que somos personas, en su mayoría cristianos", declaró Milanovic.

El primer ministro croata señaló que su país está preparado para aceptar y orientar a los refugiados "hacia donde quieren ir", indistintamente de su religión y color de piel.

En ese sentido, Milanovic criticó la política migratoria del Gobierno de Hungría, de carácter conservador y nacionalista, como "nociva y peligrosa".

"La alambrada en Europa en el siglo XXI no sólo no es una respuesta sino que es una amenaza", aseguró el primer ministro croata

"Los muros que se elevan no sólo no detendrán a nadie sino que mandan un mensaje horroroso y peligroso (...) La alambrada en Europa en el siglo XXI no sólo no es una respuesta sino que es una amenaza", aseguró el primer ministro croata.

Pero en Croacia las voces no son unánimes: a presidenta de Croacia, la conservadora Kolinda Grabar Kitarovic, pidió a Milanovic convocar una sesión del Consejo de Seguridad Nacional para tratar de la crisis migratoria al máximo nivel estatal, informó Hina.

Grabar Kitarovic indicó que la situación "se vuelve compleja día a día" y señaló que con su propuesta quiere llamar la atención por "la ola de refugiados, y sus posibles implicaciones sociales, económicas y de seguridad".

Según la presidenta, la crisis migratoria no terminará pronto incluso si se produce un acuerdo en la Unión Europea (UE) sobre las cuotas de reparto de refugiados.

Una ruta mucho más larga

Viajar hacia Europa Occidental a través de Croacia no era atractivo hasta ahora para los refugiados debido a la longitud del camino y los controles fronterizos. Desde la frontera con Macedonia, por donde entran los refugiados a Serbia, son unos 860 kilómetros hasta el punto fronterizo más cercano entre Croacia y Eslovenia, el siguiente país de la zona Schengen, de libre circulación comunitaria.

En el medio, los refugiados deberán pasar primero un control fronterizo entre Croacia y Serbia, que se encuentra a unos 500 kilómetros de la frontera macedonia.Croacia entró en la Unión Europea (UE) en julio de 2013 y todavía no forma parte de la zona Schengen. Hasta ahora, los refugiados solo tenían que viajar del sur al norte de Serbia, unos 570 kilómetros sin control alguno, para llegar a Hungría, un país que sí forma parte de Schengen.

Los refugiados se enfrentan ahora a una complicada topografía en una zona que, a diferencia de la llana Hungría, es montañosa

Además, los refugiados se enfrentan ahora a una complicada topografía en una zona que, a diferencia de la llana Hungría, es montañosa. La mayor parte de la frontera entre Serbia y Croacia está formada por el río Danubio, con una estrecha franja de frontera terrestre, en el entorno de la ciudad serbia de Sid, adonde llegan ahora los autobuses con refugiados desde el sur de Serbia.

Detrás de esa zona fronteriza hay regiones rurales en Croacia que siguen minadas, 20 años después del fin de la guerra entre Croacia y la entonces Yugoslavia. Más adelante, la zona fronteriza entre Eslovenia y Croacia es montañosa y en el camino hacia Austria los Alpes crecen más todavía en altura. 

Desde Presevo, en el sur de Serbia, hasta la frontera austríaca son unos 900 kilómetros, y desde allí otros 300 hasta Alemania, el país que casi todos los refugiados quieren alcanzar.