Publicado: 16.10.2016 08:38 |Actualizado: 16.10.2016 08:38

Diez refranes para un Sáhara libre

Los proverbios forman la base de una cultura oral milenaria que se transmite de generación en generación. Proyectos como 'Cuéntame abuelo', impulsados por el Frente Polisario, tratan inmortalizar por escrito la cultura oral transmitida de padres a hijos.

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Mujeres saharauis caminan por el campo de refugiados de Smara, en la región argelina de Tindouf, el 2 de marzo de 2016.- REUTERS

Mujeres saharauis caminan por el campo de refugiados de Smara, en la región argelina de Tindouf, el 2 de marzo de 2016.- REUTERS

@ATorrus

TINDUF (ARGELIA) CAMPAMENTO DE REFUGIADOS SAHARAUIS.-  Cuenta Tiba Sidi, director general de Cooperación de la República Árabe Saharaui Democrática, que lo único que tiene el pueblo saharaui hoy por hoy es su cultura, su identidad. Saben que sólo cuentan con la fuerza que les da el estar juntos, que no es poca, y que a un lado y a otro del muro de la vergüenza levantado por Marruecos, conforman un pueblo con una tradición milenaria que a pesar de las adversidades sufridas a lo largo de la historia como la colonización española o la ocupación marroquí se ha transmitido de abuelos a nietos y de padres a hijos.



Con el objetivo de no perder ni un poco de ese conocimiento, el Frente Polisario está impulsando proyectos dentro de los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf. Un ejemplo de este tipo de iniciativas es Cuéntame abuelo, coordinado por el propio Tiba, en el que se intenta inmortalizar sobre la tinta y el papel el saber y conocimiento que acumulan sus mayores en la cabeza pero que corre el riesgo de desaparecer con el paso de los años y con el intento de Marruecos de absorber cultural y militarmente al pueblo hassaní.

En esta cultura oral milenaria tiene un lugar primordial los refranes. Es prácticamente imposible mantener una conversación de más de diez minutos con un saharaui sin que utilice uno de sus refranes. Dice Azman Hafed, el ingeniero de telecomunicaciones del desierto, que los proverbios significan para ellos “un medio de enseñanza, una manera de educar a los más jóvenes con el conocimiento de “generaciones y generaciones” de saharauis que “no se puede perder” porque sería perder una parte de la historia de un pueblo que luchará hasta el final por su supervivencia.

1. El que no está en la batalla se puede considerar valiente

Este refrán nos lo cuenta Tiba y explica que se puede aplicar tanto al que desde el sofá de su casa explica cómo debe jugar un equipo de fútbol como al que desde España, Francia o cualquier punto del mundo da lecciones al pueblo saharaui sobre cómo debe defender su causa y conseguir la liberación del territorio ocupado por Marruecos.

2. El que no vive para servir no sirve para vivir

El proverbio necesita poca explicación. Nos lo dice Abdallah, que hace de guía para los periodistas que han acudido a la XIII edición del Fisahara, y dice mucho de una filosofía de vida de un pueblo que entiende que los deseos de la comunidad están por encima de los deseos del individuo.

3. Nadie engorda en los años de sequía, excepto los lobos

Este refrán es aplicable también a la crisis económica que ha vivido Europa y a esas grandes corporaciones que han aumentado sus beneficios. En el caso saharaui Tiba nos lo explica señalando que es aplicable a aquellos que se aprovechan de la desesperación del pueblo saharaui para hacer negocios.

4. Con una sola mano no se puede aplaudir

Este dicho lo cuenta Abdullah Arabi, representante del Frente Polisario en Madrid. Dice que es su favorito porque sirve para explicar que es imposible alcanzar los objetivos del pueblo saharaui sin el esfuerzo y la lucha de todo un pueblo.

5. Si el hablar es de plata, el silencio es de oro

Una vez más el dicho se explica solo y queda claro. Si lo que tienes que decir no aporta nada, mejor quedarse callado. Así nos lo explica Azman Hafed, el ingeniero del desierto.

6. El piojo de la alfombra pica y se esconde

La explicación de este refrán nos la vuelve a ofrecer Tiba. El ejemplo es significativo de su realidad: “Es como cuando España nos abandona en el desierto, permite que nos ocupe Marruecos y después dice que está con los Derechos Humanos y con la legalidad internacional.

7. La muerte es una ley natural, pero la humillación no

Este proverbio muestra la resistencia y la dignidad del pueblo saharaui. Se puede aceptar la muerte, porque es una ley natural, pero rechazan vivir bajo ocupación marroquí en el Sahara Occidental. Prefieren vivir en un campamento de refugiados en un campamento de refugiados pero con la dignidad de mantener la lucha por la soberanía.

8. Al que le ha picado una serpiente, después le da miedo una cuerda

La explicación de Tiba en este punto es sorprendente. La cita es literal: “La gente que ha votado a Felipe González, ha confiado en él y después se sintió traicionado, ahora tiene miedo de votar a Pablo Iglesias. Puede que no sean lo mismo, pero está el miedo”.

9. Todos los ojos tienen la misma forma, pero no la misma visión

Este refrán viene de una de las personas que vigilan la puerta donde se hospeda el primer ministro durante el Fisahara. Dice que le gusta porque muestra la diversidad del ser humano. La diferencia de pensamiento, de opiniones y la necesidad de respetar. Él ha vivido en Andalucía, Murcia y Euskadi. En el 2010 ya no consiguió un nuevo trabajo en España y decidió regresar a los campamentos de refugiados saharauis. Abdullah Arabi, representante del Frente Polisario en Madrid, suele decir que este campamento de refugiados es el único del mundo donde la gente que se va casi siempre vuelve para estar con su pueblo.

10. Cuando el tonto habla, el oyente debe ser inteligente

Este es otro de los refranes que nos cuenta Azman y también es fácil de entender. Dice que es útil para tener claro que no hay que rebajarse al nivel del otro cuando dice tonterías y evitar así discusiones o peleas innecesarias. El Frente Polisario, de momento, no se ha puesto al nivel de Marruecos en sus últimas provocaciones, que han violado el alto al fuego firmado en 1991 dando pie a los saharauis a comenzar una nueva guerra. De momento, prima la inteligencia.