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La Eurocámara da luz verde al CETA con el respaldo de PP, PSOE y Ciudadanos

Con 408 votos a favor, 254 en contra y 33 abstenciones, el Pleno del Parlamento Europeo aprueba en Estrasburgo el polémico acuerdo comercial entre la UE y Canadá

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Varios manifestantes bloquean el acceso al Parlamento Europeo, en Estrasburgo (Francia) mientras protestan contra el tratado de libre comercio e inversión de la Unión Europea con Canadá (CETA). EFE

Una pancarta desplegada en el Hemiciclo del Parlamento Europeo pedía a los diputados que "hicieran historia" y dijeran 'no' al CETA, pero el PP Europeo, los Liberales, y parte de Socialistas y Demócratas, entre ellos todo el PSOE, han dado luz verde al acuerdo comercial entre Canadá y la UE.

Han sido expulsados del hemiciclo aquellos que desplegaban una pancarta que decía "Make history vote no to CETA"

Con 408 votos a favor, 254 en contra y 33 abstenciones, el Pleno del Parlamento ha aprobado en Estrasburgo el criticado tratado de libre comercio, considerado por sus detractores el "gemelo" del TTIP, el acuerdo comercial entre Bruselas y Washington.

La ratificación por parte de la Eurocámara supone que el Comprehensive Economic Trade Agreement entrará en vigor de forma provisional en un par de meses, para después ser sometido a votación en los 28 parlamentos de los Estados miembro.

"Estamos viviendo un golpe a nuestras democracias", ha expresado Marina Albiol, diputada de IU, tras la ratificación de acuerdo. El CETA entrará en vigor antes de ser sometido a la votación de los parlamentos de los Estados miembros, por lo que no podrá ser modificado. "Las instituciones comunitarias están chantajeando a los Estados miembros", ha añadido.

Para Albiol "el CETA es la puerta de atrás del TTIP, ya que el 80% de las grandes corporaciones estadounidenses tienen algún tipo de participación en compañías canadienses" y ve en el acuerdo una "grave amenaza para las pequeñas y medianas empresas y los productores locales". 

Por otro lado, Ernest Urtasun (ICV-EUiA) sostiene que estamos sufriendo "una globalización injusta sin reglas que está generando pobreza y desigualdad", dinámica que se profundiza de la mano del CETA.

Además, ha lanzado un mensaje de esperanza y considera que con la luz verde "no todo está perdido". El proceso de ratificación es largo por lo que anima a seguir con las movilizaciones porque "la partida no está terminada aún".

Debate en un Hemiciclo medio vacío

El debate arrancaba pasadas las 9.00 de la mañana con algunos reproches entre diputados y apenas una cuarta parte de las 750 butacas ocupadas, a pesar de la relevancia del polemico acuerdo, reconocida por el nuevo presidente de la Eurocámara, el conservador Antonio Tajani.

Los grupos de PP Europeo, Socialistas y Demócratas (S&D), Conservadores y Reformistas y Liberales los cuatro más grandes, han hecho una defensa acérrima del CETA, asegurando, sin aportar datos, que el acuerdo generará empleo y riqueza, y criticando a los "comunistas" del GUE, el grupo de la Izquierda Unitaria Europea, por votar en contra, como también lo ha hecho la ultraderechista Marine Le Pen, candidata del Frente Nacional a la presidencia francesa y eurodiputada de esta formación.

"Le Pen quiere hacer de Europa una gran Albania", sostenia el presidente del PPE, Manfred Weber, afirmando que Canadá es el socio comercial idóneo. Su homólogo del S&D, Gianni Pitella, adoptaba una línea similar para destacar que Canadá es un socio "con el que compartimos valores y esperanzas comunes", y alababa el tribunal de arbitraje que permitirá a las empresas demandar a Estados. "La UE está abierta al comercio y al negocio", afirmaban los Conservadores y Reformistas, despreciando las críticas de quienes advierten que las multinacionales llegarán con "ejércitos de abogados" para influir en las legislaciones.

Por su parte, desde el GUE y Los Verdes han recordado los 3,5 millones de firmas de ciudadanos europeos contra estos acuerdos, la falta de transparencia de las negociaciones o la gran influencia de las corporaciones en estas conversaciones.
Recordaban también las protestas contra el tratado que este miércoles han llegado a las puertas del Hemiciclo, antes de que se desplegara la pancarta. Los cinco activistas que la portaban fueron expulsados por la seguridad de la cámara, pero distintas organizaciones sociales o sindicales advertían que las acciones y movilizaciones continuarán cuando el acuerdo llegue a los parlamentos nacionales, también al español.