Publicado: 09.09.2015 11:00 |Actualizado: 09.09.2015 12:18

"Europa no debe olvidar nunca por qué dar asilo es tan importante"

Juncker presenta el plan de Bruselas para acoger a 120.000 refugiados al que espera que está vez se acojan "todos" los Estados miembro. "Falta Europa y falta Unión", se lamenta. Propone la creación de un fondo de emergencia para África y habilitar vías legales para la inmigración al tiempo que plantea reforzar los sistemas fronterizos comunitarios

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El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, durante su discurso en el Parlamento Europeo. - AFP

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, durante su discurso en el Parlamento Europeo. - AFP

BRUSELAS.- El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha presentado este miércoles ante el pleno del Parlamento Europeo los detalles de la propuesta de Bruselas para aliviar la crisis migratoria, y que incluye el reparto de 120.000 nuevas plazas para acoger en el resto de Estados miembros a demandantes de asilo llegados inicialmente a Italia, Grecia y Hungría. El jefe del Ejecutivo comunitario ha calificado la medida de "urgente" y "obligatoria" y ha hecho un llamamiento a que participen "todos" los países de la UE.

Este segundo plan se sumaría a las primeras 40.000 plazas para demandantes de asilo que los Veintiocho se comprometieron a repartirse en mayo, aunque hasta el momento los Estados miembros han concretado la reubicación de unas 32.000 personas. "Hablamos de 160.000 personas de las que los europeos deben ocuparse. Debemos recibirlos con brazos abiertos y espero que esta vez todos se impliquen en este esfuerzo", ha declarado Juncker en su intervención ante el pleno de la Eurocámara en Estrasburgo.



"Los refugiados representan el 0,11 % de la población de la UE, mientras que en un país como el Líbano llegan al 25 %. ¿Quiénes somos para hacer este tipo de comparaciones?"

El luxemburgués ha propuesto además la creación de un fondo fiduciario de emergencia de 1.800 millones de euros para ayudar a África y atajar la inestabilidad de la región y las causas de la inmigración ilegal, así como una lista de países de origen seguros para agilizar la devolución de inmigrantes cuyas solicitudes de asilo no son aceptadas, si bien ha querido dejar claro que dicha lista "no afectará en nada" a quienes cuenten con estatus de refugiado y procedan de los países señalados. El dinero del fondo, ha precisado Juncker, saldrá de los recursos financieros comunes de la UE y estará dirigido, principalmente, a hacer frente a la crisis en el Sahel, en el Cuerno de África y el norte de África.

El presidente de la CE ha incidido en que todos los Estados que queden fuera del listado de los considerados países seguros ─a los que en principio no les corresponde la concesión de asilo porque sus ciudadanos no corren peligro─ dejarán de tener la posibilidad de integrarse en la UE. "Una cosa va con la otra", ha advertido.

"Asunto de Justicia histórica"

El jefe del Ejecutivo comunitario ha avisado además de que en Europa "no cabe" emplear criterios religiosos para definir quiénes tendrán derecho al asilo y quienes no. Asimismo, ha rechazado la "demagogia" y populismos utilizados en algunos casos ─sin referirse en ninguno en concreto─ para rechazar la acogida de inmigrantes. El luxemburgués ha reconocido que Europa no puede acoger a todo el mundo, pero ha hecho hincapié en que los refugiados sólo representan el 0,11 % de la población de la UE, mientras que en un país como el Líbano llegan al 25 %. "¿Quiénes somos para hacer este tipo de comparaciones?", se ha preguntado.

El presidente de la CE advierte de que en Europa "no cabe" emplear criterios religiosos para definir quiénes tendrán derecho al asilo y quienes no 

El presidente de la Comisión, que ha declarado "no ser pesimista por naturaleza", confía en contar con el respaldo de los Veintiocho en el consejo de ministros del Interior del próximo lunes convocado de urgencia para abordar la crisis migratoria. Ha recalcado que la UE es vista como un lugar de esperanza y refugio para los inmigrantes que escapan de conflictos y zonas inestables, como Siria, algo de lo que, a su juicio, "deberíamos estar orgullosos, en lugar de tener miedo". Aún así ha reconocido que "la Unión Europea no está en buen estado" y ha criticado que "falta Europa y falta unión".

En este sentido, Juncker ha pedido a los países de la UE que "no olviden nunca" por qué es tan importante dar asilo a los refugiados y ha recordado que el continente sufrió en su propia piel varias guerras.  "Ahora no es el momento de tener miedo, sino la hora para la humanidad y la dignidad humana", ha señalado. "Para Europa también es un asunto de justicia histórica", ha subrayado el presidente de la CE, quien también ha incidido en que los europeos, todos los europeos "deberían recordar bien que Europa es un continente en el que casi todos en algún momento han sido refugiados".

Juncker saluda a Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo. - AFP

"Nuestra Historia común está marcada por millones de europeos huyendo de persecución religiosa o política. De la guerra, la dictadura y la opresión", ha insistido. "Tuvieron que huir judíos, gitanos y muchos otros de Alemania durante la ocupación nazi en los años 30 y 40 del pasado siglo, republicanos españoles huyeron a campos de refugiados en el sur de Francia tras la derrota en la Guerra Civil y revolucionarios húngaros huyeron a Austria y a otros lugares en Europa a raíz de la revolución en 1956", ha subrayado.

Juncker ha recalcado que "también ciudadanos eslovacos tuvieron que huir al igual que checos en búsqueda de exilio en otros países tras la opresión de la Primavera de Praga de 1968. Cientos de miles de personas se vieron además obligados a huir durante y después de la Guerra de Yugoslavia a finales de la última década del siglo pasado". "¿Se nos ha olvidado realmente que tras la devastación de la Segunda Guerra Mundial 60 millones de personas fueron refugiados en Europa?", ha preguntado Juncker a los eurodiputados.

Derecho al trabajo y al estudio

El político luxemburgués también ha recalcado en su discurso la necesidad de habilitar vías legales de inmigración porque Europa es un continente envejecido, cuya población se reduce, y adelantó que la Comisión va a presentar un plan en este sentido a principios de 2016. También ha subrayado que hay que reforzar la Agencia Europea de Fronteras Exteriores (Frontex) para convertirla en un verdadero sistema de guardias fronterizos y costeros.

"Todos los europeos deberían recordar bien que Europa es un continente en el que casi todos en algún momento han sido refugiados"

Juncker se ha dirigido también a los Estados miembros para pedir que todos los refugiados puedan tener derecho al trabajo y al estudio desde el momento en que llegan a Europa, incluido el tiempo en el que aún se estudia su solicitud. "El trabajo es una cuestión de la dignidad de la persona. Especialmente importante para los que lo han perdido todo. Hay que permitir que puedan trabajar desde el primer día", ha dicho. Igualmente, Juncker ha defendido en su discurso la permanencia del sistema Schengen.

Finalmente, Juncker ha adelantado la propuesta de contar con un "mecanismo permanente" para agilizar la acogida de demandantes de asilo y refugiados en crisis futuras, una iniciativa que había anunciado para finales de año. Para ello, ha dicho es necesario revisar el reglamento de Dublín que establece que las peticiones de asilo deben ser tramitadas en el país de llegada del migrante, sin posibilidad de trasladar el expediente a otro Estado miembro.