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Elecciones en Francia Francia elige a Emmanuel Macron para frenar a la extrema derecha

El candidato liberal se impone ampliamente a Marine Le Pen con más del 66% de los votos evidenciando el rechazo de los franceses a la extrema derecha.

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Emmanuel Macron durante su visita a Le Touquet.- REUTERS

Y los pronósticos se cumplieron: Emmanuel Macron se ha alzado como ganador de la segunda vuelta electoral y se convierte en el próximo presidente de Francia, el más joven de la V República. Con un 66,10% de los votos (20,75 millones de electores), el candidato liberal y europeísta se impuso a la ultraderechista Marine Le Pen, que se quedó en el 33,90% (10,64 millones de votos), poniendo de manifiesto el rechazo mayoritario de los franceses a la extrema derecha.

“El lugar en el que nos encontramos ha sido recorrido por la historia de nuestro país. Esta noche, es el lugar de todos los franceses, el lugar desde el que Europa y el mundo nos miran”, afirmó Macron a su llegada a la explanada del museo Louvre en París, donde miles de militantes lo esperaban para celebrar su victoria electoral. El nuevo presidente galo había hecho una estudiada entrada en escena recorriendo las decenas de metros que separaban su coche del escenario caminando con el Himno de la Alegría como música de fondo, en un claro guiño a la prioridad que dará a durante su mandato a la relación con Europa.

“Quiero decir a quienes han votado hoy por Le Pen que los respeto, pero haré todo lo posible en los próximos cinco años para que no tengan motivos para volver a votar por los extremos”, añadió en tono conciliador, prometiendo “reforzar la economía” y “proteger a los oprimidos”.

Entre el público presente, una mezcla de alivio y esperanza. “Está obligado a tener éxito, no puede fallar. De él depende que no gane el Frente Nacional en 2022”, afirmó Didier, partidario del candidato de ¡En Marcha!” que había viajado a París desde Alta Saboya para celebrar un “evento histórico”.

“Había que movilizarse contra Marine Le Pen. Tenía claro que ganara quien ganara en la primera vuelta, mi voto en la segunda iría para Macron”, aseguraró Nicolas, treintañero, llegado al Louvre con sus amigos para celebrar ante todo la derrota de la candidata frentista.

El presidente electo es consciente de que el apoyo recibido es en muchos casos un voto de rechazo a la extrema derecha antes que de adhesión a su programa. Su holgada victoria se ve empañada por un nivel récord de abstención ─más del 25%, el más alto desde 1969─ y una gran cantidad de papeletas en blanco o nulas.
“Me siento feliz por mí y por mi bebé”, explicó Mesmine, de origen maliense y visiblemente razo. “Contenta por Macron, pero sobre todo, aliviada por que no haya ganado Marine Le Pen”, agregó.

Alivio en Europa

El alivio es compartido: Europa había seguido las elecciones francesas conteniendo el aliento ante la posibilidad de que ganara la opción proteccionista y fuertemente antieuropeísta del Frente Nacional. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, fue de los primeros en felicitar al nuevo jefe de Estado galo: “La historia de la construcción europea está estrechamente ligada a la de Francia (…) Me congratulo de que las ideas que usted ha defendido de una Europa fuerte y progresista (…) sean las que defienda Francia bajo su presidencia”, afirmó Juncker en una carta publicada poco después de conocerse el resultado electoral. Por su parte, la canciller alemán Angela Merkel saludaba la victoria de Macron como “la victoria de una Europa fuerte y unida”.

Entre las prioridades legislativas del nuevo presidente electo destaca su apuesta por la cooperación con Europa impulsando una alianza franco-alemana. Otras, como una reforma del código laboral aún más dura que la contestada Ley El Khomri, podrían acarrearle las primeras protestas de su mandato, a tenor de las masivas manifestaciones de hace un año contra esa ley.

“Los franceses han elegido el continuismo”, afirmó Marine Le Pen tras admitir su derrota, en alusión al cargo de ministro de Economía de Macron en el gobierno socialista de François Hollande. La candidata ultraderechista recordó no obstante, más de 11 millones de franceses se habían decantado por el Frente Nacional y prometió una “profunda transformación” del Frente Nacional para para defender a los “soberanistas” frente a los “globalizadores”.

Sus declaraciones no fueron recogidas por varios de los medios franceses, como Le Monde o Libération, que decidieron boicotear la cobertura del Frente Nacional después de que la formación denegara acreditaciones a una decena de periodistas. En contraste, más de 1.800 periodistas franceses e internacionales estaban acreditados para seguir la noche electoral desde el cuarte de campaña de Macron para la noche electoral, instalado junto al Louvre.

Entre los partidarios del ganador el espiritu era festivo: “El esfuerzo ha merecido la pena. Si hay alguien que puede cambiar las cosas es él”, aseguraba Marilyne, una de las cientos de voluntarios involucrados en la campaña de ¡En Marcha!”. Con su discurso, el candidato socioliberal ha despertado el entusiasmo de una parte del electorado francés que ve en él un mensaje de cambio ante el inmovilismo de los partidos tradicionales franceses.

Pese a haber construido su carrera profesional entre la banca de finanzas y los pasillos del Elíseo, como consejero de Hollande y como ministro, Macron ha logrado posicionarse como alguien alejado del establishment.

Los candidatos derrotados en primera vuelta, que se habían apresurado a brindarle su apoyo para frenar a al Frente Nacional al igual que la inmensa mayoría de representantes públicos y medios de comunicación, felicitaron al nuevo presidente electo. El líder de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon, único candidato que no se había posicionado claramente a favor de Macron, se felicitó por el “rechazo masivo” de Francia a la extrema derecha.

El resultado obtenido este domingo da alas al político socioliberal para empezar a implementar sus primeras propuestas electorales, pero su margen real de maniobra se decidirá en las elecciones legislativas del 11 y 18 de junio. A día de hoy, es difícil que su opción alcance la mayoría parlamentaria suficiente como para implementar las reformas deseadas - según un sondeo de Ipsos/Sopra Steria desvelado después de conocerse los resultados, un 61% de los encuestados no desea que Macron cuente con mayoría absoluta en la Asamblea- . Serán por tanto las alianzas con el resto de partidos las que demarquen los límites de su mandato. En otras palabras, la verdadera segunda vuelta tendrá lugar en junio.