Público
Público

Gambia acaba con los 22 años en el poder del dictador Yahya Jammeh

El autócrata cede y sale del país un mes y medio después de que perdiera en las elecciones ante Adama Barrow, quien juró el cargo en el exilio. Al menos 45.000 personas han huido del país y se han refugiado en Senegal debido a la incertidumbre política.

Publicidad
Media: 5
Votos: 1

Yahya Jammeh, en el aeropuerto de Banjul, antes de coger el avión que le llevará a su exilio en Guinea Conakry. - REUTERS

DAKAR.- El dictador Yahya Jammeh ha abandonado Gambia tras 22 años en el poder. Jammeh salió este sábado de Banjul con destino a Guinea Conakry, país que le ha ofrecido asilo.  Gambia pone así fin a la crisis política desatada tras la negativa del mandatario a ceder el poder al presidente electo, Adama Barrow, quien tras jurar cargo en el exilio, tiene previsto volver a su país para formar Gobierno.

El presidente saliente, Yahya Jammeh, accedió un mes y medio después a entregar el poder Adama Barrow, elegido en las urnas el pasado 1 de diciembre, tras ceder a las presiones diplomáticas y la amenaza de intervención militar de un bloque de países de África Occidental.

"He decidido de buena conciencia renunciar al liderazgo de esta gran nación con infinita gratitud a todos los gambianos", dijo Jammeh en la televisión gambiana donde anunció que dejaba el poder. "Prometo ante Alá y toda la nación que todas las cuestiones que actualmente enfrentamos se resolverán pacíficamente (...) No es necesario que una sola gota de sangre sea derramada", añadió en su discurso.

"Después de 22 años de terror, los gambianos ahora tienen una oportunidad única de convertirse en un modelo para los derechos humanos en África Occidental, en el que nadie tiene que tener miedo de ponerse de pie o hablar", dijo el director de Amnistía Internacional en África Occidental y Central, Steve Cockburn.

La Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), quien desplegó tropas en el país gambiano para forzar a Jammeh a que dejara el poder, detuvo, el pasado jueves, el avance de las mismas con el objetivo de dar una última oportunidad a la salida de Jammeh.

Los presidentes de Mauritania, Mohamed uld Abdel Aziz, y de Guinea Conakry, Alpha Condé, se reunieron desde primera hora de la mañana del sábado con Jammeh para acordar una salida pacífica al conflicto desatado por la negativa del autócrata a reconocer su derrota en los comicios. Las negociaciones con los jefes de Estado de Guinea y Mauritania lograron finalmente que Jammeh cediera el poder tras mes y medio de crisis política en el país.

El presidente de Mauritania adelantaba que Jammeh, su familia y sus partidarios tienen "todas las garantías" para salir del país, aseguró Abdel Aziz en una declaración a la prensa en el aeropuerto de Nuakchot tras su llegada de Banjul. Abdel Aziz añadió que este acuerdo supone "una victoria de los partidarios de la paz contra aquellos que prefieren la violencia", en alusión a la fuerza militar desplegada por la CEDEAO.

El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó el jueves una resolución que autorizaba la intervención de la fuerza regional, formada por 7.000 efectivos de Senegal, Nigeria, Mali, Ghana y Togo, que entró en Gambia ese mismo día sin encontrar resistencia. El jefe del Estado mayor de las fuerzas armadas gambianas, el general Ousman Bargie, anunció su decisión de someterse a la autoridad de Barrow y dejó claro que sus tropas no combatirían con las fuerzas de la CEDEAO.

Adama Barrow, que tomó posesión el jueves como presidente de Gambia desde el exilio en una ceremonia celebrada en la embajada de su país en Dakar, exigió lealtad a su Ejército y ordenó a las tropas que permanecieran en sus barracones y no hicieran uso de las armas.
Yahya Jammeh, en el poder desde 1994, derrotado en las elecciones del pasado 1 de diciembre, rechazó los resultados de los comicios que había aceptado anteriormente y se negó a ceder el poder a Barrow, candidato de la oposición proclamado vencedor. Al menos 45.000 personas han huido de Gambia y se han refugiado en Senegal debido a la incertidumbre política del país en los últimos días.