Publicado: 02.11.2015 21:52 |Actualizado: 02.11.2015 21:52

Guindos y Soria fomentan las inversiones españolas en Cuba tras el deshielo

España corre el riesgo de perder un mercado natural por el impulso que han tomado las relaciones comerciales de la isla tras las negociaciones de apertura entre Obama y Castro

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Luis De Guindos y José Manuel Soria, en la inauguración de la Feria Internacional de La Habana. / EFE

Luis De Guindos y José Manuel Soria, en la inauguración de la Feria Internacional de La Habana. / EFE

LA HABANA.- Los ministros Luis de Guindos, de Economía, y el de Industria, José Manuel Soria, encabezan la delegación de 160 empresarios españoles a la Feria Internacional de La Habana. Es la representación más nutrida entre las 900 empresas de 70 países que participan este año. Sin embargo, las cámaras y micrófonos estuvieron dirigidos a la firma de un acuerdo, el primero del evento, entre la telefónica cubana y una de los EEUU.

De Guindos y Soria recorrieron la feria junto al ministro cubano de Comercio Exterior, Rodrigo Malmierca, sin embargo, este los abandonó en el momento en que iniciaron una conferencia de prensa. El discurso de ambos ministros se centró en la intención de promover las inversiones españolas en la isla, posicionando a los empresarios que ya están en el país y abriendo puertas a los que estén interesados en iniciar negocios.

La urgencia del empresariado español se debe a que las relaciones políticas entre los dos gobiernos sufren aun por las medidas contra Cuba implementadas por el expresidente Aznar y los gobiernos del Partido Popular en general. El hecho de haber apoyado a los EEUU, promoviendo la Posición Común Europea para impedir acuerdos de cooperación con La Habana, es algo que todavía no les perdonan por estos lares.

Un economista cubano presente en la conferencia de prensa dijo a Público: “Tendrán que correr mucho para que nos olvidemos de lo que han hecho”. Con el fin de ganar ese terreno perdido, el ministro de Economía anunció que España renovaría la línea de crédito por 25 millones de euros aprobada el pasado año, renegociaría la deuda a corto plazo de Cuba con Madrid y facilitaría la renegociación con el Club de París de la deuda a mediano y largo plazo.

España corre el riesgo de perder un mercado natural por el impulso que han tomado las relaciones comerciales internacionales de Cuba tras el anuncio de Obama y Castro, el pasado 17 de diciembre. Delegaciones de todo el mundo han venido a La Habana en busca de comercio e inversiones ahora que los EEUU parecen menos agresivos. El salto de la economía cubana ha sido evidente: en lo que va del año el crecimiento se ha duplicado respecto al pasado año y, según el ministro Malmierca, al finalizar el 2015 llegaría al 4%. 



Otros que se apresuran son los vecinos del norte. Media hora después de terminar la inauguración, la compañía estadounidense de comunicaciones Sprint firmaba un acuerdo con su homólogo de Cuba, ETECSA. A partir de ahora, los 60 millones de estadounidenses con servicio de Verizon tendrán roaming en Cuba, incluyendo sms y uso de internet, desde sus mismos teléfonos, según declaró a la prensa Marcelo Claure, CEO de Sprint.

Alfredo Pernas, representante de la empresa Napa Autoparts, que vende repuestos de automóviles, camiones y maquinaria, están en la Feria “estudiando las posibilidades futuras porque hasta ahora estamos cerrados por el embargo. Esperemos que los congresistas se den cuenta de que esa política no ha servido y la eliminen”. Agrega el empresario que el principal problema para comerciar con Cuba es que la ley de los EEUU les impide “hacer transacciones bancarias en dólares”, algo que el presidente Obama pudiera cambiar sin necesidad de tener el visto bueno del Congreso.

Alfredo Pernas dice que su empresa tiene incluso repuestos para los vehículos americanos de los años 50 que circulan en Cuba. Sueña con ver el día en que un chófer cubano de uno de esos automóviles entre en la primera tienda de Napa-Autoparts en La Habana y vea que allí hay todo lo que necesita. “Le puede dar un ataque al corazón”, dice bromeando.

Cuba proyecta sus relaciones comerciales en un amplio abanico que abarca desde Venezuela y China hasta Brasil y Europa, pasando por los EEUU si estos por fin levantan el embargo. Es un nuevo perfil tras siglos de relaciones monogámicas, primero con España, después con los EEUU y más tarde con la Unión Soviética. El gobierno cubano parece haber comprendido que la diversificación es la mejor garantía de independencia para una nación pequeña.