Publicado: 30.03.2016 20:54 |Actualizado: 30.03.2016 23:10

Huelga general contra la reforma laboral “liberal” de Hollande

El presidente francés afronta la primera gran movilización de trabajadores y estudiantes de su mandato tras una ley del mercado laboral inspirada en la de Mariano Rajoy

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Pegatinas convocando a la huelga general contra la reforma laboral de Francia.- REUTERS

Pegatinas convocando a la huelga general contra la reforma laboral de Francia.- REUTERS

PARÍS.- Este jueves comienza la primer huelga general de la era François Hollande. El motivo: una reforma laboral a la española. El paro lo han iniciado y la finalizarán los controladores aéreos desde este miércoles a las 19.00 horas hasta las 6.00 horas del viernes 1 de abril. Será la huelga número 43 de los controladores aéreos franceses desde el año 2009.

El martes, los estudiantes de la Universidad de París 8 bloquearon el acceso al edificio. Hoy miércoles se han bloqueado facultades, además de París 8, en Poitiers. Están previstos más bloqueos en múltiples centros educativos de toda Francia el día de la huelga. Además, al menos 21 institutos de París cerrarán sus puertas para “evitar incidentes”. Casi 200 manifestaciones están convocadas el jueves en toda Francia contra la reforma laboral aunque se prevé lluvia en casi todo el país. La manifestación unitaria parisina contra la nueva ley del trabajo partirá a las 13.30 horas desde Place d'Italie.



¿Un 15-M tras las manifestaciones?

La llamada Nuit Debout (Noche en pie) está convocada en al menos 21 ciudades. Los organizadores afirman que “no volveremos a casa después del 31 mientras sigan empecinados en construir un mundo para nosotros, pero contra nosotros”. Aspira a ser un 15-M mediante ocupaciones y acampadas en espacios públicos y una “Asamblea Ciudadana Permanente”. En París, llaman a reunirse a las 18.00 horas en la Plaza de la República, tradicional punto de manifestación de la izquierda parisina, para organizar las acciones que planean llevar a cabo durante la noche que incluyen un concierto, la proyección de un documental y asambleas.

“La idea es poner en marcha asambleas de personas que intentan inventar lo que quieren construir como sociedad”, señalan los organizadores. “Se inscribe evidentemente en el marco de la movilización contra la ley del trabajo, contra el estado de emergencia, en las movilizaciones en apoyo a los sin papeles, precarios… pero si el Gobierno decide retirar la reforma laboral, esta reunión tendrá lugar igualmente” apuntan.

Doble estado de emergencia

Esta huelga general ocurrirá bajo un doble estado de excepción. Uno, en vigor desde los atentados del 13 de noviembre y que durará al menos hasta mayo, permite a las fuerzas de seguridad restringir la circulación de vehículos y personas, realizar registros en domicilios sin orden judicial, ordenar arrestos domiciliarios a personas “cuya actividad resulte peligrosa para la seguridad y el orden público” así como instaurar “medidas para asegurar el control de la prensa”.

600.000 parados más ponen en jaque al presidente 

El otro, decretado en enero, es económico y social, en palabras del presidente François Hollande. Con una tasa de desempleo en el 10% y cerca del estancamiento económico, la economía francesa no acaba de despegar tras la crisis de 2008. La ley El Khomri, conocida así por la ministra de trabajo, Myriam El Khomri, se enmarca en las medidas gubernamentales contra el paro, que alcanza el 25% entre menores de 25 años. Está en juego el futuro político del presidente Hollande: prometió no presentarse a las presidenciales de 2017 si no bajaba el paro durante su legislatura, pero hay 600.000 personas más sin trabajo que ponen en jaque al presidente.

Una norma impopular atacada a extrema diestra y siniestra

Según un sondeo del periódico Le Parisien, el 71% de los franceses está en contra de la nueva ley del trabajo. Los votantes del Frente Nacional, con un 83%, son los más reacios a esta reforma, seguidos por los de izquierda (70%). Aquellos que se consideran de derecha también están mayoritariamente en contra de esta reforma, el 55% de los autodenominados conservadores están en contra.

Les Républicains, el partido de Nicolas Sarkozy, considera que la ley del trabajo ha quedado “desmantelada” tras los últimos cambios y “va a crear más rigidez para las empresas francesas y no va a introducir flexibilidad”. Abogan por facilitar las contrataciones por parte de las empresas y por conciliar la “competitividad económica y la cohesión social”. “Toda persona de izquierda está en contra”, criticó el cofundador del Partido de Izquierda Jean-Luc Mélenchon.

El Frente Nacional ha calificado la ley El Khomri como “europeísta, antieconómica, antisocial y funesta” y aboga apostar por el “patriotismo económico”. El partido de extrema derecha propone el proteccionismo económico, salir del euro, rebajar impuestos a las pequeñas y medianas empresas e incrementarlos a las grandes corporaciones multinacionales como medidas para mejorar la economía francesa. Marine Le Pen afirma que “la ley El Khomri es solamente el nombre dado a una exigencia de la Unión Europea, que exige la desregulación y precarización del trabajo”. “El crecimiento, la actividad económica y el crecimiento social no vendrán de Bruselas sino de una reacción patriota de los pueblos de Europa” añadió en un comunicado de prensa.