Publicado: 05.07.2016 12:30 |Actualizado: 06.07.2016 09:56

Hungría convoca un referéndum sobre la cuota de acogida de refugiados de la Unión Europea

La consulta se celebrará el 2 de octubre. Las autoridades del país han empezado a aplicar una reforma legal que permite rechazar inmigrantes más allá de la valla fronteriza.

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Una niña junto a su familia, refugiados sirios, trata de cruzar la valla de cuchillas instalada por Hungría en su frontera con Serbia, cerca Röszke.- REUTERS / Bernadett Szabo

Una niña junto a su familia, refugiados sirios, trata de cruzar la valla de cuchillas instalada por Hungría en su frontera con Serbia, cerca Röszke.- REUTERS / Bernadett Szabo

BUDAPEST.- El presidente de Hungría, Janos Ader, ha anunciado este martes la convocatoria de un referéndum en el que los ciudadanos deberán responder a la pregunta de si quieren que la Unión Europea les imponga las cuotas obligatorias de reparto de inmigrantes en Hungría. La consulta se celebrará el 2 de octubre.

En un comunicado, el mandatario ha dicho que convoca el referéndum de acuerdo con la Constitución, a la espera de que el Tribunal Constitucional ratifique la convocatoria, y ha explicado cuál será la pregunta a la que deberán responder los electores con un 'sí' o un 'no': "¿Quiere que la Unión Europea tenga derecho a determinar una cuota obligatoria de ciudadanos no húngaros en Hungría sin el consentimiento del Parlamento?".



El anuncio de la consulta coincide con la puesta en marcha de una reforma legal que permite a las autoridades húngaras rechazar a refugiados aún cuando se encuentren más allá de las vallas fronterizas. La ONU ya ha denunciado que el procedimiento hará mucho más difícil la petición de asilo. 

El consejero de asuntos de seguridad de la Gobernación, György Bakondi, anunció el lunes que las autoridades "acompañarán" hasta el otro lado de las alambradas que sellan la linde sur del país a las personas que traten de cruzar la frontera y sean interceptados en los primero ocho kilómetros dentro del país. Al otro lado de las vallas, en una estrecha franja de terreno todavía en territorio húngaro, los refugiados tendrán que acceder a las zonas de registro, donde podrán presentar sus solicitudes de asilo.

"Los procedimientos de asilo se harán más difíciles desde ahora, ya que los refugiados no podrán presentar su solicitud ante las autoridades en el lugar donde les arrestaron", explicó Ernö Simon, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Budapest. Para Simon, con esta práctica el Gobierno conservador húngaro "manda a los refugiados el mensaje de que no hay posibilidad de entrar en el país", al menos de una forma ilegal.

MigSzol, un importante grupo de apoyo a los refugiados, ha denunciado que esta medida supone que los inmigrantes serán enviados a "tierra de nadie", entre la frontera serbia y la valla húngara, donde "tendrán que esperar días y semanas en condiciones inhumanas y casi sin asesoramiento legal". Desde otoño de 2015, cuando Hungría selló sus fronteras con Serbia y Croacia, entrar en el país de una forma ilegal se considera un delito penado con hasta cinco años de prisión. En lo que va de año y pese a las duras legislaciones y las vallas, han entrado en el país centroeuropeo más de 17.000 refugiados.