Publicado: 09.02.2015 00:16 |Actualizado: 09.02.2015 10:19

La lista Falciani pone al descubierto que el HSBC tenía 2.694 clientes españoles

Una investigación coordinada por 'Le Monde' y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación sitúa a España en el duodécimo puesto en la lista de clientes del banco de Ginebra. La familia Botín y el piloto de Fórmula 1 Fernando Alonso comparten protagonismo con Tina Turner, Elle MacPherson, Valentino Rossi y el rey de Jordania.

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Emilio Botín y Fernando Alonso en una imagen de 2013. / EFE

El piloto español de Fórmula Uno, Fernando Alonso, en la época a la que se refiere la revelación del fraude del HSBC.

MADRID.- La rama suiza del banco británico HSBC ayudó a numerosos clientes europeos, entre ellos a 2.694 españoles, a evadir impuestos y esconder millones de dólares en bienes, asesorándoles sobre cómo evitar a las autoridades fiscales en cada país, según han revelado varios medios internacionales.



Los nombres son los que aparecen en la famosa Lista Falciani. Los nombres de la lista han sido revelados gracias a una investigación coordinada por Le Monde y el ICIJ (Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación) y entre ellos figuran 2.694 clientes españoles, entre los que se encuentra la familia Botín y Fernando Alonso. De hecho, España ocupa el puesto número 12 en la lista de clientes del banco de Ginebra, por detrás de Gran Bretaña, Brasil, Estados Unidos, Italia y Francia, entre otros. Los clientes españoles tenían 1.800 millones de euros en dinero opaco en Suiza, según el confidencial.com.

Los documentos, que cubren el periodo entre 2005 y 2007, suponen la mayor filtración bancaria en la historia

En la lista de clientes se encuentran personajes tan conocidos como Elle MacPherson, David Bowie, Tina Turner, Valentino Rossi, el rey de Jordania y el rey de Marruecos.

La investigación demuestra, por ejemplo, que los Botín "utilizaron una verdadera telaraña de sociedades para esconder al máximo quién era el propietario real del dinero, la mayoría de las cuales están domiciliadas en los paraísos fiscales de Panamá y las Islas Virgenes Británicas del Caribe (concretamente la isla de Tórtola), que a su vez figuran a nombre de numerosos testaferros", informa El Confidencial.

La sociedad más importante de la trama era North Star. A ese nombre figuraban los cinco números de cuenta que los autos del juez Andreu atribuyen a Emilio Botín, fallecido el pasado mes de septiembre. "Esta firma estaba domiciliada en Panamá y fue disuelta el 19 de mayo de 2011, es decir, un mes antes de la imputación de la familia", sigue el diario digital.

Los documentos obtenidos por The Guardian, Le Monde, BBC y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación muestran que la rama suiza del banco permitió a los clientes retirar dinero en efectivo, en ocasiones en moneda extranjera no usada en el país, creó sistemas para permitir a algunos clientes evadir impuestos, se confabuló con algunos clientes para esconder cuentas negras no declaradas a las autoridades fiscales nacionales y abrió cuentas a criminales internacionales, empresarios corruptos y otros individuos de riesgo.

Los documentos, que cubren el periodo entre 2005 y 2007, suponen la mayor filtración bancaria en la historia, sacando a la luz alrededor de 30.000 cuentas, con un valor total de unos 120.000 millones de dólares (alrededor de 105.890 millones de euros).

Los documentos muestran que el banco asesoró a familiares de dictadores, a personas implicadas en casos de corrupción en África y a gente involucrada en el comercio de armas y de los conocidos como 'diamantes de sangre'.

HSBC ha admitido los comportamientos ilegales de su rama suiza, afirmando que la misma no fue integrada totalmente tras su compra en 1999, lo que permitió que mantuviera unos estándares "significativamente más bajos".

En este sentido, el banco, el segundo más importante del mundo, ha reconocido que no tomó medidas contra la rama suiza hasta 2011. "HSBC fue dirigido en el pasado de una forma federada y las decisiones eran tomadas frecuentemente a nivel nacional", ha dicho.

El banco estuvo presidido en la citada etapa por Stephen Green, quien abandonó el cargo en 2010 para convertirse en ministro de Comercio en el Gobierno de David Cameron. Por el momento se ha negado a hacer declaraciones sobre las filtraciones.

Pese a que las autoridades fiscales de todo el mundo han tenido acceso confidencial a los documentos desde 2010, la naturaleza de la conducta de la rama suiza del HSBC no había salido a la luz hasta ahora.

HSBC hace frente a investigaciones criminales y a cargos en Francia, Bélgica, Estados Unidos y Argentina a raíz de la filtración de los documentos, si bien por el momento no se han abierto acciones legales contra el banco en Reino Unido.