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Elecciones Presidenciales en Francia Mélenchon se queda a las puertas

El candidato de La Francia Isumisa no logra alcanzar la segunda vuelta de las presidenciales tras protagonizar la mayor remontada en las encueras durante la campaña. Asegura que consultará a las bases sobre si debe apoyar a Macron

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El candidato izquierdista, Jean-Luc Melenchon, tras su discurso ante los simpatizantes del partido La Francia Insumisa.- REUTERS

Tímidos aplausos encubrieron hoy la decepción con que el cuartel general del izquierdista Jean-Luc Mélenchon recibió el resultado de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, en la que su candidatura no consiguió alcanzar la segunda ronda.

Un bar del décimo distrito de París, rodeado de fuertes medidas de seguridad y con casi tantos invitados como periodistas, fue el lugar elegido para seguir un recuento, aún no finalizado, en el que está por detrás del socioliberal Emmanuel Macron, la ultraderechista Marine Le Pen y se juega la tercera plaza con el conservador François Fillon.

"Obviamente estoy muy decepcionada. No es la primera vez", aseguraba Camille Barret, militante de 58 años de La Francia Insumisa, el movimiento en torno al que Mélenchon defendió su proyecto de campaña.

Decepción ha sido también la palabra utilizada por el propio Mélenchon, que en una declaración ante sus seguidores reconocía que "los resultados anunciados" hasta ahora "no son los que esperábamos", aunque llamó a esperar a conocer la declaración final del Ministerio del Interior "sobre la medianoche".

Consultará si debe apoyar a Macron

El candidato señaló que, respecto a la segunda vuelta de las presidenciales, consultará a su militancia sobre si apoyar al socioliberal Emmanuel Macron o a la ultraderechista Marine Le Pen, hacia quienes dirigió duras críticas.

"Los mediácratas (sic, usaba así un término a menudo peyorativo que se refiere a la excesiva influencia sobre la opinión pública que se ejerce desde algunos medios de comunicación) y los oligarcas están jubilosos. Nada es tan bello para ellos como una segunda vuelta entre dos candidatos que quieren prolongar las instituciones actuales, que no expresan ninguna conciencia ecológica y que piensan tomarla con los logros sociales más elementales", dijo.

Mélenchon aseguró que "respetarán" los resultados oficiales sean cuales sean. "No he recibido ningún mandato de las 450.000 personas que decidieron presentar mi candidatura para expresarme en su lugar. Estarán llamados a presentarse sobre la plataforma, y el resultado de su expresión se hará público".​

El terrorismo hace mella

El ataque yihadista que el pasado jueves mató a un policía e hirió a otros dos en los campos Elíseos, y los votos dirigidos al socialista Benoît Hamon, a su juicio, han frenado las expectativas de una militancia que se veía ya en la segunda ronda del próximo 7 de mayo.

Entre los presentes, algún vaso de champán, tentempiés y cervezas, pero la desilusión que impidió ver cumplida la dinámica de los últimos días, en la que la candidatura del líder izquierdista había tomado fuerza.

"Nuestra campaña ha sido buena", explicaba el director de la misma, Manuel Bompard. "Conseguimos convencer a muchos disgustados con la política. El combate continúa. Hemos creado una fuerza y tenemos que contar con ella".

"Yo personalmente votaré en blanco. Le Pen es la peor opción"

En estas dos semanas que precederán a la segunda ronda no parece claro que se vaya a dar una consigna de voto, aunque, señala, "es evidente que no lo vamos a pedir para Le Pen".

"Cada uno de vosotros sabe cuál es su deber", dijo con tono serio Mélenchon cuando, cerca de dos horas después del cierre de los colegios electorales, se dirigió a sus seguidores, admitió que el resultado de momento no es el esperado y avanzó que lo respetará en cuanto este sea definitivo.

"Yo personalmente votaré en blanco. Es obvio que Le Pen es la peor opción, pero no voy a defender a alguien contra el que me movilicé en los últimos años", indica en referencia al exministro de Economía una joven militante izquierdista de 24 años, Manon Coleou.

Las legislativas del próximo junio son ahora la cita electoral en el que los seguidores de Mélenchon esperan medir la fuerza de la dinámica desencadenada en esta campaña, en la que confían en conseguir un grupo parlamentario.

"Esto no ha sido el fin, sino el principio de algo", explica Florian Demory, miembro de la organización de La Francia Insumisa, para quien diferenció a Mélenchon de Hamon que mientras el primero "habló a todos los ciudadanos", el segundo se limitó a "intentar agrupar a la izquierda".

Entre los presentes queda la confianza de haber rozado la victoria, la rabia contra quienes les dieron por derrotados con porcentajes todavía poco representativos, y la esperanza de que ese cambio de tendencia se refleje en las próximas citas con las urnas, especialmente dada la poca diferencia con Fillon.

El programa de Mélenchon "era muy ambicioso". "Nos quedamos con haber conseguido movilizar a tanta gente. Ha sido algo inédito", resume Barret, para quien el líder de La Francia Insumisa, de 65 años, es el representante "de la verdadera izquierda, no de la extrema".