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Una mujer negra desafía con el puño en alto a 300 neonazis en Suecia

Tess Asplund se plantó delante de una manifestación neonazi y la imagen, captada por el fotógrafo David Lagerlöf, ha dado la vuelta al mundo. “Fue un impulso, estaba tan enfadada", asegura esta activista, convertida ya en icono de la lucha contra el racismo.

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Tess Asplund plantando cara a 300 neonazis con el puño en alto en un desfile en Suecia. /DAVID LAGERLOF

MADRID.- Se llama Tess Asplund y se ha convertido en la mujer más conocida de Suecia en los últimos días. Su imagen con el puño en alto, fijando la mirada y desafiando a un grupo de 300 manifestantes del partido neonazi Movimiento de Resistencia Nórdica (NRM) por el Primero de Mayo en Borlänge, en el centro del país, ha dado la vuelta al mundo. 

Este mujer de 42 años, activista y de raza negra, se ha convertido en un icono nacional y en un nuevo referente en la lucha contra el racismo. El fotógrafo David Lagerlöf logró captar la instantánea del acto de valor y coraje de Asplund, rescantándolo del olvido y su repercusión ha sido enorme. 

Todo sucedió el pasado domingo durante la festividad del Primero de Mayo durante la marcha de 300 neonazis perfectamente uniformados con camisa blanca y corbata verde. Todos ellos rapados y enarbolando banderas verdiblancas. Una marcha permitida y vigilada por decenas de agentes de Policía. Así, Asplund, espeluznada por lo que estaba sucediendo, se plantó en la cabecera de la manifestación levantando el puño y mirando fijamente a los neonazis. Ni una sola palabra salió de su boca, no era necesaria. 

Así aguantó Asplund hasta que varios agentes de Policía fueron apartándola reiteradamente hasta alejarla varios metros de la marcha. Ella explica que su gesto fue fruto del enfado que sintió en ese momento:  “Fue un impulso, estaba tan enfadada. Cuando pasaron caminando simplemente sentí que no deberían estar ahí y salí a la calle”. Así lo aseguró en una entrevista a The Guardian.

Este partido neonazi aboga por la expulsión de todos los inmigrantes de Suecia y la manifestación se enmarca en un contexto en el que existe un rebrote de la xenofobia y la extrema derecha en el país nórdico. Además, las autoridades suecas han recrudecido sus políticas de asilo a refugiados en plena oleada de peticiones y de crisis humanitaria. 

La notoriedad que ha adquirido esta activista es tal que ahora teme sufrir represalias: “Los nazis están muy enfadados, así que ahora pienso que quizá no tendría que haberlo hecho; solo quiero paz y tranquilidad. Estos tíos son grandes y están locos”, afirma al periódico británico.

Varios medios suecos han comparado la instantánea actual con la fotografía que en 1985 tomó Hans Runesson titulada 'Una mujer golpea a un neonazi con su bolso' que muestra a Danuta Danielsson, una superviviente de Auschwitz, golpeando con el bolso un cabeza rapada del partido Nordic Reich. Entre una imagen y otra han pasado tres décadas pero la realidad parece ser imperturbable.