Publicado: 07.03.2016 10:57 |Actualizado: 07.03.2016 10:59

La UE trata de convencer a Turquía para bloquear la llegada de refugiados

Los jefes de Gobierno de la Unión se reúnen con el primer ministro turco para conseguir que Ankara se encargue de repatriar a los inmigrantes no sirios sin derecho a asilo.

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Una niña afgana, que vive junto a su familia en una casa abandonada de la isla griega de Chios. - REUTERS

Una niña afgana, que vive junto a su familia en una casa abandonada de la isla griega de Chios. - REUTERS

MADRID.- Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE se reúnen este lunes con el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu. La intención es conseguir de Ankara un compromiso que sirva a la Unión para bloquear la llegada de inmigrantes a las fronteras comunitarias. En concreto, la UE pretende que Turquía se encargue de repatriar a inmigrantes que no sean sirios y que no tengan derecho a asilo.

El objetivo encaja con el último enfoque adoptado por la UE para atajar la crisis migratoria ─convencer a las personas sin derecho a asilo de que no emprendan el viaje─, y viene a completar los compromisos que ya asumieron Ankara y Bruselas el año pasado para reducir las llegadas a cambio de 3.000 millones de euros, que en su gran mayoría no han llegado a materializarse.

Según el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, el Gobierno de Ankara está dispuesto a aceptar la devolución de todos los inmigrantes interceptados en aguas turcas. Lo que quieren los Veintiocho es un compromiso de repatriación de Ankara que excluye en principio sólo a los sirios (y no a eritreos o afganos), en la línea del acuerdo bilateral que ya mantiene con Grecia. Turquía ya está dando pasos en este sentido y ha aceptado las primeras devoluciones desde Grecia. Ankara también ha mostrado su apoyo al despliegue de la misión de la OTAN en el mar Egeo en apoyo de la agencia de fronteras exteriores de Frontex.



Por su parte, la Comisión Europea ha anunciado la puesta en marcha de los dos primeros proyectos, dotados con 95 millones de euros para potenciar la educación y permitir la alimentación de los más de dos millones de refugiados que acoge Turquía. Además, ha publicado un informe en el que atestigua los avances turcos en el cumplimiento de los requisitos necesarios para liberalizar visados con la UE.

Tras el almuerzo de trabajo con Davutoglu, los Veintiocho mantendrán un encuentro informal en el que intentarán acordar un plan europeo para resolver la crisis en la ruta de los Balcanes occidentales tras las marcadas tensiones surgidas tras la adopción de medidas unilaterales por parte de países como Austria. "Necesitamos regresar a Schengen", recalcó Tusk en la misiva de invitación a los líderes, en la que pidió de nuevo a los socios que apliquen las reglas y acaben con la política del "dejar pasar" a refugiados e inmigrantes hacia otros Estados miembros.

En tanto, desde París, el ministro francés de Exteriores, Jean-Marc Ayrault, se mostró convencido de que habrá un acuerdo con Turquía y defendió la necesidad de reformar el tratado, ya que a su juicio el sistema que permite la supresión de las fronteras interiores de la UE "no fue concebido" para la crisis actual de refugiados. Reformar Schengen significa, en primer lugar, "proteger de forma concreta y efectiva las fronteras de la Unión", destacó Ayrault en una entrevista a la emisora de radio France Inter.

Añadió que para proteger las fronteras exteriores "hay que ayudar a Grecia prioritariamente en el terreno humanitario", en la gestión de los centros de registro y selección de los que tienen derecho al asilo en Europa para "controlar los que llegan" y también "relocalizar" a los refugiados, de acuerdo con el compromiso europeo del pasado septiembre, que se refería a 160.000 personas. El jefe de la diplomacia francesa aseguró que su país asumirá su parte de ese compromiso (30.000 refugiados), y eso necesita una concertación con Grecia.

Al respecto, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, declaró estar confiado en que la cumbre entre la UE y Turquía ayude a reducir los flujos de refugiados hacia Europa y acelere los traslados entre países. Tsipras subrayó a su llegada a la reunión que la situación de los refugiados "es un problema común, no el problema de un solo país" y que al tratarse de "un problema europeo", tenemos que encontrar "una una solución europea".

El primer ministro griego lamentó que entre las dos cumbres que la UE ha mantenido en los últimos meses para abordar la situación de los refugiados "haya habido acuerdos que no han aplicado todos" y opinó que "esto es un problema" para Europa. Consideró asimismo que "los acuerdos que no se aplican, no son acuerdos". "Estoy deseando tener resultados sustanciosos en esta reunión entre la UE y Turquía para aplicar el plan de acción (entre ambas partes), para reducir de manera importante los flujos y para combatir las redes de traficantes", dijo Tsipras.

A la vez, añadió, "es necesario acelerar el proceso de reubicación de manera importante" y que sea creíble, algo que, según Tspiras, ayudará a demostrar que en Europa "tenemos principios y valores". "Uno de nuestros principios de base era la responsabilidad compartida, compartir la carga y la solidaridad. Espero que esto sea para todos. Las reglas son para todos y todo el mundo tiene que aplicar las decisiones comunes", insistió el mandatario griego.

Este domingo se completaron 212 reubicaciones desde Grecia a Francia y Portugal, informó la Oficina Europea de Apoyo al Asilo (EASO) en su cuenta de la red social Twitter. Además, están previstos otros traslados a Lituania este lunes, y reubicaciones adicionales a lo largo de la semana. Estos traslados se suman a los 660 llevados a cabo el pasado viernes, muy lejos del total de 160.000 solicitantes de asilo que se acordó reubicar.