Publicado: 11.07.2015 12:54 |Actualizado: 11.07.2015 13:06

Varoufakis: "Alemania quiere el 'Grexit' para después someter a Francia e imponerse en Europa"

En un artículo publicado en 'The Guardian', el exministro griego acusa a los acreedores de mantener una deuda insostenible para controlar políticamente a su país

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El ministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis (derecha), y su homólogo alemán Wolfgang Schäuble, en la rueda de prensa que ofrecieron el pasado febrero tras una reunión en Berlín. REUTERS

El ministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis (derecha), y su homólogo alemán Wolfgang Schäuble, en la rueda de prensa que ofrecieron el pasado febrero tras una reunión en Berlín. REUTERS

MADRID.- El exministro de finanzas de Grecia Yanis Varoufakis publicó ayer un artículo en el diario británico The Guardian, titulado "Alemania no escatimará en el dolor griego - tiene interés en rompernos", en el que reflexiona sobre los motivos que han llevado a los líderes de la eurozona a rechazar sistemáticamente una reestructuración de la deuda.

Las conclusiones que saca son claras: "Basándome en meses de negociación, mi convicción es que el ministro de Finanzas alemán quiere expulsar a Grecia de la moneda única" para "poner el temor a Dios" en los franceses y hacer que acepten su modelo de una zona euro "disciplinada".

Con las impactantes palabras "temor a Dios", el economista se refiere a la baza del miedo al colapso económico que los acreedores han jugado en todo momento con Grecia. Según cuenta Varoufakis, en su primera semana como ministro, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, le visitó para advertirle de que o aceptaba el rescate y se olvidaba de pedir una reestructuración de la deuda, o el acuerdo para seguir recibiendo financiación se rompería y los bancos quebrarían.

"Schäuble quiere expulsar a Grecia para poner el temor a Dios en los franceses y hacer que acepten su modelo" 

Desde ese momento, y durante los cinco meses siguientes, Varoufakis asegura que las negociaciones se produjeron "en condiciones de asfixia monetaria" provocadas intencionadamente por el Banco Central Europeo. "El aviso seguía allí: a menos que capitulásemos, pronto estaríamos frente a controles de capital, cajeros automáticos sin funcionar, bancos cerrados y, en última instancia, Grexit", explica en su escrito el exministro.



El economista apunta que Schäuble está "convencido" de que tal como están las cosas, necesita un Grexit "para limpiar el aire". "De repente, una permanente deuda pública griega insostenible, sin la cual el riesgo de Grexit se desvanecería, ha adquirido una nueva utilidad para Schauble", escribe el griego.

Varoufakis describe la historia de la amenaza de Grexit como "una breve montaña rusa"
"En 2010 puso el miedo en las mentes y los corazones de los financistas, porque sus bancos estaban repletos de deuda griega", afirma el académico, que prosigue en el año 2012, "cuando el ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schäuble, decidió que el coste del Grexit era una inversión que valía  la pena como modo de disciplinar a Francia y otros". Y cree que aún no ha acabado, ya que "esta perspectiva continúa para asustar a todos los demás".

En opinión del exministro, este arma fue muy eficaz, ya que "con el Grexit agravando el pánico bancario [retirada masiva de depósitos] inducido por el BCE, , nuestros intentos de poner la reestructuración de la deuda de nuevo en la mesa de negociación cayeron en oídos sordos", cuenta Varoufakis, que narra cómo una y otra vez la respuesta era que la reestructuración ya llegaría cuando "se completase con éxito" el programa de rescate, algo inútil ya que "el programa nunca podría tener éxito sin una reestructuración de la deuda". 

La UE disfrazó el rescate a la banca de solidaridad con los griegos

Sobre cómo se ha llegado a la situación actual, Varoufakis expone que en 2010, con el Estado al borde de la bancarrota, había dos soluciones. Una "sensible", "que cualquier banzquero decente recomendaría", y que consistía en la reestructuración de la deuda y la reforma de la economía; y otra "tóxica", la que finalmente se escogió, basada en recortes y más endeudamiento. 

De esta manera, se puso "el rescate de los bancos franceses y alemanes por encima de la viabilidad socioeconómica de Grecia", porque "una reestructuración de la deuda habría implicado pérdidas para los banqueros", algo que según Varoufakis la "Europa Oficial" no estaba dispuesta a aceptar. 

Varoufakis continúa asegurando que "para evitar confesar a los parlamentos que los contribuyentes tendrían que pagar de nuevo por los bancos a través de nuevos préstamos insostenibles", la UE justificó el rescate "como un caso de solidaridad" con los griegos, asemejándolo a un caso de "amor difícil".