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Colau: "Echadnos si no hacemos lo que hemos dicho que haríamos"

La primera alcaldesa de Barcelona promete que “nunca más habrá un Ayuntamiento de espaldas a la gente” y da las gracias a la ciudadanía “por hacer posible lo imposible”. 

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La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, con el bastón de mando. / EFE

BARCELONA.- Por primera vez en su historia, Barcelona cuenta con una alcaldesa. Ada Colau ha sido investida en el cargo esta tarde después de obtener la mayoría absoluta en la primera votación gracias a los votos de los 11 ediles de su formación (Barcelona en Comú), de los cinco de ERC, de los cuatro del PSC y de uno de los tres representantes de la CUP en el Ayuntamiento de la capital catalana.

Inmediatamente después de anunciarse el resultado, se han proferido gritos de “¡Sí se puede!” tanto en el Saló de Cent del Ayuntamiento donde se celebraba la sesión de investidura -y que estaba lleno con unas 700 personas invitadas-, como en la plaza Sant Jaume, a la que se han congregado unos 2.500 ciudadanos para celebrar la llegada a la alcaldía de la activista, exportavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). En ese momento, Colau ha tomado la palabra para, visiblemente emocionada, dar las gracias a la ciudadanía “por hacer posible lo imposible”.

CiU, Ciudadanos y el PP, por su parte, han votado a sus respectivos candidatos para el cargo de alcalde, mientras que la CUP ha utilizado sus otros dos votos para apoyar simbólicamente la huelga indefinida de los trabajadores subcontratados por Telefónica-Movistar y para pedir la absolución de seis activistas antifascistas por los que la fiscalía pide condenas de prisión. Los tres ediles de la formación independentista y anticapitalista han sido, además, los únicos que han participado en la sesión de investidura sin colocarse la protocolaria banda roja.

A parte de la tradicional representación política, el Saló de Cent del consistorio estaba lleno de representantes de los movimientos sociales y vecinales de la ciudad, que han querido mostrar su apoyo a la primera alcaldesa de Barcelona. Entre las ausencias, destaca la de María de los Llanos de Luna, la delegada del Gobierno español en Catalunya. Fuentes de Barcelona en Comú han informado que ha argumentado “problemas de agenda” para justificarse.

Un discurso en el que desgrana el programa

Después de las intervenciones de los distintos cabezas de lista, Colau ha pronunciado un emocionante y largo -casi una hora- discurso de investidura, dejando clara la intención de cambiar la forma de hacer política y de acercarla a la ciudadanía. La primera alcaldesa en la historia de Barcelona ha empezado con una amplia gama de agradecimientos, sobre todo en clave feminista, a activistas como la veterana Maria Salvo -que a sus 95 años formaba parte de la lista de Barcelona en Comú- o a Emília Llorca, militante vecinal de la Barceloneta fallecida en 2009. “Recojo un mandato muy claro para trabajar duro para que haya un reconocimiento a las mujeres y a las tareas que todavía hacen ellas masivamente”.

El discurso de Colau era recibido con numerosos aplausos por las miles de personas congregadas en Sant Jaume, que se han mostrado eufóricas cuando la alcaldesa, acompañada de los otros líderes municipales, ha cruzado la plaza para ser recibida en el Palau de la Generalitat por el presidente catalán, Artur Mas. Entre otras cosas, este le ha reclamado que “se informe” del estado de las “finanzas” de la Generalitat. Al finalizar la protocolaria visita institucional, Colau ha pronunciado un nuevo discurso en la plaza, dirigiéndose directamente a la gente concentrada.

“Nunca más un Ayuntamiento que gobierne de espaldas a su gente”, ha afirmado Colau, para añadir que “no tiene sentido una política que se tenga que esconder y le tenga miedo a la gente a la que quiere representar”. La alcaldesa ha asegurado que quiere implicar “a los vecinos en el diseño, implementación y evaluación de las políticas de ciudad” y ha pedido, también, “exigencia ciudadana para acompañar al gobierno y criticarlo cuando nos desviemos del programa con el que nos hemos presentado”. “Echadnos si no hacemos lo que hemos dicho que haríamos”, ha subrayado Colau, en una clara referencia al mandar obedeciendo zapatista, y también ha prometido “paredes de vidrio” en un Ayuntamiento que quiere “transparente”.

Parte del programa de Barcelona en Comú ha aparecido en la intervención, con la declaración de que habrá “sueldos razonables que sean dignos pero no excesivos, una rendición de cuentas regular, limitación de mandatos y un compromiso firme contra las puertas giratorias”, además de intentar “revertir las externalizaciones de servicios básicos”. Más allá del estricto ámbito local, Colau se ha ofrecido para “liderar una nueva etapa en el Área Metropolitana de Barcelona” y se ha dirigido a Artur Mas para ir juntos a Madrid para exigir “más y mejor democracia y el respeto al derecho a decidir”. “Barcelona, capital de Catalunya, debe liderar un proceso constituyente”, ha proclamado la alcaldesa.

Además, se ha propuesto participar en cuestiones globales, como la lucha contra el cambio climático y se ha fijado la idea de “poder contribuir o hasta liderar la creación de una red de ciudades por el cambio democrático en el sur de Europa, que sirva para hacer frente a amenazas reales y concretas, como el TTIP [Tratado de Libre Comercio e Inversiones entre los Estados Unidos y la Unión Europea], que atenta contra la soberanía”. Y ha defendido que Barcelona también debe ser un referente en derechos humanos, visualizado en la petición del cierre del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de la Zona Franca.

Colau ha celebrado la investidura de Manuela Carmena y ha invitado a su homóloga madrileña a visitar “desde ya” nuestra ciudad. “Ha llegado la hora de pasar de las palabras a los hechos valientes, hará falta coraje”, ha dicho hacia el final de un discurso en el que ha recordado tanto sus orígenes familiares como su trayectoria en el activismo social. Colau también ha afirmado que “queremos ser el gobierno de la alegría”, porque a parte del cambio cultural y político cree necesario un “cambio en el estado de ánimo” y ha concluido su intervención diciendo que “Barcelona será lo que quiera, está en nuestras manos”

Trias se presenta como alternativa

Justo antes de Colau ha intervenido su predecesor, Xavier Trias, quien ha afirmado que CiU hará una “oposición exigente, responsable y constructiva, reflexionando sobre las cosas que no hemos hecho bien, pero también con el orgullo de las cosas que hemos conseguido”. Trias, que ha preferido definirse como “alternativa” antes que como oposición, ha asegurado que una de las prioridades del mandato tiene que ser la “creación de un parque público de vivienda de alquiler a precio asequible”, para añadirle a Colau “que os hemos dejado el dinero [para hacerlo]”. El ya exalcalde ha asegurado que “podemos hacer un traspaso [en la Alcaldía] con las finanzas saneadas, con menos paro y siendo la punta de lanza de la salida de la crisis en el sur de Europa”.

Por lo que se refiere al resto de cabezas de lista, María José Lecha, de la CUP, ha defendido que hayan destinado uno de sus tres votos a apoyar a Colau “con el orgullo de que es una mujer que viene de las luchas”. Lecha ha defendido las remunicipalizaciones de los servicios públicos y combatir cuestiones como la pobreza, el paro juvenil, la malnutrición infantil o la falta de vivienda que “conforman una realidad” en la ciudad. Además, ha defendido abandonar la “marca Barcelona”.

El portavoz del PP, Alberto Fernández Díaz, ha mostrado su rechazo al gobierno ya desde el primer día, afirmando que supone un “retorno a los tripartitos más radicales y de izquierda”. El dirigente conservador también ha defendido que Barcelona debe ser una “ciudad de leyes” y ha sido rotundo en subrayarle a Colau que “no nos tendrá al lado si pone Barcelona al servicio de la hoja de ruta independentista”.

El socialista Jaume Collboni ha comentado que “las urnas pidieron cambio y progreso y nosotros hemos votado en coherencia con lo que las urnas pidieron y con lo que los socialistas representamos”. Collboni, que con cuatro ediles obtuvo el peor resultado en la historia del partido, ha fijado la generación de actividad económica y creación de puestos de trabajo y la lucha con las desigualdades como las prioridades del mandato.

Alfred Bosch, de ERC -el otro partido que ha apoyado la investidura de Colau-, ha afirmado querer una “ciudad más justa, más próspera y más democrática” y ha asegurado que trabajarán para hacer que “Colau sea la primera alcaldesa de la capital de la República Catalana”.

La líder municipal de Ciudadanos, Carina Mejías, ha hecho una intervención en clave estatal defiendo la Constitución y reiterando su “firme oposición” a “cualquier intento de impulsar procesos separatistas”. Además, ha asegurado que su formación será “estricta con el cumplimiento de las leyes, que no se pueden desobedecer”, en clara referencia a algunas declaraciones que hizo Colau durante la campaña electoral.

Finalmente, también ha hablado el número dos de Barcelona en Comú, Gerardo Pisarello, para quién “Barcelona siempre se ha revelado contra el autoritarismo, el centralismo y la injusticia”. Para Pisarello, hoy se ha asistido a un hecho histórico: “Hacer alcaldesa a una mujer sencilla y valiente”. Para terminar ha citado al recientemente fallecido Eduardo Galeano para decir que “no podemos perder la utopía, el sí se puede que nos ha llevado hasta aquí”.

La nueva estructura del consistorio

El nuevo gobierno de la capital catalana contará con una cúpula de cinco personas, las mismas que encabezaban la candidatura electoral de Barcelona en Comú. Aparte de Ada Colau como alcaldesa, el ejecutivo local se dividirá en cuatro grandes áreas: Gerardo Pisarello, número dos de la candidatura, se encargará de coordinar Trabajo, Economía i Planificación Estratégica, además de convertirse en el concejal del distrito de Sarrià-Sant Gervasi; Laia Ortiz, exdiputada de ICV en el Congreso, dirigirá Derechos Sociales y el distrito de Sant Andreu; sobre el abogado Jaume Asens recae Ciudadanía, Participación y Transparencia, además del distrito de Sants-Montjuïc; y, finalmente, Janet Sanz, que ya era concejal por ICV-EuiA, será la máxima responsable de Ecología, Urbanismo y Movilidad y el distrito de Nou Barris.

El resto de distritos de la ciudad estarán en manos de los otros ediles de Barcelona en Comú. Así, la activista Gala Pin será la concejal de Ciutat Vella; Agustí Colom, del Eixample; Laura Pérez se encargará de les Corts; Raimundo Viejo lo hará de Gràcia; Mercedes Vidal serà la responsable de Horta-Guinardó; y, finalmente, en Josep Maria Montaner recaerá Sant Martí. Además, Colau ya ha incorporado a dos personas a la estructura técnica de su equipo, como son el exdirigente del PSC Jordi Martí, que se convertirá en el nuevo gerente del ayuntamiento, y Amadeu Recasens, que dirigará la Policía Local. Ambos cargos quedan fuera del límite salarial de 2.200 euros mensuales fijado por el código ético de Barcelona en Comú.

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