Publicado: 11.07.2016 15:03 |Actualizado: 11.07.2016 16:58

Las disputas por la marca entre los antiguos socios de CiU, al borde de los tribunales

Demòcrates de Catalunya, escindido de la antigua UDC, pone condiciones para no llevar a los tribunales a la refundación de CDC tras adoptar el nombre de Partit Demòcrata Català

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Rueda de prensa de los portavoces y diputados de Demòcrates de Catalunya  Carles Prats, Titon Laïlla y Toni Castellà.

Rueda de prensa de los portavoces y diputados de Demòcrates de Catalunya Carles Prats, Titon Laïlla y Toni Castellà.

BARCELONA.- El partido independentista catalán Demòcrates de Catalunya (DC) presenta una serie de condiciones al partido surgido de la refundación de Convergència Democrática de Catalunya (CDC) para no denunciarle ante los tribunales tras adoptar el nombre de Partit Demòcrata Català, al considerar que ambas denominaciones son excesivamente parecidas entre sí.

Desde DC exponen que la refundación de Convergència ha tenido gran cantidad de nombres para escoger, pero que han adoptado uno que “induce a la confusión”. Además, muestran su enfado al declarar que “se avisó a los convergentes con un comunicado acerca del conflicto de nombres”, pero respondieron que este asunto no es de su competencia. “Como si la ética en política fuera una cuestión de competencia”, sentencian.



Los Demòcrates exigen cuatro condiciones a los antiguos convergentes para no acudir a los tribunales. Deberá estar bien diferenciada la estética de su nueva sigla como Partit Demòcrata Català, además de estarlo también el logotipo y la marca, y que a nivel visual se distingan claramente la tipografía y el color corporativo. Por último, solicitan que el adjetivo y gentilicio Demòcrates corresponda a su propio partido y no a la nueva denominación que plantean los convergentes.

Los Demòcrates dan crédito a las declaraciones de los dirigentes de la antigua CDC, quienes dejaron claro que la elección del nombre no fue "mal intencionada”. También han expuesto que darán a los convergentes una segunda oportunidad antes de optar por la vía judicial, un punto al que la formación demócrata no quiere llegar.

"Ambas denominaciones son absolutamente compatibles"

Por su parte, Neus Munté, vicepresidenta del Gobierno catalán y uno de los nombres que se postulan para alguno de los puestos de la dirección del Partit Demòcrata Català, admite que “nos equivocamos situando el debate de los nombres en primer lugar”.

"Puedo entender la reacción inicial de Demòcrates de Catalunya, pero primero tenemos que hablar de la intencionalidad", afirmó Munté, quien aclaró que no fue "una decisión que se haya tomado para molestar nadie, ni que se haya tomado en un despacho”. Ambas denominaciones, según ella son "absolutamente compatibles", por lo que confía en encontrar "la fórmula adecuada para no pelearnos".