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ExclusivaLas cloacas de Interior

El Gobierno va a dar el control de la Policía a Olivera, un comisario de la 'brigada política'

Fuentes de Interior revelan a 'Público' que el ministro Zoido planea designar, durante las vacaciones de agosto, como nuevo responsable de la Jefatura Central de Información, Investigación y Ciberdelincuencia a uno de los más activos mandos de la 'brigada política', hombre de la máxima confianza de Cospedal que participó en montajes policiales y fue investigado por ello

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José Luis Olivera es felicitado por el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al ser nombrado director del CITCO, en enero de 2015. EFE/J.C.Hidalgo

Hace ya más de un año, cuando todavía no era ministra de Defensa, que María Dolores de Cospedal presiona para poner al frente de la Policía a uno de los comisarios de su mayor confianza: José Luis Olivera Serrano, actualmente director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO).

Ahora, parecía que ese empeño se iba a frustrar porque el Gobierno, en su último Consejo de Ministros antes de las vacaciones de agosto, aprobó una profunda remodelación de la cúpula de Interior –decidida en total secretismo y sin consultar con los mandos ni con las asociaciones policiales– que destacó por la eliminación de los directores adjuntos operativos (DAO) tanto de la Policía como de la Guardia Civil. Así que desaparecía el máximo cargo operativo profesional de ambos cuerpos, en aparente respuesta al escándalo de las cloacas de Interior desvelado por Público, ya que el anterior DAO, Eugenio Pino, estuvo al frente de la brigada política que efectuó montajes policiales contra políticos y partidos rivales del PP.

Pero Cospedal sigue en sus trece y, pese a la reprobación al Ejecutivo sin precedentes de las conclusiones de la Comisión de Investigación del Congreso –que certificaron que hubo una brigada política, dirigida por el ministro y su DAO, dedicada a tapar casos de corrupción del PP y a perseguir a otros partidos–, se va a llevar el gato al agua porque en realidad la desaparición de los DAO no va a eliminar la figura del hombre fuerte de la cúpula policial.

El nombramiento de Olivera al frente de Información tiene la finalidad de tapar el escándalo de las cloacas y los casos de corrupción del PP

Según han revelado a Público fuentes de Interior, José Luis Olivera va a ser nombrado –en pleno estío y con el Congreso inactivo, salvo su Diputación Permanente– al frente de la nueva Jefatura Central de Información, Investigación y Ciberdelincuencia, con el rango de subdirector general y con control absoluto sobre las operaciones de la Policía Judicial, la Policía Científica y la Unidad de Asuntos Internos que debe vigilar los casos de corrupción en el seno del cuerpo. Es decir, en la práctica tendrá tanto poder como el anterior DAO.

Un nombramiento más que sospechoso de tener como finalidad tapar definitivamente el escándalo de la brigada política y dar carpetazo a los casos de corrupción del PP que siguen bajo investigación policial, como el del pequeño Nicolás o la operación Lezo. Tanto es así que sindicatos y asociaciones policiales y de guardias civiles han acusado al ministro de ejecutar los cambios en la cúpula de Interior "con nocturnidad y alevosía", y "a espaldas de la Junta de Gobierno de la Policía Nacional".

No hay que olvidar que las últimas grandes operaciones anticorrupción en las que han sido imputados altos dirigentes del PP –como la del caso Lezo en el que ha sido encarcelado el expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González– han sido llevadas a cabo por la Guardia Civil, cuyo DAO (Pablo Martín Alonso) ha quedado fuera de juego mediante esta remodelación de Interior.

Además, si Olivera fuera nombrado en el máximo cargo profesional de la Policía, se estarían reeditando Las cloacas de Interior, ya que en el documental de ese mismo título –producido por Mediapro y que ha tenido 2,5 millones de espectadores a pesar del boicot de las grandes cadenas de televisión– el comisario Jaime Barrado le acusa directamente, con nombre y dos apellidos, de haber estado tapando la corrupción policial cuando dirigía la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF):

"Descubrí que los [policías] malos estaban siendo advertidos por José Luis Olivera Serrano, que era mi jefe"

Como se puede ver en este fragmento del documental Las cloacas de Interior, el comisario Barrado –uno de los mandos más galardonados de la Policía Nacional por sus éxitos en la resolución de casos complejos como el del secuestro y asesinato de Anabel Segura– afirma sin ambages, refiriéndose al caso Interligare:

"Nos pusimos a tirar del hilo hasta que descubrí que los [policías] malos implicados en corrupción] estaban siendo advertidos por José Luis Olivera Serrano, que era mi jefe más inmediato".

Barrado se refiere a la concesión irregular de contratos a la empresa tecnológica Interligare de análisis de la información, caso en el que –hace casi una década– estaban implicados varios comisarios que actuaban como asesores de esa compañía. Allí fue donde descubrió a "un grupo de policías que se dedicaban a proteger a los malos en contra de las víctimas de los delitos", como subraya poco antes en ese mismo documental. Y, según su testimonio, Olivera era uno de ellos.

El padre de Olivera era el chófer de Fernández Díaz cuando el después ministro era secretario general del PP catalán

Pero esta no es la única circunstancia sospechosa de la carrera de Olivera. Conoció al exministro Jorge Fernández Díaz hace casi 40 años en Barcelona, donde fue destinado a los grupos de orden público que se encargaban de sacar información sobre organizaciones de izquierdas. "Él mismo ha difundido que su padre era el conductor de Fernández Díaz cuando era secretario general del PP catalán y que de ahí viene su estrecha relación con él”, explicaron a Público fuentes policiales.

Olivera estaba destinado en Alicante durante la etapa de Juan Cotino como director general de la Policía y fue entonces cuando entabló amistad con ese dirigente del PP, al que ahora le pide la Fiscalía Anticorrupción once años de cárcel por amañar contrataciones en la visita de Benedicto XVI a Valencia. Hechos vinculados con la trama Gürtel que Olivera fue encargado de investigar como jefe de la UDEF hasta que en enero de 2015 se convirtió en uno de los hombres fuertes de Interior con su ascenso a la jefatura del CITCO, resultado de la fusión entre el anterior Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista (CNCA) y el Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado (CICO), decidida por Fernández Díaz.

En la UDEF, Olivera colaboró estrechamente con el comisario José Manuel Villarejo (autodenominado "agente encubierto") y desde la jefatura de esa Unidad participó en la denominada Operación Cataluña, puesto que allí se hicieron los informes internos fantasmas contra políticos catalanes que se acabaron demostrando falsos y elaborados sin autorización judicial.

Bajo la jefatura de Olivera, la UDEF no siguió los rastros de Gürtel que llevaban a Francisco Granados e Ignacio González

Olivera también se ocupó de las grabaciones de los exconcejales de Majadahonda que destaparon el caso Gürtel y extrañamente no siguió los rastros de esos audios que conducían a Francisco Granados, que sería encarcelado casi diez años después por dirigir la trama Púnica. Asimismo, su investigación del mayor pelotazo de la trama Gürtel, en el Ayuntamiento de Arganda del Rey, dejó mucho que desear:

“Ni se menciona a Ignacio González ni a Granados en Gürtel, ni tampoco que la hija del comisario Eugenio Pino era la teniente alcalde y concejala de Economía de ese ayuntamiento en la época en que se produjo el pago de la supuesta comisión por parte de Martinsa Fadesa a Ignacio González”, explican fuentes policiales.

Su hilo directo con el PP acabó de consolidarse con la llegada de Cospedal a la secretaría general del PP. “Cada investigación que caía en la UDEF, él se encargaba de hacerla llegar a Génova y fue en ese momento cuando comenzaron los encargos políticos a esta unidad. Además, él relata que tenía relación con el empresario López del Hierro desde mucho antes de que éste se casara con Cospedal”, aseguran dichas fuentes policiales.

Sus actuaciones –siempre muy vinculadas al comisario Villarejo– acabaron siendo investigadas por Asuntos Internos, que empezó a sospechar que filtraba los famosos "borradores" de informes de la UDEF antes de que fueron remitidos al juzgado. Y de esas actividades se abrieron dos nuevas investigaciones: el informe Colombo (sobre la agencia de detectives Método 3) y el informe Borrador, que permanecen en los archivos de la Fiscalía Anticorrupción.

Más aún: ya ascendido por Fernández Díaz a la jefatura del CITCO –verdadero servicio de Inteligencia de Interior–, volvió a llamar la atención de Asuntos Internos como sospechoso de filtrar contenidos de investigaciones sometidas a secreto judicial... y que fueron publicados en Información Sensible, el medio digital propiedad del comisario Villarejo. Pero esa es otra larga historia que habrá que contar en un nuevo artículo.

...CONTINUARÁ