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El futuro de los socialistas Ni Lastra ni Ábalos serán portavoz en el Congreso, si Sánchez cumple con la promesa de una persona, un cargo

El líder del PSOE pasó toda la campaña asegurando que cada dirigente tendría una única responsabilidad

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La diputada asturiana Adriana Lastra y el valenciano José Luis Ábalos, que serán la vicesecretaria general y el secretario de Organización del PSOE, respectivamente. EFE/J.J. Guillén

El nombramiento da de Adriana Lastra como vicesecretaria general del PSOE y de José Luis Ábalos como secretario de Organización, les imposibilita para llevar la portavocía del Grupo Parlamentario Socialista, siempre que el nuevo secretario general, Pedro Sánchez, cumpla su promesa de que en su proyecto de partido cada persona ocuparía un solo cargo.

Sánchez en absolutamente todos los mítines de la precampaña y campaña electoral ha repetido que en su idea de partido cada dirigente debe ocupar una sola responsabilidad política. De hecho, decía que no iba a criticar nunca que Susana Díaz aspirase a ser secretaria general y presidenta de Andalucía –como sí hacía constantemente Patxi López-, porque el líder socialista entendía que ése no era el modelo que él quería para el partido.

La idea no es nueva, ya que fue Alfredo Pérez Rubalcaba en su etapa como secretario general quien defendió la idea de una persona, un cargo; con muy contadas excepciones que sólo afectaban a los alcaldes.

En este caso, además de que si Sánchez mantiene a Ábalos o nombrase a Lastra como portavoz parlamentario incumpliría uno de los compromisos que más aplaudía la militancia en sus actos, parece difícil pensar que cualquiera de los dos pudiera compatibilizar ambos puestos.

El trabajo de portavoz del Grupo Parlamentario requiere una dedicación completa y muy intensa, y mucho más estando en la oposición. Por ello, llevar las riendas del Grupo Socialista con áreas tan importantes como una vicesecretaría general del PSOE o la siempre difícil Secretaría de Organización se antoja más que difícil.

Por tanto, si Sánchez cumple su compromiso las quinielas que apuntaban a que las dos personas más cercanas al líder socialista llevarían la portavocía del Grupo quedan bastante cuestionadas, por lo que el líder del PSOE debería buscar entre los otros 82 diputados para ver quién sería la voz del partido en el Congreso durante la legislatura.

Con toda la Ejecutiva prácticamente hecha, la duda que ahora queda por despejar es quién será el portavoz del Congreso, aunque posiblemente su nombre no se conocerá hasta que finalice el cónclave socialista y se celebre la primera reunión de la nueva Ejecutiva Federal, que es quien debe proponerlo formalmente.