Publicado: 21.07.2015 20:16 |Actualizado: 03.09.2015 17:27

OBSERVATORIO CONTINUO DE JM&A PARA 'PÚBLICO' SOBRE LAS AUTONÓMICAS CATALANAS

Las listas independentistas sumarán mayoría absoluta por la mínima en el Parlament de Catalunya tras el 27-S

Pese a sumar más de la mitad de los escaños, las dos listas secesionistas ('Junts pel sí' y la CUP) reunirán un 46,4% de los votos válidos y sólo representarán a uno de cada tres electores catalanes censados. Tras el hundimiento de PSC y PPC, que perderán la mitad o más de su electorado, y el auge de Podemos y C's, la candidatura 'Catalunya Sí que es Pot' quedará en segundo lugar (más del 17%) y Ciudadanos, en tercer puesto (15,7%)

Publicidad
Media: 3.35
Votos: 43
Comentarios:
gráfico escaños en el parlament de catalunya por opción soberanista

Catalunya seguirá su propio camino tras las elecciones del 27-S, sin que los dos grandes partidos que han gobernado España desde la Transición puedan incidir mucho en la senda a tomar. Está claro que será una vía soberanista, puesto que las dos listas independentistas (Junts pel Sí y la CUP) sumarán mayoría absoluta –aunque casi por la mínima– en el Parlament de Catalunya, y el resto de las formaciones partidarias del derecho a decidir –aunque no secesionistas– acabarán de formar una arrolladora superioridad parlamentaria frente a los partidos españolistas. 

Sin embargo, difícilmente podrán Artur Mas y Oriol Junqueras proclamar que son comicios "plebiscitarios", como pretenden, ya que en fríos números habrán perdido diputados con respecto a las autonómicas de 2012, y los partidarios de la Declaración Unilateral de Independencia se quedarán a las puertas de la mayoría, sumando un 46,4% de los votos válidos y representado a sólo uno de cada tres (33,9%) de los catalanes censados.

Estas son algunas de las conclusiones del último avance de posiciones del Observatorio Continuo efectuado en julio por JM&A para Público, considerando los antecedentes electorales y efectuando un tracking de la demoscopia publicada. Este desk research del gabinete de asesoría electoral de Jaime Miquel y Asociados, es incluso capaz de estimar el número de votos que se decantarán por cada una de las opciones políticas catalanas el próximo 27S.



El bipartidismo se estrella en Catalunya

Casi tan importante como el auge soberanista –ya predicho en la estimación de junio del Observatorio Continuo de JM&A– es que el fin del bipartidismo se va a adelantar en Catalunya: tanto PPC como PSC se estrellarán el 27-S. Uno y otro se quedarán en la mitad de lo que eran; los conservadores con sólo 9 escaños (-10) y un 6,7% de los votos (6,3 puntos menos), y los socialistas con 10 diputados (-10) y un 7,6% de los votantes (6,8 puntos menos. En números netos, el PSC perderá más de 225.000 votos y el PPC, casi 210.000.

Este tremendo batacazo de los dos grandes, que quedarán al nivel de la CUP (Candidatura d'Unitat Popular, asamblearia y descentralizada), se debe principalmente al ascenso meteórico de las formaciones emergentes. Ciudadanos más que duplicará escaños (pasará de 9 a 21) y la candidatura formada por Podem (el Podemos catalán) e ICV-EUIA (Iniciativa per Catalunya/Verds-Esquerra Unida i Alternativa) obtendrá 23 escaños, cuando este último partido se quedó con 13 en 2012. Por tanto, se producirá un doble sorpasso: C's dejará en la cuneta al PPC y el espacio Podemos hará otro tanto con el PSC.

Que C's y Podem son los responsables de que el bipartidismo se estrelle en Catalunya queda patente en el estudio de transferencia de votos: De los 621.000 votos que JM&A estima que obtendrá Ciudadanos, 113.000 se los arrebata al PPC y 112.000 se los roba al PSC. Por su parte, Catalunya Sí que es Pot (Podem+ICV) rozará los 700.000 sufragios, tras quitarle casi 100.000 al PSC y –sorpresa– 40.000 a CiU.

Además, las dos formaciones nuevas (C's se fundó en 2006) atraen muchísimos abstencionistas: 185.000 van a Podem y 176.000 a Ciutadans. Sólo la lista independentista CDC+ERC concitará más electores de entre los que antes se abstenían (265.000), quizá porque en Junts pel Sí participan movimientos ciudadanos como la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y el Òmnium Cultural, con gran tirón popular tras organizar las movilizaciones masivas de las últimas Diadas.

La suma de CiU y ERC fue 44,4% de votos y 71 escaños en 2012. El 27-S 'Junts pel Sí' sacará 39,2% y 59 diputados

No obstante, la creación de esa curiosa candidatura cívica, en la que Mas y Junqueras figuran en los puestos cuarto y quinto de la lista –pero a condición de que el primero siga de president y el segundo sea vicepresident de la Generalitat, en caso de victoria–, tampoco les está siendo rentable ni a Convergència ni a Esquerra Republicana de Catalunya. En las anteriores autonómicas (2012), CiU y ERC sumaron el 44,4% de los votos y 71 escaños, mientras que la previsión de JM&A para el 27-S otorga a su nueva Junts pel Sí un 39,2% y 59 escaños.

Esa pérdida conjunta de más de 5 puntos o 12 escaños no se puede atribuir únicamente a la separación de Unió de CiU, puesto que las perspectivas de la UDC son muy modestas: un 3,6% y tres diputados. Además, demuestra que el apoyo a una independencia a cualquier precio tiene un claro techo electoral por debajo de la mayoría absoluta de los votos, ya que el frente secesionista (CDC+ERC+CUP) suma poco más de 1.800.000 votos (como se observa en el gráfico interactivo más arriba) y ese número no ha crecido más que un exiguo 5% en los tres últimos años de campaña independentista. Y ello pese a que se estima que la participación aumentará notablemente (hasta el 74,1%) y rozará los cuatro millones de votos válidos.

Es decir, si en el Parlament se supera la mayoría absoluta de diputados por la independencia de Catalunya será por el crecimiento de la CUP, más que triplicando sus escaños (de 3 a 10), gracias a su implantación en localidades pequeñas donde el valor relativo de los votos es superior a los de las grandes urbes. En cambio, la lista de Mas y Junqueras (por mucho que esté encabezada por el exeurodiputado de ICV Raül Romeva) se queda por sí sola bien lejos de esa mayoría absoluta (68 escaños) que reclama la dirigente de la ANC y número 2 de la candidatura, Carme Forcadell.

Así que, tras el 27-S, Catalunya seguirá estando a la misma distancia de la independencia que en la anterior cita catalana con las urnas, pese a que el PP (sobre todo) y el PSOE habrán conseguido que esté muchísimo más alejada del Estado español.