Publicado: 08.04.2014 16:56 |Actualizado: 08.04.2014 16:56

Rajoy sigue metiendo miedo a los catalanes: "Saldrán de Europa, del euro, de la ONU..."

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"Ustedes lo que proponen es lo más parecido a la isla de Robinson Crusoe". Así ha ejemplificado Mariano Rajoy en el debate soberanista del Congreso, el aislamiento en el que —según él— se quedaría sumergido el pueblo catalán si lograra la independencia.

El presidente del Gobierno, que finalmente ha decidido intervenir "por responsabilidad", ha insistido de nuevo en advertir a los ciudadanos catalanes de los peligros que tendría pertenecer a una Catalunya "fuera de España y de Europa". "Cuando alguien habla en serio expone las ventajas e inconvenientes, pero nada hemos escuchado de los segundos", criticó el presidente, sin llegar a citar a Artur Mas. "Y es lo mínimo que se merecen los ciudadanos de Catalunya, que tienen derecho a saber", añadió.

"Catalunya sería más pobre, saldría de Europa, del euro, de la ONU, de los tratados internacionales...", comenzó Rajoy su enumeración. "Sus ciudadanos perderían derechos que le pertenecen como españoles, como la libertad de entrada y circulación en su propia patria y en todo el espacio europeo", continuó. "¿Les han explicado ustedes que también perderían ventajas como ciudadanos europeos: fondos comunitarios, ayudas agrícolas y se quedarían fuera del mercado único, con lo que eso significa para una economía pujante en el mercado global como la catalana?", cuestionó el presidente, jaleado por buena parte del hemiciclo.

Rajoy también vendió en su discurso el otro lado de la moneda, recordando los logros alcanzados por Catalunya "bajo la vigencia de la Constitución". "Catalunya alcanzó en 2007 una renta per cápita del 120% de la media de la UE y, desde el 78, el crecimiento de nuestro país ha sido muy superior al registrado por cualquiera de los países de la OCDE", afirmó. "Juntos formamos parte de una exitosa historia de progreso que sitúa a España entre los cinco países del mundo que más ha avanzado en los últimos 50 años", mitineó. 

Además, para intentar desprestigiar los argumentos de los grupos catalanistas que han defendido el derecho a decidir, Rajoy les acusó (y al Govern de Mas)  de mentir sobre la persecución del Estado a la cultura catalana. "No es verdad que en Catalunya sufran una opresión insoportable, que se persiga la lengua catalana, que se asfixie su cultura, que se pongan trabas al desarrollo o que no se les ayude en las dificultades", afirmó el presidente del Gobierno.

Rajoy: "No es verdad que en otros países cuando una región quiere apartarse le abran la puerta para que se vaya y se lleve una porción del territorio común"

Y respecto a las analogías que la Generalitat esgrime con otras regiones que se encuentran en una situación similiar, Rajoy zanjó la cuestión apelando de nuevo a las mentiras de Mas y a la Constitución. "No es verdad que en otros países cuando una región quiere apartarse le abran la puerta para que se vaya y se lleve una porción del territorio común; eso no pasa en ningún lugar del mundo", aseguró. "Y no me hablen de Escocia. Si Escocia tuviera la mitad de la mitad de las competencias que tiene Catalunya no se tomarían allí la mitad de las molestias", añadió. Y espetó: "Nunca en la historia Catalunya ha tenido un nivel de autogobierno como el de hoy".

"Una parte no puede decidir sobre el todo. No hay una sola Constitución en el mundo que lo diga. Tampoco la nuestra", espetó rotundo Rajoy, respecto a los términos de la consulta soberanista que el Govern de Artur Mas tiene prevista para el próximo 9 de noviembre. Y, apelando a la imposibilidad legal de permitir el referéndum ya expuesta en el escrito que el Gobierno presentó en el Congreso hace un mes, así como a la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la declaración de soberanía del Parlament, el presidente volvió a insistir en que "no hay democracia sin ley". "Votar es democrático, sí; pero no en cualquier sitio ni de cualquier manera ni sobre cualquier asunto", apostilló.

Y reiteró, de nuevo, el mantra que desde el Ejecutivo central y el partido conservador han repetido durante los últimos meses: "La soberanía española corresponde a todos los españoles: no existen soberanías autonómicas locales ni provinciales. Esta Cámara no puede aceptar que se les ceda una competencia para convocar un referéndum que tiene por objeto liquidar el régimen constitucional".  E instó a quienes "no estén conformes con el actual estado de las cosas" a iniciar los trámites para una reforma de la Constitución.

Pese a todo y como, según sus propias palabras, el de hoy "no es un debate sólo de leyes, sino también de sentimientos", Rajoy se puso sentimental: "Amo a Catalunya como algo propio; valoro la inmensa aportación de Catalunya a nuestro pasado, presente y estoy seguro que también a nuestro futuro", concluyó.

Al sentimentalismo apeló también, horas después que su jefe, el portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, Alfonso Alonso. "No existe una separación indolora porque dividir es frustrar a las personas, es debilitar. En un mundo con tantas amenazas se resiste mejor con Estados más grandes", argumentó. Y, reiterando las amenazas ya esgrimidas por el presidente del Gobierno, el portavoz conservador insistió en que no es posible una "división que no empobrezca" tanto a Catalunya como a España. 

Alonso: "No existe una división que no nos empobrezca"

Agradeciendo la presencia de los diputados catalanes que han acudido a defender la propuesta del Parlament (Turull, Rovira y Herrera), ha vuelto a criticar la ausencia de Mas en el debate. No obstante, les ha criticado por acudir a la Cámara Baja a "pedir lo que saben que es imposible". "Vienen a pedirnos la llave que abra la puerta de la secesión de Catalunya y nosotros no la tenemos, la tiene el pueblo español y creo que no está dispuesto a hacerlo", metaforizó.

"Nos piden que le robemos a los españoles su derecho más básico, el derecho a decidir", añadió Alonso. Y agregó, recordando la legalidad de la Constitución: "No podemos y no queremos hacerlo". "Quieren un pleito, apelan a un diálogo sobre bases imposibles y nosotros queremos un futuro común para ganar la concordia a partir de mañana".

En este sentido, instó a los citados parlamentarios catalanes a no llevarse sólo el "no" del hemiciclo. "Tomen la ocasión como un punto de partida para el diálogo, porque esto no es un no, es un sí a la convivencia entre los españoles, y a un futuro de prosperidad para los catalanes", concluyó.

Participa en el debate:

http://WWW.QUONERS.ES/q/estudio-sociologico-catalunya