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Rivera votará en contra de derogar una ley que criticó

El líder de Ciudadanos reconoce que no le gustó la reforma exprés del Constitucional que el PP aprobó para poder multar a los soberanistas "desobedientes", pero no apoyará la propuesta del PNV para eliminarla. Asegura que su partido es "el más democrático" pese a la reforma estatutaria que prohibirá las corrientes internas en la formación

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El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante la rueda de prensa que ofreció tras la reunión de la ejecutiva nacional de Ciudadanos.EFE/Ballesteros

MADRID.- No le gusta la reforma exprés del Constitucional que el PP aprobó para actuar contra el soberanismo en Catalunya, pero no apoyará su derogación. Albert Rivera ha anunciado este lunes que los 32 diputados de Ciudadanos votarán no a la proposición de ley con la que el PNV pretende eliminarla.

El líder de C's, que en su día criticó a Mariano Rajoy por aprobar "tarde y mal" una ley que permite al Alto Tribunal sancionar a "desobedientes" como Artur Mas con multas de entre 3.000 y 30.000 euros por incumplir sus resoluciones, dice ahora que "las formas eran criticables pero el fondo, no".

Si bien es cierto que en su día incidió en esa misma línea, también lo es que entonces Rivera creía que los tribunales ordinarios tenían "mecanismos suficientes" para hacer cumplir las sentencias.

Es decir, no sólo criticó "el sello de la casa del PP" por haberlo hecho "tarde y mal", sino que también se mostró en contra del contenido de la reforma: "No me gustan las modificaciones de última hora, corriendo y mal. Además, no hace falta estar de acuerdo con el fondo porque ya hay mecanismos jurídicos para obligar a un organismo público a que cumpla una sentencia del TC", dijo en aquel momento.

Hoy, en cambio, enmendó sus propias palabras: "Las formas eran criticables, pero el fondo, no. Los cargos públicos tenemos que cumplir y hacer cumplir la ley", argumentó Rivera. "El PP dijo que había un vacío y nosotros, que había otros mecanismos para ejecutar las sentencias. Pero ahora, que ya está en vigor, no nos parece mal", añadió. Y concluyó: "Ese artículo sólo le puede molestar a quien haya incumplido las leyes".

El "partido más democrático"

En otro orden de cosas, Rivera defendió también, tras haber reunido a su Ejecutiva, la propuesta de cambio de Estatutos que este sábado fue aprobada casi por unanimidad por el Consejo General del partido.

Pese al acuerdo en el máximo órgano de la formación, las "ponencias de valores" fueron muy criticadas por buena parte de afiliados que denuncian "falta de democracia interna" en Ciudadanos.

En los nuevos estatutos, de ser aprobados en la próxima Asamblea que se celebrará en febrero, se establece que habrá primarias sólo para elegir al presidente del partido, junto a una lista de quienes formarán parte de su Ejecutiva, así como a los cabezas de las listas electorales (y ya no a los cinco primeros puestos, como hasta ahora). Asimismo, tampoco habrá elección directa para los dirigentes de las agrupaciones territoriales (como pedía, entre otros, la eurodiputada y exdirigente Carolina Punset), que seguirán siendo elegidos por la cúpula nacional.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, junto a los miembros del partido Inés Arrimadas, Matías Alonso, Juan Carlos Girauta y Fran Hervías durante la reunión de la ejecutiva nacional en Madrid. EFE/Ballesteros

Pero lo más polémico ha sido la propuesta de poder sancionar con falta grave la creación de corrientes internas de opinión contrarias a los principios e intereses del partido. Un enunciado genérico que los críticos temen que pueda terminar con la expulsión de todo aquel que no opine como Rivera y su círculo más cercano.

El presidente de Ciudadanos ha negado que se trate de una fórmula para obtener todo el poder en el partido y ha llegado a asegurar que "Ciudadanos es el partido más democrático que cualquier otro". "En C's no existe una o dos corrientes de opinión. Existen 30.000, que son las de los 30.000 militantes que tenemos", defendió. Asimismo, recordó que "cualquiera puede presentar una candidatura sin avales", argumentó que seguirá habiendo "primarias para presidente y cargo público" y que, en cualquier caso, la propuesta de su equipo es sólo un documento que todavía está abierto a enmiendas.