Publicado: 30.09.2015 21:09 |Actualizado: 30.09.2015 23:30

Sabino Cuadra: "PSOE y PP han arrancado muchas páginas de la Constitución: el derecho al trabajo,
a la vivienda, a pensiones dignas..."

El diputado de Amaiur por Navarra asegura que rasgar dos páginas del texto de la Carta Magna durante una intervención fue un acto simbólico y político, como se han hecho otros tantos desde la tribuna de oradores. “Solo los hooligans del PP han hecho una cruzada”.

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El diputado de Amaiur, Sabino Cuadra. J.A.B.

Sabino Cuadra, diputado de Amaiur por Navarra, sujeta un ejemplar de la Constitución. / JUAN ANTONIO BLAY

MADRID.- El presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada, ha citado a primera hora de esta tarde al parlamentario navarro de la formación abertzale para trasladarle el acuerdo de la Mesa consistente en pedirle una rectificación después de las protestas manifestadas por los grupos popular, socialista y de UPyD en las que exigen que, de no hacerlo, se le aplique la máxima sanción: la suspensión de la condición de diputado nacional durante un mes, que debería ser aprobada por el pleno de la Cámara.

Sabino Cuadra, que acudirá al encuentro acompañado del portavoz de esta formación, Mikel Errekondo, considera un despropósito sobre todo la reacción del PP. Y no tiene ningún inconveniente de acceder a fotografiarse para esta entrevista sosteniendo un ejemplar de la Constitución editado por el Congreso de los Diputados.

¿Va a retractarse usted de lo que hizo en la entrevista que tiene con el presidente Posada?

El acuerdo que se ha adoptado (por la Mesa) habla de retirar la ofensa, pero nosotros entendemos que no ha habido ofensa de ningún tipo, por lo tanto no hay nada que retirar. El gesto que hice fue para reforzar un discurso que acababa de realizar (de crítica) a la unidad indisoluble de la nación española y al Ejército como garante: quitar dos páginas de un ejemplar de la Constitución. La intención, por supuesto, no fue la de ofender a nadie sino expresar una opinión política y por lo tanto no hace falta ni arrepentirse de nada ni retirar nada.

¿Eso es lo que piensa explicarle al presidente Posada?

Sí, básicamente eso es lo que queremos señalarle. Además, porque no es algo que yo haya realizado porque me haya parecido porque sí, sino que es una postura de todo el grupo de diputados de Amaiur, de Bildu en definitiva. Ya en el pleno de ese día hablé en esos términos.



¿Es consciente de la sanción a la que se arriesga, según el reglamento de la Cámara?

Bueno, sí … El reglamento habla de una suspensión de un mes, que podría ser más larga. Es un poco absurdo porque estamos al final de la legislatura, nos quedan uno o dos plenos. Le importa más al PP mantener una imagen de dureza ante la vaca sagrada de la Constitución, una postura yihadista-constitucionalista, antes que lo que indica el sentido común, que consiste en respetar la libertad de expresión en el marco parlamentario.

¿El presidente de la Cámara le ha hecho alguna insinuación?

No he hablado personalmente con el presidente, pero me parece importante señalar que cuando terminé mi intervención no dijo absolutamente nada. Algunas personas del PP y de UPyD fueron a reclamarle una postura dura. Al terminar el pleno me hizo una especie de, bueno, amonestación y textualmente, tal como figura en el Diario de Sesiones, daba aquello por zanjado. Bueno, pues estos hooligans de la vaca sagrada de la Constitución han seguido dale que te pego dando la imagen de dureza a la que nos tienen acostumbrados… Los tribunales son la mano derecha del poder y del Gobierno, ¿no? Acaban de imputar a Mas y a dos consejeros por impulsar un proceso democrático, una media consulta que se hizo. Entonces, junto a estas imágenes de dureza, se imponen estas otras.

¿Arrancar las páginas de la Constitución con los artículos 1, 2 y 8 fue un arrebato o lo tenía ensayado?

Ni una cosa ni la otra. Arrebato, desde luego, no fue porque yo bajé allí (a la tribuna de oradores) con la Constitución, pero tampoco estaba ensayado. No necesita mucho ensayo más allá de localizar las páginas. Se ha dicho que rompí la Constitución…, cosa discutible; bueno, arranque esas páginas. Es importante señalar que la Constitución tiene muchas páginas arrancadas, como la del artículo 35, que habla del derecho al trabajo con 4,5 millones de personas paradas; esa página la han arrancado ellos. El articulo 43 creo que habla del derecho a la vivienda, y esa página también la han arrancado ellos, los del PP y los del PSOE. El artículo 50 hace referencia a unas pensiones suficientes y esa página no existe, está arrancada. Eso tiene repercusión directa sobre millones y millones de personas y lo que hice yo no afectó a millones de personas, ni a cientos, salvo a, diría yo, cuatro sepulcros blanqueados que dan más importancia a esas dos páginas arrancadas que a los efectos cotidianos sobre millones de personas. Esas son las páginas que deberían doler a los congresistas del PP y del PSOE, y no les duelen.

¿Se imaginó usted el revuelo que se iba a organizar?

¡Qué va, hombre! Algo de revuelo en estas intervenciones siempre se da. Cuando los del PP les dicen a los del PSOE que son unos chorizos por los ERE de Andalucía pues hay revuelo y hay gente que se siente ofendida, pero, ¡bueno!, esto es el juego parlamentario y punto. Ahora, pasar de aquí a hacer una cruzada que está durando dos semanas y que va a seguir durando…hasta aburrir al personal, ¿no?, pues no pensábamos que iba a tener ese alcance, no.

¿Ha leído las cartas de UPyD y del PP dirigidas al presidente Posada pidiendo sanciones para usted? ¿Qué le han parecido?

Bueno, exabruptos totales. Denotan una intolerancia grandísima con lo que es la libertad de expresión llevada a puntos que afectan a la propia esencia de la Constitución y de este régimen. Nosotros criticamos esa Constitución porque no fue aprobada en Euskal Herria. Lo que triunfó fue la abstención y el voto negativo que en su día defendieron fuerzas nacionalistas y de izquierda.

¿Usted participó en aquel referéndum?

Sí. Y voté, por supuesto, que no.

¿Han hablado con usted algunos portavoces parlamentarios?

A mí personalmente no se ha dirigido ningún portavoz, ni ningún miembro de la Mesa. Lo que hemos sabido ha sido mediante comunicaciones que nos han llegado, por ejemplo el acuerdo que adoptó el martes pasado la Mesa. Y nada más hasta hoy, que nos reunimos con el presidente Posada.

¿Le ha extrañado que nadie se haya puesto en contacto con usted?

Pues… Sí y no. Desde el principio, la política que se ha seguido aquí en el Congreso hacia Amaiur ha sido la de la marginación. Nos robaron de una forma descarada el derecho a tener un grupo propio, cuando en las mismas circunstancias tanto el PNV como ERC lo habían tenido; nos lo robaron por el morro. Con esto se cierra el trato que hemos tenido, acaba la legislatura casi como empezó… Al parecer, después de cuatro años lo único que importa es si se han roto dos páginas de la Constitución.

¿Pero usted se considera un diputado de broncas?

Fíjese, el otro día contando las intervenciones que yo había tenido en el Congreso en estos cuatro años, nos salían aproximadamente unas 200 orales, que se traducen en unas 20 horas hablando. De esas 200 intervenciones, la mayoría en el pleno, en únicamente cinco yo he realizado gestos de este tipo… En una de ellas salí con una bolsa de plástico negra que se la acerqué al nuevo ministro de Justicia que sustituyó a Gallardón para denunciar las torturas que esos días estaban denunciando treinta jóvenes en la Audiencia Nacional. Otra saqué una ikurriña, pero en el resto... Pues bien, nada de esto pareció tener la menor importancia hasta este caso, que, insisto, fue una intervención estrictamente política. Ese mismo día, el portavoz socialista sacó unas fotos de Rajoy recogiendo firmas contra el Estatuto catalán. Y, por cierto, un diputado el PP en el Parlamento Vasco, Abascal, también rompió una papeleta electoral…

¿Pero usted es un rompe constituciones? ¿Ha roto alguna Constitución francesa?

No, no, ¡claro, hombre! Ya he dicho por qué… La española es una constitución impuesta al pueblo vasco, nosotros no la votamos favorablemente. En primer lugar, por razones democráticas. Llevamos cuarenta años con una constitución impuesta y, con las leyes que de ella se derivan, pues ¡es una razón para poder arrancar unas páginas del texto! Y en segundo lugar, en relación con el debate que teníamos sobre la reforma del Tribunal Constitucional y lo que estaba pasando en Catalunya, decir de forma oral y gráfica que toda eso de la unidad de España y el Ejército como garante ¡merecía una ruptura! Yo creo que tiene mucha lógica.

¿Qué piensan hacer usted y su grupo en el caso de que se le imponga una sanción?

Primero, yo espero que la sensatez llame a la puerta de la Mesa del Congreso; y la reclamo. ¿Si hay una sanción? Pues bueno…, habrá una sanción. Eso reforzará la sensación que tenemos sobre esta democracia y que no es otra que es una democracia de muy baja calidad.

¿Cuál ha sido su experiencia personal como diputado en estos cuatro años?

He escrito un libro sobre eso (sonríe ampliamente). Se llama Arrojado a los leones y en él hablo de mis experiencias hasta la mitad de la legislatura. Como en la mili, pues al final uno se queda con las cosas agradables, ¿no? Las relaciones con los compañeros, que han sido inmejorables, y con otros grupos de izquierda y nacionalistas. También he comprobado cosas que, desgraciadamente, nos temíamos con anterioridad…

Confiéselo, alguna vez se habrá ido de cañas con diputados del PP...

Ir de cañas no, pero alguna vez sí que he tomado algún café y alguna cerveza en la cafetería del Congreso con algunos parlamentarios del PP. Sí, sí, pero salir de cañas, no (ríe).