Público
Público

Teresa Rodríguez: "Si Díaz cree que va a pillar a Podemos a contrapié, es que no nos conoce"

La eurodiputada anuncia hoy que se postulará a las primarias del partido para escoger al candidato que disputará la Junta de Andalucía al PSOE: "No es una batalla personal contra Susana Díaz. Se trata de demostrar que la gente quiere un cambio"

Publicidad
Media: 4.08
Votos: 39
Comentarios:

Teresa Rodríguez, en una imagen de archivo. EFE

En cierto modo era un secreto a voces, pero hasta este miércoles no ha querido despejar la incógnita en su ecuación. La todavía eurodiputada Teresa Rodríguez asegura a este diario que siempre ha centrado su trabajo en Podemos en Andalucía, su tierra, y que participará en las primarias que designarán al candidato o candidata de Podemos para disputar la presidencia andaluza a los socialistas de Susana Díaz.

Rodríguez es probablemente la cara más conocida de Podemos en Andalucía, y uno de los pesos pesados del partido en la región, y lo sabe. De hecho, afirma estar decidida a luchar hasta el final por la Junta andaluza para lograr un cambio, para que deje de oler "a cerrado" tras treinta y cinco años de dominio socialista.

El adelanto electoral de Díaz les ha obligado a dar la vuelta al calendario: hasta el 1 de abril Podemos no volverá a trabajar en la designación de su dirección en Andalucía, y centrará todos sus esfuerzos en las primarias que se saldarán el 9 de febrero. Eso, por no hablar de la culminación de su programa electoral para la región con más parados de la UE. Será la primera cita con las urnas del año, el debut de Podemos en territorio nacional, y Teresa Rodríguez sabe perfectamente lo mucho que está en juego. 

Susana Díaz culpa de la disolución del pacto de gobierno a sus socios de IU, pero evidentemente hay otras razones. ¿Por qué celebra las elecciones en marzo?

Ya hay precedentes de este tipo de actuaciones en Andalucía. El PSOE tiene cierta costumbre de instrumentalizar las convocatorias electorales y adelantarlas en base a sus cálculos demoscópicos. En este caso el ejemplo es claro: pese a que a IU casi le ha faltado pedir perdón de rodillas por haberse planteado celebrar un referéndum interno para valorar el pacto de gobierno, pese a haber tratado a su vicepresidente como a un pelele con el asunto del viaje a los campamentos saharauis… Susana Díaz estaba convencida de convocar elecciones ahora, y si lo hace es porque entiende que es el mejor momento. Pero si, como dicen algunos, este adelanto tiene que ver con pillar a contrapié a Podemos en Andalucía, es que no nos conoce. Hemos sido capaces de actuar de forma veloz y eficiente antes: nuestra fuerza nació en enero, obtuvo un millón y medio de votos y cinco eurodiputados en escasos meses, y hoy por hoy está encabezando las encuestas.

¿Les habría gustado esperar más? ¿Habría sido mejor para los planes de Podemos? Como explica, si Díaz adelanta es porque los datos le son favorables.

Que la gente pueda hablar en un momento de fuerte deslegitimación política y con una necesidad social urgente nos viene bien. Vamos a por todas en esta convocatoria, y es una buena noticia, sea por los motivos que sea. Teníamos ganas de una convocatoria electoral, y la gente la necesita.

¿Pero hubiera sido bueno tener un poco más de tiempo para convencer a los andaluces?

"Para mí sería un honor, un privilegio y una responsabilidad aportar lo mejor de mí misma para poner cara a la esperanza de la gente"

No queremos que las elecciones se convoquen cuando nos venga bien.

Cuando tocaban, en 2016.

Quizás sí, pero igual había otras razones para adelantar las elecciones, como el incumplimiento de los compromisos del Gobierno de PSOE e Izquierda Unida. Igual ese sí era un motivo para convocar elecciones, pero no se ha querido socializar el debate en torno a los compromisos legislativos que se adquirieron, las líneas rojas que se marcaron y que después se han cruzado.

¿Les va a dar tiempo a elaborar el programa? ¿Puede adelantar algo?

Llevamos trabajando en el programa casi desde que acabaron las elecciones europeas. Lo hemos hecho en los municipios, en las comunidades autónomas y a nivel estatal. Se han prestado a colaborar muchas organizaciones sociales, investigadores de distintas áreas de gestión de políticas públicas ... Ha sido una lluvia de propuestas desde el principio, y ahora toca ponerlas en orden, someterlas al debate de los militantes y de los que quieran participar.

Como propuestas concretas, hay que pensar en un nuevo modelo productivo que pase por las renovables, por la agricultura ecológica, por introducir la transformación de los productos del campo en Andalucía. Por otro lado, hay un desarrollo de la industria en Andalucía que aparentemente se ha solventado con subvenciones a las grandes empresas que han pasado por aquí, que se han llevado millones en subvenciones. Así lo hizo Delphi, que se hizo con sesenta y dos millones en subvenciones y luego se fue a Polonia y a Marruecos. Falta un proceso de desarrollo económico propio basado en la economía social en Andalucía, y hay que incentivar la inversión pública, desarrollar servicios públicos que se han estado privatizando por la puerta de atrás. Hay que desarrollar un turismo que no sólo sea positivo en términos de renta, sino también de bienestar social de los trabajadores, que viven en una enorme precariedad en muchos casos. Hay muchas ideas, falta concretarlas y hacerlas comprensibles para la ciudadanía, socializar esos debates.

¿Se ven con posibilidades de ganar? Las encuestas no indican esa tendencia en Andalucía

Siempre valoramos las encuestas de la misma forma, cuando nos señalan como primera fuerza en intención de voto y cuando nos colocan en tercer lugar: siempre con mucha prudencia. No se habrá visto a ningún portavoz de Podemos celebrar los resultados de ninguna encuesta, ni lamentar los de otra.

¿Están a tiempo de darles un vuelco?

Sin duda, ya hemos demostrado nuestra capacidad de adaptarnos deprisa a nuevos marcos. La sociedad demanda soluciones inmediatas en Andalucía, la comunidad autónoma con más pobres de España y la región de la Unión Europea con más desempleo. Si a nivel estatal la situación es de urgencia, en Andalucía es de emergencia.

¿Se presentará a las primarias de Podemos que designarán al candidato para las elecciones del 22-M?

Sí, me presentaré como candidata. Hace tiempo que expresé mi voluntad de trabajar en el marco andaluz, mi compromiso siempre ha estado aquí y los temas en los que he escogido trabajar siempre han tenido que ver con la realidad andaluza.

Era un secreto a voces. ¿Se van a presentar otras personas a esas primarias?

Aún no lo sé, porque todavía no está abierto el plazo de presentación de candidaturas. Espero que se presente más gente, y entiendo que cuantas más candidaturas y más propuestas haya mejor será el resultado. En Podemos nunca nos ha incordiado el debate interno.

¿Y la vuelta de Bruselas?

Se hará efectiva cuando sea candidata, evidentemente.

¿Quién va a ocupar su lugar? ¿Está claro?

El siguiente en la lista.

Miguel Urbán.

Presentamos una lista que fue apoyada por más de un millón doscientos cincuenta mil votos, elaborada con la participación de más de treinta y tres mil personas. Es una lista legítima, cualquiera de sus miembros está capacitado para darle continuidad al trabajo que hemos venido desarrollando durante los últimos meses.

¿Se ve capaz de vencer a Susana Díaz?

No se trata de una batalla personal contra Susana Díaz, ese objetivo es muy corto. Se trata de demostrar que la gente tiene la firme voluntad de que las cosas cambien y la ilusión de participar en el cambio. Para mí sería un honor, un privilegio y una responsabilidad aportar lo mejor de mí misma para poner cara a la esperanza de la gente.

Ahora que oficialmente ya casi es candidata, mójese. El coordinador general de IULV-CA, Antonio Maíllo, ha dicho este miércoles que se apuntarán “a los que quieran una banca pública, una renta básica y unos suministros vitales de luz y agua". De partida, ¿cómo ve la posibilidad de pactar con IU?

En Podemos las alianzas postelectorales se deciden por consulta, y en esta formación las consultas no son sólo para los militantes: queremos que los nueve millones de andaluces puedan participar en la consulta.

¿Y como punto de partida?

Hay que buscar la confluencia programática, debatir sobre ella, sobre la metodología, y garantizar la participación y el protagonismo ciudadano en el proceso. También hay que guardar cierta coherencia, poder mirar a la gente a la cara cuando decimos que tenemos una estrategia antiausteridad, contraria a la concepción del bipartidismo como agente necesario de lo que nos ha estado pasando.

¿Ha habido negociaciones con IU para estudiar esa confluencia programática?

No ha habido negociaciones. Hemos conversado con gente de IU en el marco de nuestros debates, que siempre son abiertos al conjunto de la ciudadanía. Este proyecto nació para darle el protagonismo a la ciudadanía, a la gente, por encima de las negociaciones en los despachos.

También han dicho que no habrá alianza con el PSOE si no gira 180 grados. Teniendo en cuenta la forma de proceder de Susana Díaz con este adelanto, ¿ve posible que el PSOE vire y puedan confluir?

Lo veo bastante complicado. Mucho tendrían que cambiar las cosas para que el Partido Socialista cambie de dinámica, después de treinta y cinco años a puerta cerrada en el Gobierno de la Junta, en San Telmo y en el Hospital de las Cinco Llagas [sedes de la Junta y del Parlamento andaluz, respectivamente]. Cuando conoces a alguien desde hace tanto tiempo cuesta trabajo creer que va a cambiar, y en Andalucía conocemos al PSOE desde hace demasiado tiempo. Además, creemos que es prioritario que entre aire en las instituciones en Andalucía, porque cuando algo lleva treinta y cinco años cerrado huele a cerrado, hay que airearlo.

¿Hay novedades sobre la integración de la CUT en el proceso para conformar la dirección andaluza de Podemos o todavía no han pasado del tonteo?

En la lista que hemos presentado a la dirección interna se incorporan dos compañeros de la CUT que también son miembros de Podemos: José Benítez de la Rinconada y Rocío Van de Heide del Coronil.

Volviendo a San Telmo… ¿Qué es lo primero que hará si llega a presidir la Junta?

Son dos cosas. La primera es una auditoría seria, a la que por cierto se comprometió Susana Díaz en su investidura, aunque no se ha vuelto a hablar de eso. Hace falta una auditoría seria sobre la administración pública andaluza, sobre la oficial y la paralela. Fue un compromiso que no se cumplió, y llama la atención que el PSOE y otros partidos cuestionen las propuestas de Podemos pero nadie cuestione los compromisos incumplidos por el actual Gobierno andaluz. Después, lo segundo sería aplicar un plan de rescate ciudadano, que también va en el programa estatal, y que en Andalucía corre más prisa que en ningún otro sitio.

Se habla mucho del plan de rescate ciudadano, pero igual no está claro qué es exactamente.

Consiste en ver quiénes lo están pasando peor a consecuencia de la crisis para ofrecerles una ayuda directa y rápida. Después está una de las tareas titánicas a largo plazo, que pasa por potenciar la economía social, las pequeñas empresas, las cooperativas, o recuperar un desarrollo de la industria que no necesariamente pase por las subvenciones a las grandes empresas. Se pueden financiar proyectos de autoempleo, proyectos cercanos a Andalucía que acorten los circuitos de producción, elaboración y consumo. Sería un plan de desarrollo endógeno como esos de los que se hablaba en los ochenta, pero que en Andalucía nunca se han llevado a cabo.

Ha hablado de lo que se juega Díaz en esas elecciones, ¿pero qué se juega Podemos en su primera cita con las urnas en España?

Las elecciones andaluzas son la primera etapa de una victoria frente al PP a nivel estatal. Los ciudadanos de Andalucía tenemos la oportunidad de dejar clara la urgencia por desbancar al PP en el Gobierno central, y lo vemos en esa clave. Vemos la necesidad de que un gobierno de Podemos en Andalucía se corresponda con otro ejecutivo a nivel estatal, para desarrollar y recuperar los derechos de la mayoría en una región en la que es todavía más urgente que en el resto del Estado.