Publicado: 30.10.2015 20:49 |Actualizado: 31.10.2015 08:00

Xabier Benito, nuevo eurodiputado de Podemos: "La ilusión por este partido no se ha desinflado, sigue latente"

El sustituto de Pablo Iglesias en la Eurocámara, que previsiblemente tomará posesión de su escaño en noviembre, se marca como reto "mantener o mejorar la intensidad de
trabajo" que tenían antes de la marcha del secretario general para pelear por el 20-D

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Xabier Benito en Donostia, durante la campaña para las europeas. PODEMOS

Xabier Benito en Donostia, durante la campaña para las europeas. PODEMOS

MADRID.- Xabier Benito Ziluaga nunca pensó que se convertiría en eurodiputado, pero en unas semanas será uno de los parlamentarios más jóvenes de la Eurocámara. Benito (23 de mayo de 1988, Bilbao) fue el número nueve en la lista de Podemos para las elecciones europeas en las que irrumpieron en las instituciones, y hoy se prepara para tomar el testigo de Pablo Iglesias que, como avanzaba Público este lunes, decidió despedirse de su escaño en el Parlamento Europeo sólo un día después, el martes, convirtiéndose en el cuarto diputado de la formación en dejar la cámara, en este caso para centrarse en la campaña para las generales.

Trabajador social de formación y con experiencia en el trato con drogodependientes, Benito cree que podrá aportar una visión más "humanista", "más centrada en las personas", en una cámara que para muchos es un cementerio de elefantes o un trampolín a la política nacional. Para él, en cambio, el Parlamento Europeo es una institución que su partido ha intentado acercar a la ciudadanía, que cuenta con una "influencia muy grande", y que puede ser muy útil para defender los derechos sociales arrebatados durante la crisis. Se marca como reto mantener el ritmo de trabajo que mantuvieron durante los 15 meses de Iglesias como eurodiputado. "O incluso superarlo".



¿Cuándo tomará posesión de su escaño?

Aun no está decidido, depende de los plazos del Parlamento Europeo y la Junta Electoral Central, pero seguramente será en noviembre.

En 2014, durante la campaña, ¿en algún momento realmente pasó por su cabeza que sería eurodiputado? ¿Cómo recibe esta noticia?

Cuando me presenté a las primarias no pensé que iba a salir elegido eurodiputado. Tampoco pensaba que tendríamos cinco escaños y aquí estamos, aunque ninguna encuesta lo esperaba. La noticia de que sería eurodiputado me llega hace algunos meses y la recibo con responsabilidad, con la ilusión de que es una oportunidad de representar a los ciudadanos, tanto a los que votaron a Podemos en las europeas como los que no.

Este martes su partido presentó el comité de campaña con varias referencias a sus vínculos con el 15-M, intentando volver a ilusionar. ¿Cómo percibe el terreno para las generales? ¿Están en condiciones de dar un sorpresa parecida a la del 25-M?

Me gustó mucho la presentación, también el vídeo. Creo que sí se puede, pero al final hay quien ha intentado desinflar esa ilusión que invitó a Podemos a nacer y a participar en las europeas. No creo que esa ilusión se haya desinflado. Sigue latente, y volverá a salir a la calle en estas elecciones generales que siempre hemos considerado nuestro objetivo mayor.

¿Qué líneas tiene previsto seguir en su trabajo como eurodiputado? ¿En qué comisiones querría participar?

Cuando entre en el equipo de Podemos en Europa haremos una reunión y veremos qué comisiones quedan libres, cuál es la más adecuada. Por darte una opinión, veo trascendentales dos temas que creo que se abordan en casi cualquier comisión: el empleo y y el modelo energético. Creo que voy a ser el eurodiputado más joven, el tema del empleo me afecta más, si puede ser, por la precariedad. Es algo que afecta a toda la sociedad, pero en el caso de los jóvenes la incidencia es mayor. También me interesa el modelo energético por temas como el fracking, que es una de las próximas amenazas contra las que se trabaja desde los movimientos sociales. Son dos temas importantes, independientemente de la comisión en la que toque trabajar.

Usted es trabajador social y ha tenido trato con personas drogodependientes. ¿Qué puede aportar con esa visión y experiencia?

Sobre todo puedo incidir en la importancia de defender los servicios sociales. Además, como trabajador social de formación puedo aportar una visión más humanista, más centrada en las personas. El Europarlamento no llega a la ciudadanía, y al final es una institución que traza las políticas generales de lo que después se trata en los otros países. Su influencia es muy grande, y detrás de esas políticas, algunas por desagracia demasiado antisociales, está el Parlamento. Además, lo trabajado en el Parlamento Europeo coincide mucho con las propuestas que presentamos a nivel estatal, especialmente lo relacionado con la defensa de los derechos sociales y la soberanía.

En su vídeo de presentación como candidato a las europeas defendía la auditoría de la deuda pública y la inclusión de quitas. ¿Sigue haciéndolo?

Soy partidario de hacer una auditoría, como se está haciendo en muchos ayuntamientos del cambio. Creo que durante todos estos años el despilfarro de recursos ha sido evidente, como también las graves tramas de corrupción. La auditoría es fundamental, por eso y porque ahora mismo hay deudas insostenibles e impagables. Creo que es un ejercicio de responsabilidad ver de dónde viene esa deuda, garantizar que ha sido contraída pensando en el interés de los ciudadanos.

¿Y si no ha sido así? ¿Es partidario de las quitas?

Si no ha sido así habría que verlo. Es una decisión que habría que tomar en conjunto, socialmente.

¿En qué se va a notar la ausencia de Pablo Iglesias en la delegación?

La labor que llevaba Pablo en el Parlamento Europeo era bastante grande a nivel de propuestas, de intervenciones, y permitía que el foco estuviera más centrado en la cámara. El reto del equipo es mantener la misma intensidad de trabajo ahora que no está Pablo, o incluso superarla.

Hay quienes ven el Parlamento Europeo como un cementerio de elefantes, y quienes les acusan de haber usado esta cámara como caja de resonancia para amplificar sus mensajes.

Estoy en desacuerdo con eso. El interés de la ciudadanía por el Parlamento estaba en sus mínimos, no se percibía como una institución que trabajase por el interés de los ciudadanos y tenía esa apariencia de cementerio de elefantes. La entrada de Podemos al Parlamento ha cambiado eso, ha estado más cerca del día a día y de la actividad política, lo ha acercado a los ciudadanos.