Publicado: 10.12.2015 13:15 |Actualizado: 10.12.2015 13:15

Kumi Naidoo: “Es improbable que los líderes políticos se rebelen contra los intereses fósiles”

El director ejecutivo de Greenpeace Internacional denuncia el papel de las compañías de gas y petróleo que financian la Cumbre del Clima de París y asegura que, se decida lo que se decida, continuarán empujando la transición energética.

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Kumi Naidoo, director ejecutivo de Greenpeace Internacional, en una intervención en la Cumbre por el Clima, en París. REUTERS/Jacky Naegelen

Kumi Naidoo, director ejecutivo de Greenpeace Internacional, en una intervención en la Cumbre por el Clima, en París. REUTERS/Jacky Naegelen

PARIS.- Kumi Naidoo es activista anti-apartheid, por los derechos humanos y la justicia climática, y actualmente director ejecutivo de Greenpeace Internacional. Ampliamente conocido por su desobediencia civil, se unió a la ONG ecologista en 2009 justo al inicio de la cumbre del clima de Copenhague. Desde entonces ha intentado aportar su visión de activista en la organización, sobre todo subrayando la estrecha relación entre la justicia ambiental, los derechos humanos y las luchas de género.

Copenhague fue la cumbre del clima (COP) que tenía que cambiar el rumbo de las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático. Después de su fracaso, la COP que sucede estos días en París es la que pretende retomar este mandato y conseguir un acuerdo.



Es en el marco de esa COP que Kumi Naidoo nos recibe para analizar la evolución de las negociaciones y reflexionar sobre el cambio climático en general.

¿Cómo ves las negociaciones hasta hoy?

Primero de todo tenemos que tener en cuenta que este acuerdo es el que intentamos tener años atrás en Copenhague. Sabemos desde hace 21 años que tenemos que luchar contra el cambio climático, pero nuestros líderes políticos lo han negado y han actuado para los intereses de las empresas que están reteniendo la acción, que son las compañías de gas y petróleo. Sólo el hecho de que estas empresas estén financiando la COP ya es extraño, es como tener una conferencia de alcohólicos anónimos financiada por la industria de los licores.

La sociedad civil y las organizaciones siempre hemos dicho que esto era la ruta “a través de” y no “hasta” París, porque sabemos que es improbable que los líderes políticos se rebelen en contra los intereses fósiles que controlan y dominan muchos de los países del mundo.

Hemos aprendido de Copenhague que, sea lo que sea lo que nuestros líderes acuerden [en París], el día 12 de Diciembre volveremos más fuertes, continuaremos la lucha, y continuaremos empujando la transición.

¿Cuáles son las demandas de la sociedad civil para el Acuerdo de París?

El tema más importante es el objetivo a largo plazo, queremos que en 2050, es decir en 35 años, haya un mundo que sea 100% de acceso a energías renovables para todos. Las palabras “para todos” son muy importantes, ya que hay 1.600 millones de personas en el mundo que no tienen acceso a electricidad.

El segundo tema es dónde debería estar el límite de calentamiento del planeta, sin en 1,5 o 2 grados. Ahora mismo nos encontramos alrededor de un grado de calentamiento, y ya se han perdido miles de vidas en países como Filipinas y pérdidas en términos de infraestructuras. Si fuéramos realmente responsables, y sabiendo que en los últimos años los eventos meteorológicos extremos han aumentado más de un 100%, deberíamos decir “ya basta de calentamiento”, deberíamos pararlo ahora mismo.

El tercer tema sería alrededor de las contribuciones de reducción de emisiones que han hecho los países hasta ahora. Estas suman al menos entre 2.5 y 3.5 grados de calentamiento. Como sabemos que no vamos a tener la tendencia de reducción de emisiones que necesitamos, una de las demandas principales de la sociedad civil y de muchos gobiernos es  tener un mecanismo de revisión de 5 años. Pero no sólo para revisar y ver donde estamos, sino con un mecanismo para incrementar la ambición de acuerdo con la ciencia. Si sellamos las contribuciones que los países han hecho, entre ahora y 2030 se quemará todo el carbón posible y otras formas de expansión de los combustibles fósiles.

El último tema  es la financiación. Una de las pocas cosas útiles que sacamos de Copenhague fue el acuerdo de los países ricos de poner 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020 en el Fondo Verde por el Clima. Seamos claros, los países pobres no están pidiendo a los ricos que les den una donación, están diciendo “vosotros construisteis vuestras economías en base al carbón y tenéis una deuda climática”. Deberían dar soporte a los países más pobres para que no sigan la misma tendencia contaminadora, para ayudarlos a adaptarse al cambio climático y a soportar las perdidas y daños.

Actualmente, 650.000 millones de dólares se van anualmente a subvencionar el petróleo, el carbón y el gas a nivel global. Esto significa que dinero sacado de nuestros impuestos se invierte en la muerte de nuestros hijos y nuestros nietos. Por lo tanto, 100.000 millones por año en este contexto no supone tanto dinero.

¿Cuál es el rol de los jóvenes en estas negociaciones?

El momento de la historia que vivimos es el que todos nosotros, especialmente la gente joven, tienen que levantarse y decir “nuestro futuro y el futuro de nuestros hijos es demasiado importante como para dejar que un grupo de negociadores viejos, a los que se les han acabado las ideas frescas, actúen con ninguna solidaridad intergeneracional”. Ellos no pagarán las consecuencias de esto.

Si la historia nos ha enseñado algo es que cuando la humanidad ha tenido que enfrentar un gran reto, solo se ha movido hacia adelante cuando hombres y mujeres dieron un paso al frente y dijeron “es suficiente”. Y esta es la elección que mucha gente tendrá que hacer para preservar el clima y las generaciones futuras.

La gente joven puede imaginar un futuro distinto porque no está contaminada por la experiencia que sí que tiene la gente mayor. Por lo tanto, la gente joven juega un rol muy importante, más allá de sentarse y esperar que las negociaciones lleguen a algo. La gente joven tiene que proponer ideas y soluciones que la gente mayor no puede imaginar.

Otro mundo tiene que ser posible, no podemos aceptar que el mundo en el que vivimos ahora, con grandes desigualdades, violencia, guerra y falta de respeto por el medio ambiente sea lo mejor que la humanidad puede crear.

¿Cómo cree que en el futuro se solucionará el problema de las subvenciones a los combustibles fósiles?

Deberíamos dirigirnos a ver de dónde proviene el dinero. Deberíamos mirar a todos los bancos y otras instituciones de crédito, también gobiernos que están poniendo dinero en petróleo, carbón y gas. Debería hacerse socialmente inaceptable. En Australia por ejemplo, la mina de carbón que estaba planeada para Queensland se ha parado porque ningún banco en Australia ni del mundo quiere financiarla. Una cosa que ha hecho esta COP de Paris es incrementar la consciencia global y por lo tanto tenemos más posibilidades de ganar estas campañas para que se dejen de financiar los combustibles fósiles.

¿Cómo se ven representados los países más vulnerables en esta COP?

Me gustaría decir que los países más vulnerables están siendo tratados con más empatía, compasión y más justicia, pero no creo que sea así. Lo que está claro es que se intenta mostrar solidaridad. No sé hasta qué punto lo que dijo Obama sobre los estados insulares era real, sincero y sentido, o era relaciones públicas y demostrar que Estados Unidos se preocupa por los países vulnerables.

¿Por qué hay tan poco sentido de urgencia? ¿Es porque los impactos climáticos son de países con poca población? no, Filipinas, por ejemplo, tiene una gran población. ¿Es porque están lejos de los centros de poder, como Londres, Bruselas o Washington? ¿Es porque tienen muchos recursos como oro, carbón, etc? ¿O es por el color de la piel de la gente que vive en esos países? Creo que los países no quieren parecer racistas, esconder una realidad a lo que yo llamo apartheid climático. La mayoría de gente que vive en países con altas emisiones son blancos, y la mayoría de gente que vive en países que sufren las consecuencias es gente de color. El racismo subliminal es lo que se juega en estas negociaciones.