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Lufthansa El plantón de los pilotos alemanes obliga a cancelar más de 200 vuelos de deportación 

Los tripulantes de Lufthansa y Eurowings se han negado a participar en las expulsiones de migrantes y solicitantes de asilo afganos y las autoridades han tenido que cancelar 222 vuelos en los últimos nuevos meses

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Policías alemanes custodian a un solicitante de asilo antes de su vuelo de deportación a Kabul (Afganistán) desde el auropuerto de Franfort.- REUTERS

Más de 200 vuelos de deportación de migrantes y refugiados rechazos por Alemania han tenido que ser cancelados en los últimos nueve meses gracias al plantón de los propios pilotos de la aerolínea Lufthansa, que se han opuesto a participar en estas prácticas.

La autoridades germanas tuvieron que cancelar al menos 222 vuelos, todos con destino a Afganistán, después de que los tripulantes se negaran a realizar el trayecto. La noticia ha trascendido gracias a una pregunta parlamentaria de Die Linke (La Izquierda) respondida por el Gobierno de Angela Merkel.

En concreto, según los datos facilitados por el Gobierno alemán, entre enero y septiembre de 2017, 85 vuelos fueron suspendidos por la negativa de pilotos de las aerolíneas Lufthansa y su subsidiaria Eurowings. Un 40% de los vuelos tenían como aeropuerto de partida el de Dusseldorf, donde estas deportaciones suelen hacer visible el rechazo de parte de la sociedad, que se manifiesta dentro de las terminales desde donde son deportados para visibilizar y tratar de paralizar la expulsión.

Para frenar el número de recursos judiciales a las deportaciones, Alemania propone compensar con 3.000 euros a los solicitantes de asilo rechazos y expulsados

Afganistán, pese a ser un país inestable, inseguro y con frecuentes atentados terroristas de grupos yihadistas, está considerado un país seguro por las autoridades alemanas, por lo que los solicitantes de asilo afganos normalmente son rechazados cuando tratan de encontrar refugio en Europa. Un aspecto, el de la discriminación por nacionalidad, que ha sido criticado por un amplio número de organizaciones no gubernamentales y defensoras de los Derechos Humanos, ya que este criterio excluyente se ha aplicado con dramáticas consecuencias, por ejemplo, en el fracasado programa europeo de reasentamiento y reubicación de refugiados. de manifestantes protestando dentro del aeródromo para tratar de parar el proceso.

La mayoría de los vuelos suspendidos en Alemania (unos 140) fueron cancelados en el aeropuerto de Francfort, el mayor y más importante de todo el país. A pesar del repunte en las deportaciones, Alemania sigue siendo el principal destino para los refugiados y los migrantes que llegan a la Unión Europea. El país ha procesado en 2017 más solicitudes de asilo que el resto de países del club comunitario.

Rechazo de solicitudes de asilo

Según datos de Eurostat difundidos por el diario Die Welt, la Oficina alemana para la Migración y los Refugiados (BAMF) ha resuelto 338.201 solicitudes de asilo en los primeros seis meses de 2017. Conforme las autoridades germanas han acelerado las deportaciones, el número de solicitantes de asilo que han recurrido sus expulsiones ha registrado un aumento significativo.

En el primer semestre de 2017, casi todos los segundos fallos de la BAMF sobre solicitudes de asilo han sido recurridos ante un juez. Los tribunales suelen dar la razón en uno de cada cuatro casos de solicitantes de asilo que recurren su deportación.

Según la cadena de televisión alemana NDR, los recursos de los solicitantes de asilo le han costado a Alemania unos 19 millones de euros de enero a noviembre de 2017, un aumento de 7,8 millones de euros respecto al mismo periodo de 2016.
Con el objetivo de reducir el número de recursos y acelerar las deportaciones, el Ejecutivo alemán ha propuesto poner en marcha en febrero de 2018 un programa que dará a los solicitantes de asilo 3.000 euros como incentivo para aceptar su deportación.