Publicado: 05.07.2016 13:40 |Actualizado: 05.07.2016 13:40

La proliferación de medusas obliga a crear la primera unidad médica para tratar sus picaduras en Barcelona

El hospital Clínico de Barcelona creará la primera unidad funcional hospitalaria de España que atenderá a las personas que presenten reacciones graves a las picaduras de medusas y desarrollará modelos predictivos y protocolos de actuación.

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Veranos muy cálidos e inviernos poco lluviosos favorecen llegada de medusas

La proliferación de medusas obliga a crear la primera unidad médica para tratar sus picaduras en Barcelona.

BARCELONA.- Esta unidad hospitalaria forma parte de un proyecto de investigación más amplio, en el que también participa el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC, cuyo objetivo es hallar soluciones a la problemática que genera la proliferación de medusas en el Mediterráneo, que afecta básicamente a los sectores turístico y pesquero. El proyecto, denominado Reclaimed, está impulsado por la Obra Social "la Caixa", que destina al mismo 600.000 euros, y será desarrollado a lo largo de los próximos tres años por un equipo interdisciplinario de expertos en varios campos científicos y sanitarios.

En las playas catalanas se produjeron el pasado año unas 10.000 picadas de medusas que, en general, no causaron problemas de salud a las personas afectadas pero sí en un 5-10 % de los casos, básicamente en la piel. Así lo ha explicado hoy en rueda de prensa en Barcelona el investigador del Instituto de Ciencias del Mar Josep Maria Gili, junto con los doctores Santiago Nogué, de la Unidad de Toxicología Clínica, y José Manuel Mascaró, del Servicio de Dermatología del Hospital Clínic, y el director general de la Fundación Bancaria "la Caixa", Jaume Giró.



En los últimos años, la presencia de bancos de medusas en las costas del Mediterráneo se ha convertido en un fenómeno habitual, básicamente por las condiciones climáticas, el aumento de la temperatura del agua o el descenso de depredadores, ha explicado Gili. "Este fenómeno no puede solucionarse a corto plazo, pero sí que podemos reducir sus consecuencias con información a la población y planes de prevención y actuación basados en el conocimiento científico", ha argumentado.

Para mejorar la información, el Hospital Clínic de Barcelona está realizando sesiones a los socorristas que trabajarán en las costas catalanas este verano, para que conozcan la nueva unidad hospitalaria y aconsejen el traslado a la misma en casos graves y también qué medidas hay que tomar a pie de playa una vez que se produce una picada. El doctor Nogué ha aconsejado que se debe lavar bien la picada con agua de mar, retirar posibles restos de la misma y aplicar frío pero no directamente en la piel, sino envuelto en una toalla o un trapo.

Sólo entre un 5 o un 10% de las personas afectadas por la picada de una medusa presentan reacciones graves o de largo tiempo

El dermatólogo José Manuel Mascaró ha estimado que sólo entre un 5 o un 10% de las personas afectadas por la picada de una medusa presentan reacciones graves o de largo tiempo, aunque ha precisado que no existen datos sobre este tema, una cuestión que el proyecto presentado hoy pretende resolver. Lo ideal sería, ha considerado Gili, que existiera un plan global para todas las costas españolas, pero para ello es necesaria la implicación de las administraciones, que impulsaron una iniciativa hace unos años que no tuvo continuidad en el tiempo.

Una de las especies más frecuentes y que causan mayores problemas, por su urticante picada, es la medusa Pelagia noctiluca, que llega de mar abierto en masas de agua impulsadas por la fuerza del viento, lo que dificulta su posible control a corto plazo, si bien en todo el Mediterráneo existen unas 350 clases de medusas. La ventaja del litoral catalán, ha indicado el investigador marino Josep Maria Gili, es que las 'invasiones' de medusas en determinadas playas no duran más de tres días seguidos y que, en total, no se producen más de quince días en todo el verano.

Ha desaconsejado la pesca con redes de las medusas, como hacen algunos ayuntamientos costeros cuando se avistan bancos cercanos a la costa, porque los tentáculos se pueden romper y no son visibles al llegar a las playas, donde pican igualmente a los bañistas.