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El acuerdo por las pensiones abre un escenario político inédito

"A ver qué partido se niega con un pacto social detrás a trabajar por esta reforma", apuntan fuentes cercanas a la negociación

BELÉN CARREÑO

El principio de acuerdo sobre las pensiones que se cerrará en las próximas horas sienta las bases para el primer pacto social en esta segunda legislatura de Zapatero. El presidente se enfrenta así a la tramitación del anteproyecto de ley en el Congreso en un escenario completamente desconocido hasta ahora en la crisis.

Zapatero ha llamado por teléfono esta misma mañana al líder del PP, Mariano Rajoy, para informarle de los los términos del "compromiso político" alcanzado con los agentes sociales para ultimar "un gran acuerdo social".

El respaldo de los agentes sociales a la reforma obliga, en cierta forma, a los grupos políticos a trabajar en la línea que proponga el Ejecutivo. "A ver qué partido se niega con un pacto social detrás a trabajar por esta reforma", apuntan fuentes cercanas a la negociación. "Políticamente lo cambia todo", señalan las mismas fuentes.

Lo cierto es que la aquiescencia de los sindicatos en la reforma de las pensiones implica hacer corresponsables a los agentes sociales en la política económica del Gobierno, algo que parecía imposible después del "divorcio" total que se dio con motivo de la huelga general del 29-S, causada por la reforma laboral. Precisamente, el desarrollo reglamentario de la reforma, también ha sido objeto de negociación. Aunque no han trascendido aún los cambios definitivos que registrará el texto, sin duda se acotarán las condiciones para que los empresarios puedan despedir con 20 días de indemnización.

El cortejo entre Zapatero y los sindicatos comenzó el pasado 18 de diciembre con una reunión secreta en el Palacio de la Moncloa que adelantó este periódico. Aquella reunión, a la que siguieron al menos dos más también en la residencia del presidente y siempre en fin de semana, logró que se volvieran a abrir los cauces de entendimiento entre los líderes sindicales y el presidente. La cena de anoche puso el colofón a esta nueva relación que se ha logrado reconducir tras varias semanas de intensas negociaciones.

Con todo, las partes insisten en que se sigue negociando y se seguirán limando asperezas en las próximas horas. "Se ha ganado tiempo con el principio de acuerdo", reconocen las fuentes consultadas. En la letra pequeña, como los plazos de aplicación, o los coeficientes para penalizar la jubilación anticipada, estará la clave de la reforma.

También falta por acordar el número de años que se tomarán para calcular la prestación final. El Ejecutivo quiere forzar que se tomen 25 años pero los sindicatos están forzando que el cómputo esté por debajo de esa cifra, sobre los 22,5. Con todo, en las próximas horas se conocerá la cifra exacta.