Este artículo se publicó hace 16 años.
Ni el calor ni el frío alivian el dolor de espalda
Por Amy Norton
Cuando aparece un dolor en laespalda y el cuello, ¿se pregunta si tiene que usar unaalmohadilla térmica o una compresa de hielo? Un pequeño estudiosugirió que no importa cuál elija, porque ni el calor ni el fríoalivian el dolor, por lo menos inmediatamente.
Este resultado iría en contra de la sabiduría popular, queindica que la terapia con frío y calor mejora el manejo delesiones como torceduras y esguinces. A menudo, después de unalesión, se aconseja aplicar hielo de inmediato y calor los díassiguientes.
Pero existen pocas evidencias en la literatura médica querespalden esas recomendaciones.
El nuevo estudio, publicado en Academic Emergency Medicine,incluyó a 60 pacientes que acudieron a una sala de emergenciaspor distensiones musculares menores en la espalda o el cuello,generalmente en la espalda.
Todos recibieron 400 miligramos de ibuprofeno y, luego, alazar, usaron una almohadilla térmica o una compresa fría durante30 minutos. Luego de esa media hora, el equipo observó que lospacientes de ambos grupos sentían un alivio leve del dolor.
Pero esa mejoría promedio, según una escala de medición deldolor, no fue "clínicamente significativa", según el autorprincipal, el doctor Gregory Garra, del Centro Médico de la StonyBrook University, en Stony Brook, Nueva York.
Y dado que ambos grupos habían recibido ibuprofeno, Garraatribuyó el alivio al analgésico. Los resultados, agregó,sugieren que elegir calor o frío para las distensiones en laespalda y el cuello no proporcionaría beneficios inmediatos.
El equipo no siguió a los pacientes los días posteriores a lalesión. De modo que es posible, dijo, que el calor o el frío, apesar de la ausencia de efectos inmediatos significativos, hayanterminado acelerando la recuperación.
Y dado que todos los participantes habían sufridodistensiones musculares, los resultados no necesariamente seaplican a otros tipos de lesiones, incluidas las torceduras.
A pesar de la falta de beneficios significativos, Garra dijoque las personas con dolores menores de espalda y cuello puedenseguir usando hielo o calor, especialmente si eligen no tomaranalgésicos.
Es una estrategia económica, accesible y segura, y en algunaspersonas actuaría como "efecto placebo": la persona percibiríamenos dolor sólo porque está haciendo algo para tratarlo.
"No importa qué elija (calor o frío)", respondió Garra. "Sise trata de un efecto placebo, es fantástico. No le hará daño",concluyó.
FUENTE: Academic Emergency Medicine, mayo del 2010.
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